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Jueves 5 de noviembre de 2015

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El Papa en Sta. Marta: ‘La exclusión está en la raíz de todas las guerras’

En la homilía de este jueves, el Santo Padre explica que hay dos caminos en la vida: el de la exclusión de las personas de nuestra comunidad o el de la inclusión

En la Carta a los Romanos, san Pablo exhorta a no juzgar y a no despreciar al hermano, porque esto lleva a excluirlo de “nuestro grupito” y ser “selectivos y esto no es cristiano”. Así lo ha explicado el santo padre Francisco en la homilía de Santa Marta este jueves por la mañana.

Además, ha recordado que Cristo “con su sacrificio en el calvario” une e incluye a “todos los hombres en la salvación”. En el Evangelio, ha recordado el Santo Padre, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores, “es decir, los excluidos, todos los que estaban fuera” y mientras, “los fariseos y los escribas murmuraban”.

De este modo, el Pontífice ha indicado que “la actitud de los escribas y de los fariseos es la misma, excluye» porque decían: ‘Nosotros somos perfectos, nosotros seguimos la ley. Estos son pecadores, son publicanos’. En cambio la actitud de Jesús es incluir. A propósito, ha asegurado que hay dos caminos en la vida: el camino de la exclusión de las personas de nuestra comunidad y el camino de la inclusión.

De este modo ha advertido que el primero de estos caminos es la raíz de todas las guerras: todas las guerras, comienzan con una exclusión. “Se excluye de la comunidad internacional pero también de las familias, entre amigos, cuántas peleas… Y el camino que nos hace ver Jesús y nos enseña Jesús es otro, es el contrario: incluir”, ha subrayado el Papa.

Por otro lado, el Santo Padre ha reconocido que “no es fácil incluir a la gente porque hay resistencia, hay esa actitud selectiva”. Por eso, ha observado, Jesús contaba dos parábolas: la oveja perdida y la mujer que pierde una moneda. Tanto el pastor como la mujer hacen de todo para encontrar lo que han perdido. Y cuando lo encuentran se llenan de alegría.

Francisco lo ha explicado así: “se llenan de alegría porque han encontrado lo que estaba perdido y van donde los vecinos, donde los amigos, porque están felices: ‘he encontrado, he incluido’. Este es el incluir de Dios, contra la exclusión del que juzga, que echa a la gente: ‘no, esto no, esto no, esto no…’, y se hace un pequeño círculo de amigos que es su ambiente. Es la dialéctica entre la exclusión y la inclusión”. Asimismo, el Santo Padre ha exclamado que “¡Dios nos ha incluido a todos en la salvación, a todos!”

Y este es el inicio. “Nosotros con nuestras debilidades, con nuestros pecados, con nuestras envidias, celos, siempre tenemos esta actitud de excluir que –como he dicho– puede terminar en las guerras”, ha recordado.

Además, ha subrayado que Jesús hace como el Padre que lo ha enviado para salvarnos, “nos busca para incluirnos”, “para ser una familia”.

Finalmente, Francisco ha invitado a “pensar un poco” y al menos “no juzgar nunca”, y decir: “Dios sabe: es su vida, pero yo no lo excluyo de mi corazón, de mi oración, de mi saludo, de mi sonrisa, y si tengo ocasión de decirle una palabra bonita. Nunca excluir, ‘no tenemos el derecho’”.

Y a este punto ha recordado cómo termina la lectura de Pablo: “Todos vamos a comparecer ante el tribunal de Dios. En resumen, cada uno de nosotros tendrá que dar cuenta de sí mismo a Dios”.

Por eso, el Santo Padre ha invitado a pedir la gracia de ser hombres y mujeres que incluyan siempre, en la medida de la sana prudencia, pero siempre. “No cerrar las puertas a ninguno, siempre con el corazón abierto: ‘me gusta, no me gusta”, pero el corazón está abierto”, ha concluido.

