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Azzedine Gaci: ‘Intensificar el diálogo’

Entrevista al imán de la mezquita de Villeurbanne, de visita en Roma

Hay que “intensificar el diálogo interreligioso” aún más, ha declarado el imán de la mezquita de Villeurbanne, de visita en el Vaticano, porque, dijo, “si nos detenemos, significa que ‘ellos’ tienen razón”.

Al final de la audiencia general del miércoles y la reunión con el papa Francisco, ayer, 7 de enero, en el Aula Pablo VI del Vaticano, cuatro imanes franceses comprometidos con el diálogo interreligioso condenaron unánimemente el atentado de París.

Se encontraron con la prensa por la tarde en la embajada de Francia ante la Santa Sede, junto con Mons. Michel Dubost y el P. Christophe Roucou.

Monseñor Dubost, obispo de Evry-Corbeil-Essonnes, es presidente del Consejo para las Relaciones Interreligiosas de la Conferencia Episcopal de Francia (CEF) y el P. Roucou es director del Servicio Nacional para las Relaciones con el Islam (SRI).

Este es el testimonio del compromiso de Azzedine Gaci, profesor de universidad e imán de la mezquita otomana en Villeurbanne, en entrevista a ZENIT

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¿Qué conversación ha mantenido con el papa Francisco?
-Azzedine Gaci: Él me ha dicho: “Reza por mí”. Es la única cosa que me ha dicho. Esto me ha conmovido profundamente. Me he encontrado con la persona que he descubierto a través de los medios en un primer momento: ¡un hombre sencillo! Ha venido a pie desde su casa: ¡en la pantalla le hemos visto venir a pie! Simplicidad. Humildad. Y proximidad a los pobres y necesitados. Lo he visto: antes de ir a sentarse, ha saludado a casi todos los jóvenes, los niños, los pobres. Estas son tres características que me han conmovido del Papa y que han hablado particularmente al creyente que soy.

Por mi parte, le he dicho que “nosotros le apoyamos”. Es esencial que siga trabajando por la paz en el mundo y lo hace tan bien. Luego, que defienda la justicia y las causas justas en el mundo. Lo hace muy bien, tiene que continuar. El tercer mensaje, sobre el que he hecho especial hincapié, es el siguiente: con el aura que tiene hoy, tiene que reactivar el diálogo interreligioso, apoyarlo, intensificarlo, en el mundo, en Europa, y en Francia en particular.

Francia, como sabe, es el país europeo con la mayor comunidad musulmana –de 5 a 6 millones– y la mayor comunidad judía también –de 600 a 700 mil–. Con lo que ha pasado hoy, tenemos que intensificar aún más [el diálogo], porque si nos detenemos, eso significa que ellos tienen razón. Es en estos momentos difíciles, ante este aumento de la violencia, esta oleada de odio, cuando tenemos absolutamente que transmitir nuestro mensaje, que es sencillo: debemos aprender a conocernos mejor, para avanzar juntos, para vivir juntos tranquila y pacíficamente.

El papa Francisco ha destacado la importancia de la “madre” que “odia la guerra, porque mata a sus hijos”…
-Azzedine Gaci: Efectivamente, es un mensaje que me ha dicho mucho como musulmán. Entre mis propuestas, frente a la ola de odio, está la importancia de lo femenino, que tal vez no se enfatiza lo suficiente entre los musulmanes. La mayoría de nuestros profesores son mujeres, el 90 por ciento. Hemos constatado que cuando son muy jóvenes, de 6 a 14 años, se necesita a una mujer: la mujer es paciente, es perseverante, ella escucha y entiende las necesidades de los niños. Creo que hay que darle espacio a la mujer en general, y que debemos respetar a la madre, su mamá, de manera particular: este era el mensaje del Papa. Hay otra tradición musulmana según la cual un compañero viene a ver al Profeta y le pregunta: ‘¿En quién tengo que pensar en primer lugar, en mi padre o en a mi madre?’ Él le dice: ‘En tu madre’. Este insiste: ‘¿En mi padre o en mi madre?’. El Profeta le dice. ‘En tu madre’. ‘¿En mi madre o en mi padre?’. ‘En tu madre’. Tres veces. Esto muestra el lugar que debe ocupar la mujer en el islam. Esto es muy importante. Hemos hablado sobre el respeto de la diversidad. Para aprender a respetar la diversidad, tenemos que aprender a aplicar la igualdad de los seres humanos sean quienes sean, y la igualdad entre el hombre y la mujer es algo muy importante.

Es un mensaje que todos decimos, los cristianos, los musulmanes y los judíos: la calidad de un ser humano no se mide por su afiliación religiosa, su fe, su filosofía, el color de su piel, por el grosor de su cartera, esencialmente se mide por la calidad y disposición de su corazón. El lugar del corazón es muy importante. El Papa ha hablado sobre el lugar del corazón. También ha hablado mucho de la belleza. Y esto es algo que nos dice mucho como portadores de fe y espiritualidad.

