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Rep. Centroafricana: 18 muertos en ataque a una iglesia de Bangui

Entre los fallecidos un sacerdote. También hay secuestrados de quienes se desconoce el paradero

Tras un periodo de relativa tranquilidad en República Centroafricana, el pasado martes 28 por la tarde volvieron las agresiones. Un grupo de hombres armados atacaron con granadas la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, en la periferia de Bangui, capital del país. El ataque se cobró la vida de al menos 18 personas, entre los cuales un sacerdote, el padre Paul-Emile Nzale, de 76 años.

El asalto fue cometido por personas que no hablaban ni francés, ni el idioma local: el sango. Lo ha afirmado monseñor Dieudonné Nzapalainga, arzobispo de Bangui, en declaraciones a la agencia Fides. Según fuentes de dicha agencia, al menos 42 personas fueron secuestradas y fueron encontradas más tarde. Aunque monseñor Nzapalainga no puede confirmar la noticia.

“Los supervivientes al ataque que he podido ver, me han dicho que han sido secuestradas algunas personas, pero sobre su situación las noticias son contradictorias: algunos afirman que han sido asesinadas, otros que aún están vivas”, afirmó el arzobispo.

El atentado ha elevado la tensión en la capital. “La ciudad está completamente paralizada. Se estaba realizando una manifestación para pedir las dimisiones del gobierno provisional y ha sido dispersada por los militares. La tensión está en el aire y no se sabe que podrá suceder”, indica monseñor Nzapalainga.

El asalto a la iglesia de “Nuestra Señora de Fátima” fue realizado por yihadistas extranjeros que tienen ahora como rehenes a la población musulma del barrio “Km 5” de Bangui, según fuentes de la agenica Fides.

Por su parte, el sacerdote centroafricano don Mathieu Bondobo, actualmente en Roma, explica a Radio Vaticana: “Al inicio nos hemos comprometido mucho en decir que este conflicto es político, no es interreligioso; pero el hecho de atacar así una parroquia, de forma intencionada, nos da miedo por que es un dato fuerte para decir que el conflicto se está convirtiendo cada vez más en interreligioso”.

Asimismo, el sacerdote ha advertido que “esto nos ayuda también a decir que nosotros, creyentes, debemos abrir los ojos para no ser manipulados por los políticos, porque basta muy poco para caer en esta trampa”.

Además, el sacerdote Bondobo explica que en este país siempre han cohabitado distintas confesiones religiosas y no es que ahora deba comenzar una guerra. Pero, advierte nuevamente que “debemos estar preparados y vigilantes para evitar estas tramas. Repito, con lo que ha sucedido, basta poco para que nazca de nuevo la venganza en el corazón de las personas….”

Al explicar las causas de este ataque, el sacerdote ha observado que no es muy claro si bien esta parroquia “se encuentra en una zona muy cercana a un barrio donde ya se rumoreaba que algunos de los rebeldes se habían infiltrado, se habrían concentrado en esa zona”. Sobre la labor que está desempeñando la Iglesia en esta conflicto observa que “esta iglesia –como todas las otras parroquias de la capital, de Bangui– se ha convertido en un lugar de acogida”.  Por tanto, todas las personas que ya no se sienten seguras han encontrado refugio dentro de la iglesia: este es el hecho grave”.

Por esta razón, el sacerdote hace un llamamiento a las instituciones internacionales, para que abran los ojos: “una parroquia a favor de la paz que acoge muchas personas y que no sea protegida…¡no es normal!”, exclamó.

Por otro lado, el sacerdote ha explicado que la población de Bangui “no ha perdido totalmente la esperanza, si bien un poco de duda, en el sentido humano, existe. Está claro que el miedo renace en el corazón de las personas; creo que hoy sea difícil salir en estos barrios o salir de casa: la gente seguramente tiene miedo. Pero la esperanza la tenemos siempre, porque no tenemos alternativa: debemos llegar a la paz”.

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