 

 

El Santo Padre manifiesta su preocupación por la discriminación y persecución de los cristianos

Mensaje de Francisco al Global Christian Forum, celebrado en Tirana del 2 al 4 de noviembre

El papa Francisco ha expresado una vez más su preocupación por la creciente discriminación y las persecuciones de los cristianos en varios países del mundo. Lo ha hecho en un mensaje al Global Christian Forum celebrado en Tirana, capital de Albania, del 2 al 4 de noviembre. El encuentro ha reflexionado sobre el tema “Discriminación, persecución y martirio: siguiendo a Cristo juntos”.

En la misiva, dirigida al cardenal Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, saluda de forma particular “a nuestros hermanos y hermanas de las distintas tradiciones cristianas, que representan comunidades que sufren por su fe en Jesucristo, Nuestro Señor y Salvador”. De este modo, el Santo Padre manifiesta su tristeza por “la creciente discriminación y persecución de los cristianos de Oriente Medio, África y Asia, y de otros lugares del mundo”.

Francisco asegura que esta reunión “demuestra que, como cristianos, no somos indiferentes a los sufrimientos de los hermanos y hermanas”. Y observa que en distintas partes del mundo “el testimonio de Cristo, a veces hasta el derramamiento de la sangre, se ha convertido en una experiencia común de católicos, ortodoxos, anglicanos, protestantes, evangélicos y pentecostales, que es mucho más profunda y fuerte que las diferencias que aún separan a nuestras Iglesias y comunidades eclesiales”.         

A propósito, observa que la comunión de los mártires “es el signo más evidente de nuestro camino común”.

Por otro lado, el Papa asegura que esta reunión dará voz “a las víctimas de tal injusticia y violencia, y tratará de mostrar el camino que guiará a la familia humana fuera de esta trágica situación”.

El Pontífice se despide asegurando “su cercanía espiritual”. También desea que los mártires de hoy, pertenecientes a muchas tradiciones cristianas, puedan “ayudarnos a comprender que todos los bautizados son miembros del mismo cuerpo de Cristo, su Iglesia”. Y concluye pidiendo que “podamos considerar esta verdad profunda como una llamada a perseverar en nuestro camino ecuménico hacia la plena y visible comunión, creciendo cada vez más en el amor y en la comprensión recíproca”.

 

 

El dispensario pediátrico del Vaticano presenta su página web

Este centro realiza obras de caridad desde hace más de 90 años

“Un oasis de caridad bajo la cúpula de San Pedro, cada vez más abierto al mundo entero”. Este es el espíritu con el que nació la página web del Dispensario Pediátrico Santa Marta, que desde hace más de 90 años realiza diferentes obras de solidaridad concreta, tal y como anuncia una nota de Radio Vaticano.

El dispensario nació el 8 de mayo de 1922 por voluntad del papa Pío XI, desde entonces, su gestión fue confiada a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul.

La nueva página web, presentada ayer a los medios de comunicación y realizada gracias a la Oficina de Internet del Vaticano, “se encargará de presentar la historia de esta Institución, la vida del dispensario, los servicios que ofrece y el modo c
oncreto de seguir apoyando a esta obra de caridad, uniéndose a los más de 50 voluntarios, entre médicos y laicos que prestan su servicio en este lugar”.

Cada año, este dispensario “asiste alrededor de 500 niños, sin distinción de raza o religión ofreciendo asistencia médica, apoyo psicológico y garantizando las necesidades básicas de los niños y sus familias”.

El jefe de la Oficina de Internet del Vaticano, monseñor Lucio Ruiz, explica en una entrevista a Radio Vaticano la importancia de esta iniciativa.

“La cosa más importante a destacar es la alegría de poder poner en la era digital, contextualizar en la cultura digital, una iniciativa que tiene 90 años. Hace 90 años que está dispensando ternura, amor, ayuda para los más pequeñitos, los niños necesitados”, asegura monseñor Ruiz.

De este modo, explica que abrir este espacio digital es un paso muy importante que tiene doble valencia. En primer lugar señala el “presentar la caridad de la Iglesia para los más pequeños, a veces no se conoce para nada, incluso para los que vivimos aquí”. Y en segundo lugar destaca el “convocar, convocar el amor, convocar la caridad, convocar a los que quieran también poder dar de su tiempo, de su profesionalidad, de su dinero, de todo lo que se pueda compartir para los que sufren porque tener un sitio web implica que uno conoce y dice yo también puedo colaborar con esta obra tan importante que la Santa Sede va realizando también de una manera tan simple, tan escondida y tan hermosa. Una obra de caridad, de ternura, que manifiesta la caricia de Dios para con el hombre”.

