Rebeca Oas
(ZENIT Noticias – Center for Family and Human Rights / Washington, 17.10.2026).- En nombre de la lucha contra la «desinformación», la Organización Mundial de la Salud (OMS) está reclutando a los operadores de plataformas tecnológicas y a una red de personas influyentes en línea para difundir argumentos a favor del aborto y censurar el contenido provida.
En un seminario web celebrado a principios de esta semana, representantes de la OMS hablaron sobre el grupo de influencers «Fides», creado en 2020 para difundir contenido en redes sociales que contrarrestara los discursos antivacunas durante la pandemia de COVID-19. La OMS mantiene una alianza oficial con TikTok para garantizar la amplia difusión de este contenido.
Para formar parte de esta red, los influencers deben alinear sus mensajes con los puntos clave de la OMS. Sin embargo, estos puntos clave van más allá de simplemente corregir ideas erróneas sobre la salud. Las directrices de la OMS sobre el aborto incluyen una combinación de prácticas clínicas y posturas legales, políticas y de derechos humanos, y se oponen a cualquier restricción legal al aborto o barrera para acceder a él. Han publicado directrices que promueven explícitamente el aborto autoadministrado con pastillas en contextos restringidos como una forma de “autocuidado”.
Los representantes de la OMS también hablaron sobre cómo colaboran directamente con las plataformas tecnológicas para modificar la forma en que presentan la información. «Les comunicamos las prioridades de la OMS», declaró un portavoz. «Hemos cambiado el funcionamiento de la Búsqueda de Google. Hemos cambiado el funcionamiento de YouTube».
Esto implica dar mayor visibilidad a las fuentes de información aprobadas por la OMS en los algoritmos de búsqueda. También podría significar relegar los recursos provida en esos mismos algoritmos. Un participante en el seminario web comentó: «Quienes promueven los «centros de ayuda para embarazos en crisis» y todas estas prácticas abusivas contra los derechos humanos tienen un amplio abanico de influencias. Es un recordatorio de que también debemos ampliar nuestro enfoque a la hora de impulsar la regulación de estos temas».
También se habló de la inteligencia artificial como una forma de promover las narrativas de la OMS utilizando el sistema de control de calidad de la organización. «Podríamos decirles: «La OMS está dispuesta a certificar que este contenido es preciso», y así, cuando surja el tema, su modelo LLM o su chatbot de IA […] favorecerá nuestro contenido», comentó un participante.
La OMS recibió críticas cuando promovía un borrador de tratado de preparación para pandemias que incorporaría medidas contra la desinformación para prevenir las llamadas «infodemias». Los críticos expresaron su preocupación por el potencial de censura y sesgo, señalando que la propia OMS repetía los argumentos del gobierno chino, que habían demostrado ser engañosos.
La OMS se centró rápidamente en combatir la desinformación, más allá de los temas relacionados con la pandemia, y la salud y los derechos sexuales y reproductivos se convirtieron en una de sus principales áreas de interés. Han publicado investigaciones que equiparan afirmaciones científicas objetivamente falsas con contenido que consideran estigmatizante o que no se ajusta a un supuesto consenso médico, incluso cuando este no existe.
Un participante en el seminario web mencionó a Estados Unidos y las críticas de la administración Trump a la OMS y otros organismos de la ONU. El portavoz de la OMS respondió que “se habla mucho de lo que proviene de Estados Unidos, pero el mundo es muy grande y la reputación de la OMS y sus ministerios de salud está muy bien establecida y es muy sólida en muchos países”.
“Solo unos pocos están intentando activamente socavar la credibilidad de nuestra organización y de la ONU.”
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