PARÍS-BERLÍN, 21 enero 2003 (ZENIT.org).- Los gobiernos de Francia y Alemania han sido invitados por los obispos de ambos países a crear relaciones bilaterales cada vez más estrechas y a promover iniciativas de conocimiento recíproco.

La propuesta mira a las nuevas generaciones, que «deben comprender qué significa vivir la fraternidad reconciliada» hoy en Europa, afirmaron los presidentes de las Conferencias Episcopales de Francia y Alemania, monseñor Jean-Pierre Ricard y el cardenal Karl Lehman.

Es el mensaje que han hecho llegar en un comunicado conjunto difundido este lunes con ocasión del cudragésimo aniversario del Tratado del Elíseo --22 de enero de 1963--, con el que los dos Estados quisieron ratificar una unión más cercana, poniendo fin a siglos de conflictos y guerras.

Recordando las comunes raíces cristianas «que unen a nuestros dos pueblos», Ricard y Lehman recalcaron que Europa ha heredado del cristianismo valores como «la inviolabilidad de la dignidad humana, el reconocimiento de la libertad y la voluntad de trabajar para la solidaridad y la justicia».

«Estos son valores --se lee en el documento-- que han inspirado el modelo de sociedad europea y sobre la base de ellos podemos hoy continuar el proceso de integración. La Unión Europea es sobre todo una comunidad de valores».

Finalmente Ricard y Lehman subrayaron el compromiso de la Iglesia en Francia y Alemania y el ofrecimiento de su contribución y trabajo «para la reconciliación y la construcción de un futuro común para los pueblos europeos» a partir de «múltiples contactos» que se han ido creando entre diócesis, movimientos, escuelas y asociaciones.