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Oración Del Papa ante La Tumba De San Alberto Hurtado © Vatican Media

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Santuario San Alberto Hurtado: El Papa dialoga con los jesuitas y con la comunidad “Hogar de Cristo”

Alberto Hurtado, siempre “contento”

(ZENIT – 17 enero 2018).- En el santuario de S. Alberto Hurtado, jesuita de Chile, el Papa Francisco tuvo un “diálogo profundo y profundo” con los jesuitas y con la comunidad del “Hogar de Cristo” fundada por el jesuita.

Después de reunirse con el clero, las personas consagradas, los obispos y una delegación ecuménica en Santiago de Chile, el Papa Francisco fue en “papamóvil” el martes, 16 de enero de 2018, al santuario de San Alberto Hurtado (1901-1952), beatificado por Juan Pablo II y canonizado por Benedicto XVI.

El Papa Francisco lo citó en particular el 2 de febrero del año pasado citando su famoso “Contento, Señor, contento”, que dijo en las dificultades o los sufrimientos.

El Papa, que hizo su “juniorado” en la Compañía de Jesús en Chile, a principios de los años sesenta, aprendió mucho acerca del fundador de esa época.

Él lo citó muchas veces. Se refugió en su tumba antes de responder las preguntas de los jesuitas en un “diálogo profundo y profundo”, dijo el sacerdote jesuita Antonio Spadaro, quien forma parte de la delegación papal en este viaje.

Luego, el Papa se reunió con la comunidad del Hogar de Cristo, fundada por Hurtado, a quien ofreció una pintura de “Jesús misericordioso”, pintada por la artista eslovaca Terezia Sedlakova Wutzay e inspirada por la pintura de Cracovia, inspirada a su vez por la espiritualidad de Santa Faustina Kowalska.

La reunión fue animada por el jesuita Pablo Walker. Una madre que, con otras parejas, reparte comidas calientes a los más necesitados, ha demostrado la importancia de trabajar juntos: “La Unión crea comunidad… Es más fácil vivir cuando hacemos comunidad”.

El Papa saludó a muchos miembros de la comunidad, incluyendo personas sin hogar, migrantes, ancianos, discapacitados, desempleados… Un grupo de mujeres le ofreció una Biblia que decoraron la custodia.

Entonces el Papa bendijo la comida preparada para la cena: “Dios bendiga las manos que lo hicieron, las manos que lo distribuyen, las manos que lo reciben. Que también es compartir el camino… y un día el cielo”. Luego la asamblea oró y el Papa dio su bendición.

Así terminó la última cita del Papa el día después de su llegada a Chile, en este 22º viaje apostólico.

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