 

‘Bambino Gesù’: nuevo estatuto garantiza transparencia, solidaridad e innovación

El hospital pediátrico del Vaticano

El nuevo consejo directivo de la Onlus del Hospital Pediátrico de la Santa Sede »Bambino Gesù», se ha reunido este miércoles, por primera vez, tras el nombramiento de los nuevos consejeros por el Secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin.
 
Lo informó el Vatican Information Service, precisando que «en la reunión, llevada a cabo en Roma, se ha aprobado el nuevo estatuto de una fundación ‘completamente renovada’ que se marca el objetivo –según informa su presidenta Mariella Enoc– de garantizar transparencia, solidaridad e innovación».
 
Los nuevos consejeros, incluida su presidenta son siete: Pietro Brunetti, Ferruccio De Bortoli, Maria Bianca Farina, Caterina Sansone, Anna Maria Tarantola y Antonio Zanardi Landi.
 
El hospital ubicado en Roma en el Gianicolo y en San Pablo, en áreas extraterritoriales de la Santa Sede, cuenta con modernas estructuras y equipos, 607 camas, 27 mil ingresos anuales y 2.200 entre médicos y empleados. 
Las especializaciones son 40, y los accesos al day hospital 71 mil, además de las 325 mil visitas anuales en consultorio. Desde 1985 hasta hoy se realizaron 242 transplantes de corazón, 257 de riñón y 110 del hígado. Su lema es: ‘Curar a los enfermos y servir a los pacientes’.

 

Nace la Federación que integra a las Provincias Españolas de la Orden de San Agustín

Cuentan con unos 870 religiosos distribuidos en 107 comunidades por España, Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Perú, Brasil, Argentina, Tanzania, India y Filipinas

Los días 29 y 30 de octubre se ha celebrado la Asamblea constituyente de la Federación de las cuatro Provincias Agustinas Españolas, un paso más dentro del proceso de unión iniciado en el año 2010 y que tiene como fin la creación de una sola Provincia.

En el encuentro, que ha tenido lugar en El Escorial (Madrid), han participado 44 religiosos de las cuatro Provincias, se han revisado los Estatutos de la Federación, la hoja de ruta para los próximos años y los criterios a tener en cuenta para evaluar las distintas presencias agustinianas en España.

Asimismo, se ha elegido como presidente de la Federación al P. Domingo Amigo González, quien había sido con anterioridad prior de una de las Provincias. El nuevo presidente de la Federación contará con un Consejo integrado por los priores provinciales de cada una de las Provincias.

En la actualidad, las cuatro Provincias Españolas de la Orden de San Agustín cuentan con unos 870 religiosos distribuidos en 107 comunidades por España, Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Perú, Brasil, Argentina, Tanzania, India y Filipinas, y tienen a su cargo parroquias, colegios, centros teológicos, casas de formación, museos, centros universitarios, colegios mayores, entre otros.

 

 

Siria: la guerra es por el gas, combaten nativos pero los intereses son externos

Entrevista al sacerdote Trinitario, Antonio Aurélio Fernández. Cuenta particulares sobre el conflicto. Los jóvenes y la población local son las víctimas, y el ISIS cosecha

En Alepo hay en curso una guerra por el gas. Combaten personas locales, pero detrás de ellos hay potencias occidentales. Urge detener la guerra, los jóvenes son los que más sufren y el ISIS quien cosecha. No es justo hacer emigrar a esta gente obligándola a dejar sus raíces y su tierra. 

Los Trinitarios siguiendo su carisma y vocación están dando apoyo a la población local. El padre Antonio Aurélio Fernández, presidente de Solidaridad Internacional Trinitaria y miembro del Observatorio de la Cautividad, Línea de Trabajo “Cristianos Perseguidos”, explica a ZENIT algunos particulares poco conocidos de la guerra en Siria.

