(ZENIT Noticias / Roma, 07.10.2026).- El hermano Gerard Francisco Timoner III, OP, Maestro de la Orden, ha nombrado a ocho frailes para un Grupo de Estudio sobre Inteligencia Artificial y Tecnologías Emergentes, dando continuidad a un mandato de la Capítulo General de Cracovia En 2025, el grupo examinará cómo estas tecnologías afectan la vida consagrada, la predicación y las instituciones de la Orden.
En la carta de nombramiento, el Maestro designó al Hermano Dominik Jarczewski, OP, como presidente. Este nombramiento responde al llamado del Capítulo General a reflexionar sobre los retos y las oportunidades de las tecnologías emergentes, prestando atención a la misión dominicana de predicar la verdad, ofrecer orientación ética y defender la dignidad de la persona humana llamada a vivir una vida de gracia.
Los hermanos Nicanor Austriaco, OP, Salvatore Di Fazio, OP, Ghislain-Marie Grange, OP, Rodrigo Hidalgo Torres, OP, Łukasz Mścisławski, OP, Anselm Ramelow, OP y Gabriele Scardocci, OP, formarán parte del grupo de estudio junto con el hermano Dominik. Se les solicita que colaboren con el Socius para la Vida Apostólica y las demás Socii y oficinas de la Curia relacionadas con su labor.
El grupo de estudio examinará las implicaciones de la inteligencia artificial para la predicación, incluyendo el discernimiento y la veracidad cuando la información y las imágenes pueden ser generadas o manipuladas.
En su carta encíclica Magnifica Humanitas, el Papa León XIV escribe: «Nuestra primera tarea no es ni demonizar ni idolatrar las herramientas tecnológicas, sino utilizarlas sobre la base de un principio fundamental: que la verdad es un bien común y no propiedad de quienes ostentan el poder o la influencia». Los miembros explorarán las implicaciones teológicas, filosóficas y éticas para la vida consagrada.
El mandato del grupo de estudio se extiende a las casas de estudio, los programas de formación y las bibliotecas. Los miembros ofrecerán orientación sobre el uso responsable y fructífero de las nuevas tecnologías en la formación intelectual, preservando al mismo tiempo el estudio personal, lectio y disputa disciplinas integrales a la tradición dominicana.
El grupo también propondrá directrices, o puntos para futuras leyes, sobre la inteligencia artificial en la gobernanza, la administración y las comunicaciones. Esta reflexión abarcará todos los niveles de la Orden, desde la Curia General hasta las comunidades individuales.
Su labor pastoral incluye la elaboración de directrices éticas que los frailes puedan compartir con los fieles. Entre sus principales preocupaciones se encuentran la dignidad humana, la naturaleza del trabajo humano y la orientación de la tecnología hacia el bien común.
La colaboración pondrá al grupo en contacto con las universidades, centros de estudio y otros organismos competentes de la Orden, así como con los Dicasterios pertinentes de la Santa Sede cuando sea útil. También se pide a los miembros que se pongan en contacto con los frailes que emprenden iniciativas, incluida una herramienta de investigación de inteligencia artificial en el Instituto Dominico de Estudios Orientales en El Cairo, diseñado para promover el diálogo y contrarrestar los discursos extremistas.
Al nombrar al grupo, el Maestro expresó sus esperanzas respecto a su mandato, diciendo: «Confío en que este Grupo de Estudio, basado en la larga tradición de la Orden de poner la razón al servicio de la fe, nos ayudará a discernir con sabiduría y valentía la mejor manera de vivir nuestro carisma de predicación en esta nueva era tecnológica, salvaguardando siempre la dignidad de la persona humana llamada a vivir la vida de la gracia».
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