El hecho de que los tres grandes partidos de Gran Bretaña –laboristas, conservadores y demócratas liberales– estén dirigidos por dos católicos y medio (sic), es tal vez un signo de los tiempos, observa Michael White en el Guardian. Además de Iain Duncan Smith (Tories) y Charles Kennedy (LD), en efecto, también el primer ministro laborista Tony Blair es, a fin de cuentas, medio católico.