Sí­nodo, dí­a 9: los cí­rculos menores presentan sus enmiendas para preparar la Relatio Synodi

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Reunidos en grupos de trabajo por grupos lingüísticos, los padres sinodales proponen nuevos elementos de trabajo sin llegar aún a un documento definitivo

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El Sínodo de los Obispos sigue adelante y esta mañana se ha dado un paso más en los trabajos.  Durante la duodécima Congregación General se han presentado en el Aula las relaciones de los diez círculos menores, grupos de trabajo divididos por lenguas (tres en inglés, tres en italiano, dos en francés y dos en español). Los círculos menores han ofrecido una evaluación de la Relatio post disceptationem presentada este lunes junto, con posibles sugerencias para su inclusión en la «Relatio Synodi», documento definitivo y conclusivo de la asamblea sinodal. Se pueden leer los resúmenes de cada grupo de trabajo aquí.

El padre Federico Lombardi, ha informado esta mañana a la prensa en la sesión informativa diaria que el papa Francisco ha decidido añadir a la comisión encargada de realizar el documento final del Sínodo dos nuevos miembros para ampliar la representación geográfica: el cardenal Napier, de África, y monseñor Hart, de Nueva Zelanda. Además ha indicado que el cardenal Müller le ha pedido desmentir las declaraciones que aparecieron en la prensa en la que supuestamente afirmaba que la Relatio era «indigna, vergonzosa y completamente errónea».

Para ofrecer algunos detalles más sobre los textos presentados por los círculos menores, han acudido a la Sala de Prensa del Vaticano, el cardenal Schönborn, arzobispo de Viena y el matrimonio Francesco Miano y Pina de Simone.

El purpurado se ha mostrado impresionado por el interés que está generando el Sínodo. «Me hace pensar que hay pocos temas que tocan tan de cerca a cada uno de nosotros como la familia», ha observado. Más allá de la cuestión de la religión, cultural -ha indicado- está la realidad fundamental. Y la Iglesia siempre ha estado muy atenta a esta realidad.

Asimismo, ha reconocido que más allá de tantas cuestiones morales debemos ver el rol fundamentalmente positivo de la familia. «El Papa nos ha invitado a ver el tema de la familia no para ver lo todo lo que no funciona en la familia (…) sino que ha querido sobre todo mostrar la belleza y la necesidad de la familia. Por esto nos ha invitado a tener una mirada atenta a la realidad. Esta es la idea del cuestionario difundido en todo el mundo: ‘decidnos como va la familia'», ha explicado el cardenal Schönborn.  Y así, ha recordado que esta es la primera vez que un Sínodo se basa en una documentación tal amplia como en este.

Por otro lado ha hecho referencia a una palabra clave usada por el papa Francisco, «acompañar». «No juzgar, acompañar. Esto puede ser entendido como un relativismo, pero no es así», ha aclarado.

A continuación, han hablado Francesco Miano y Pina de Simone. «Para nosotros es una gran y bella experiencia», ha asegurado Francesco, advirtiendo la gran responsabilidad que conlleva. Asimismo ha hecho referencia a la alegría de vivir un gran y decisivo momento de la Iglesia en el espíritu del Concilio Vaticano II. También ha recordado la importancia y la necesidad de narrar las bellas experiencias de familia. «Esto no significa criticar a los otros», ha especificado. Por su parte Pina, ha observado la «seriedad con la que se está trabajando. Un debate serio con la voluntad de tener una mirada realista, que sepa recoger no solo los problemas y dificultades».

En las sugerencias presentadas por los círculos menores, que estudian punto por punto la Relatio y no son aún un documento para considerar definitivo, se hacen varias apreciaciones.

En general, se ha hecho hincapié en que la Relatio se concentra en las preocupaciones de las familias en crisis, sin una referencia más amplia al mensaje positivo del Evangelio de la familia, al hecho de que el matrimonio como sacramento, unión indisoluble entre el hombre y la mujer, es un valor aún muy presente y en el que muchas parejas creen. «No podemos permitirnos, por tanto, dar la impresión de que la familia cristiana haya sido descuidada en nuestro diálogo sinodal», se precisa en uno de los grupos.

También se ha pedido evidenciar más adecuadamente la doctrina sobre el matrimonio, insistiendo en que es un don de Dios. Algunos temas propuestos para incluir en la Relatio final son las adopciones, cuestiones de la biotecnología y la difusión de la cultura a través de la web, políticas en favor de la familia, prestar más atención a la presencia de los ancianos en los hogares y a las familias que viven en extrema pobreza.

Por otro lado se ha hablado de la importancia de resaltar el papel fundamental de las familias en la evangelización y en la transmisión de la fe, destacando la vocación misionera.

Con respecto a las situaciones familiares difíciles, varios círculos menores han evidenciado que la Iglesia debe ser una casa acogedora para todos. Sin embargo, se ha manifestado la necesidad de mayor claridad, para evitar confusiones, vacilaciones y eufemismos en el lenguaje. Aquí, por ejemplo, se ha hecho referencia a la ley de la gradualidad, para que no se convierta en gradualidad de la ley.

Otros círculos han pedido profundizar el concepto de «comunión espiritual», para que sea evaluado y, eventualmente, promovido y difundido.

Con respecto al acercamiento de los divorciados que se han vuelto a casar al sacramento de la Eucaristía, se han expresado, por la mayoría, dos opiniones. Por un lado se ha sugerido que la doctrina no se modifique y siga siendo la misma de ahora y por otro se ha hablado de abrirse a la posibilidad de conceder la comunión, desde la perspectiva de la compasión y de la misericordia, pero sólo si se cumplen unas condiciones determinadas. Asimismo se ha pedido prestar más atención a los divorciados que no se han vuelto a casar.

Acelerar el proceso de reconocimiento de la nulidad del matrimonio y de la constatación de la validez del mismo es otro de los temas repetidos en los círculos menores.

A propósito de las uniones homosexuales, se ha reiterado la imposibilidad de equiparar el matrimonio entre hombre y mujer a las uniones homosexuales pero las personas con esta orientación deben ser acompañadas pastoralmente y protegidas en su dignidad. Sobre la cuestión de la poligamia, en particular de los polígamos convertidos al catolicismo que deseen recibir los sacramentos, se ha sugerido un estudio amplio y exhaustivo.

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