Los policías italianos y los gendarmes vaticanos les negaron el acceso a la plaza. Foto: Archivo.

Vaticano es tendencia en Twitter: Cuba es la razón, San Pedro el lugar y el Papa el afectado

Al menos unos 200 cubanos residentes en varios países europeos se congregaron en Roma.

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Por: P. Jorge Enrique Mújica, L.C.

La palabra “Vaticano” resultó tendencia en Twitter la mayor parte del martes 26 de octubre. En realidad, los hechos a los cuales la tendencia estaba asociada sucedieron dos días antes en la plaza de San Pedro, momentos antes de que el Papa rezara ahí el Ángelus con los peregrinos que tradicionalmente se reúnen los domingos para escuchar al Pontífice. ¿Qué pasó?

Al menos unos 200 cubanos residentes en varios países europeos se congregaron en Roma para visibilizar su apoyo a la gran manifestación convocada en la isla de Cuba para mediados de noviembre de 2021. Como es sabido, está en curso una gran represión por parte del gobierno comunista cubano en contra de sus propios ciudadanos, represión que ha supuesto, entre otras cosas, el cese del internet en la isla para dificultar así la comunicación entre ciudadanos.

El lugar para visibilizar el apoyo, sin embargo, fue la plaza de San Pedro en un momento en que la plaza es altamente visible para el mundo por ser el Papa quien, además de orar, pronuncia un breve sermón y envía también mensajes según la actualidad del momento, incluyendo no pocas veces actualidad socio-política. 

Pero a los cubanos les pasó algo que es lo que ha terminado en las redes sociales: los policías italianos y los gendarmes vaticanos les negaron el acceso a la plaza. Los videos que circulan en Twitter, Instagram y Facebook lo muestran claramente. Se ha explicado ahora -grave error de comunicación que sea dos días después- que el motivo de la negativa es que se trataba de una manifestación política, cosa que se busca evitar en la Plaza de San Pedro.

Efectivamente, en los diferentes videos que circulan en internet se pueden ver claramente pancartas contra el gobierno cubano y a favor de los cubanos reprimidos. Y en este sentido resulta comprensible que se busque evitar que la Plaza de San Pedro -por muy justa que sea la causa, que en este caso lo es- termine convertida en un lugar de visibilización de causas, incluyendo las políticas.

El problema es que, aunque ese mensaje resultaría claro, comprensible y entendible, también se aprecia claramente un video donde a un cubano con la bandera de su país entre manos, en silencio y de rodillas, sin ninguna pancarta más, le es retirada la bandera de su país. Honestamente sí algo suele haber en la plaza de san Pedro es un surtido elenco de banderas de todos los países.

Hay quien ha querido ver en esto un posicionamiento filo-comunista por parte del Papa hacia el régimen cubano. Por honestidad, es altamente improbable que desde la ventana del apartamento pontificio desde la cual el Santo Padre reza, él haya percibido lo que sucedía en la aledaña Via de la Conciliazione. Se trata más bien de una praxis, posiblemente no bien explicada y tampoco bien aplicada, de los gendarmes del Vaticano y de la policía italiana que no reciben órdenes directas del Papa sobre quién entra y quién no a la gran plaza vaticana.

De hecho, ya en julio pasado el Santo Padre manifestó públicamente su cercanía al sufrido pueblo cubano ante los actos de represión. Lo hizo precisamente en un Ángelus dominical cuando dijo: “Estoy también cerca del querido pueblo cubano en estos momentos difíciles, especialmente de las familias que más sufren. Rezo al Señor para que lo ayude a construir en paz, diálogo y solidaridad una sociedad cada vez más justa y fraterna. Exhorto a todos los cubanos a encomendarse a la protección materna de la Virgen María de la Caridad del Cobre. Ella los acompañará en este camino”.

Más allá de lo coyuntural de una polémica que en redes sociales, sobre todo cuando es tendencia, se presta para todo tipo de comentarios, una lección que sí se puede aprender -también los policías de la Santa Sede e incluso también los portavoces- es, primero, que no puedes esperar dos días para aclarar lo que todo mundo iba a terminar viendo en las redes sociales. Y segundo, que también las acciones de unos simples policías que seguramente sólo trataban de hacer su trabajo tienen repercusiones en la percepción que en este caso se puede tener del Santo Padre.

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Jorge Enrique Mújica

Licenciado en filosofía por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de Roma, y “veterano” colaborador de medios impresos y digitales sobre argumentos religiosos y de comunicación. En la cuenta de Twitter: https://twitter.com/web_pastor, habla de Dios e internet y Church and media: evangelidigitalización."

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