¿Cómo llegar a los jóvenes?
-Azzedine Gaci: Hay una conciencia real sobre el papel de la juventud. Esto es algo que nos preocupa mucho, sobre lo que discutimos mucho.

Lo que más nos interesa, son los adolescentes de 14 a 17, 18 años. En todas las mezquitas, y creo que es el mismo en las iglesias católicas, nos hacemos cargo desde los 6 a los 12, 13, 14 años. A continuación les dejamos en la naturaleza, cuando más nos necesitan, cuando se preguntan acerca del otro, que no tiene la misma fe, la misma espiritualidad. En el momento en que se están haciendo preguntas muy importantes, no estamos allí para responderles. No se trata de que no queremos hablar, sino que no tenemos los medios humanos y financieros.

Siempre he propuesto el encuentro con los otros niños de una edad joven. Pero cuando se supera cierto límite, el encuentro con el otro se vuelve difícil.

En todas las mezquitas, hay una escuela. A menudo los medios dicen que “una escuela coránica”: de ningún modo es una escuela coránica, se trata de una escuela de árabe y educación islámica.

Incluso los maestros necesitan capacitación, sobre todo cuando un profesor viene de otro país: es difícil, cuando no conocen el contexto en el que viven, la realidad social, económica y política de los musulmanes en Francia, es muy difícil de comunicar lo que queremos que transmitan.

Por eso, en nuestra mezquita, hemos dicho a los maestros: “Ustedes tienen absolutamente que visitar durante el año una iglesia”. Cada semana, hay una visita islamo-cristiana: unos jóvenes católicos, estudiantes de secundaria, realizan una visita guiada de la mezquita. ¿Por qué no instituir una visita obligatoria una vez al año? Nosotros se lo hemos pedido a los profesores, que hagan una reunión, también en una sinagoga. Creo que es muy importante que, desde muy temprana edad, comiencen a conocer al otro. Se dice mucho, pero no lo vivimos suficientemente: conocer al otro es un enriquecimiento. Nos enriquecemos con los encuentros. Y nos enriquece vernos en el espejo de la diferencia. Esto es lo que debemos transmitir y vivir al mismo tiempo.

Eso enseña a respetar: se habla mucho de la tolerancia, pero no se habla suficientemente del respeto. Creo que el concepto de tolerancia está superado. Hoy en día, se debe hablar más de respeto. Porque tolerar al otro, significa sufrir con su presencia. Y como musulmán, como creyente, tengo que respetar a los demás, porque es Dios quien quiso que estuvieran. Y yo respeto lo que Dios ha querido.

Y tal vez, una última cosa muy importante para mí: aprender a mirar positivamente al otro. Esto es algo muy importante: eso se aprende, se transmite. E incluye también a nuestros niños: aprender a tener una mirada positiva del otro, es decir, mirarle, aprender a escucharle, aprender a profundizar escuchandole, y quizás aprender a cuestionar las propias certezas escuchando las certezas de los demás.

¿Cuál es su programa en Roma?
-Azzedine Gaci: Esta mañana (7 de enero) hemos ido a la audiencia general. Por la tarde, hemos tenido un gran encuentro con los estudiantes del Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos (PISAI). Hemos hablado sobre las mismas problemáticas. Forma a sacerdotes que vienen de todos los ámbitos, ya que nos hemos encontrado con algunos libaneses, pakistaníes, burkineses, chadianos, que estaban particularmente afectados por lo que está pasando a través de esta ola de violencia en África central, a veces en el Líbano, en Irak: hemos tenido un intercambio franco, honesto. Se han tratado estas cuestiones dolorosas. Esta noche vamos a tener un gran debate con los seminaristas franceses. Y mañana, tendremos el honor y la oportunidad de reunirnos con Mons. Tauran, que vino a vernos hace unos años en Lyon: hemos organizado con él una gran conferencia interreligiosa en Villeurbanne.

¿Después de esta tragedia, un deseo?
-Azzedine Gaci: Estaba en un sueño desde ayer, y hoy me recordaron la realidad. Mi deseo es que podamos proseguir con nuestro sueño, y mi sueño es que podamos vivir juntos tranquilamente, pacíficamante. Mi sueño es que –el sacerdote en su iglesia, el rabino en su sinagoga y el imán en su mezquita– podamos enseñar a nuestros compatriotas, a los fieles, que tenemos que aprender a respetar los amores, los sentimientos, la complejidad de los que no son como nosotros, que no comparten la misma fe, la misma espiritualidad, pero con los que tenemos que construir nuestro futuro, porque vivimos en la misma Francia, en la misma Italia, en la misma Europa. Nuestro destino, es un destino que debemos compartir en común, y tenemos la misma responsabilidad.

About Anita Bourdin

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