¿Cuál es vuestro trabajo en Oriente Medio y la relación con la vocación de los Trinitarios?  
— Padre Antonio Aurelio: Los trinitarios nacimos en 1198 con una misión y carisma específico: Dar gloria a la Trinidad y la liberación a los cautivos. En este contexto histórico, las guerras y las invasiones musulmanas eran constantes en el sur de Europa. San Juan de Mata, fundó la Orden para liberar a los cristianos que se encontraban en las mazmorras musulmanas y que tenían peligro de perder su fe en Cristo a causa de la situación que estaban viviendo.
Hoy en día, la Familia Trinitaria se encuentra presente no sólo en Oriente Medio, sino también en otros países donde existe persecución por la fe en Cristo y la fidelidad a su mensaje. Nos encontramos presentes en Oriente Medio, India y China. Además desarrollamos proyecto para ayuda a cristianos perseguidos en países como Sudán, Egipto, Paquistán, etc.
Nuestro trabajo en estos lugares es fundamentalmente acompañar a las comunidades que se encuentran en situaciones de persecución. Ello lo hacemos a través de los sacramentos y de las ayudas en recursos básicos para todas las familias que carecen de medios y son excluidas a causa de su fe.

En la ciudad de Alepo, ¿qué está sucediendo?
— Padre Antonio Aurelio: Alepo se encuentra en medio de varios frentes. Por una parte el gobierno de Bashar al-Asad, por otro el frente de los rebeldes y por otro el frente del Daesh o autoproclamando Estado Islámico. Siria tiene un tercio de las reservas petrolíferas del mundo. Pero también es un gran productor de gas que puede ser exportado a Europa y otros lugares. Actualmente no se pueden
sacar estos recursos por la parte de Siria, sino que se están sacando por el canal de Suez, es decir aumentando los kilómetros de trasporte y las tasas e impuestos que ponen los países por donde pasa el petróleo y el gas. Es decir, Siria tiene fácil salida al mar para exportar estos productos. No hay que olvidar que hasta hace poco, Rusia había entrado en disputa con Europa a causa del gas que exporta y que obligó a países europeos a aceptar las condiciones impuestas por el Kremlin. Rusia tiene la llave para abrir y cerrar el gas en Europa.
La conducción de ese gas se podría hacer a través de Siria. Pero ¿a quién le correspondería el derecho de distribuirlo, es decir, de abrir o cerrar el grifo? Entramos por fin a comprender que la guerra en Siria es realmente una guerra entre Rusia y USA-Europa (una “actualización” de la guerra fría). Rusia está apoyada por Siria, Iran y China. En cambio la oposición del Al Asad está apoyada por Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Israel y Arabia Saudí. De ahí la continua impresión que tienen los habitantes de Oriente Medio de que realmente son invasiones occidentales, porque aunque son guerras en sus propios países, son otros los que las están programando.
Alepo está en el lugar estratégico de todo esto y, por tanto, al centro de toda lucha y de toda invasión.

¿Qué pasa con los jóvenes y los niños?
— Padre Antonio Aurelio: El continuo bombardeo de esta ciudad, causado por las tres facciones que luchan en ella, hace que los edificios se vean cada vez más deteriorados y destruidos. Los colegios son parte de ese bombardeo. Es muy difícil dar clase, no existen espacios. Además, la falta de dinero para pagar a los profesores, hace que estos deban buscar su propia subsistencia por otros sitios o en otros negocios, por lo que no existe prácticamente escuelas ni instrucción para los niños. Estos, se dedican durante todo el día a deambular y a mendigar. Sin un futuro por el que luchar. Ahí entran los grupos terroristas islámicos, que se presentan ante estos jóvenes como sus salvadores y como los únicos que pueden ofrecer un futuro. Los jóvenes, ante el dinero fácil y el cumplimiento de sus deseos, son captados por los grupos islámicos, especialmente por el Daesh. Nuestro proyecto es financiar todas las escuelas cristianas de Alepo, de forma que los jóvenes se convenzan que son ellos los que tienen que trabajar por el futuro de su país, y hacerlo a través de la formación y la enseñanza. Además, no estarán mendigando ni ofreciendo su vida al terrorismo y a la guerra, sino que se formarán para poder ayudar en el desarrollo de su país.

¿Es posible llevar una vida normal en esta situación?
— Padre Antonio Aurelio: No. En la situación que se vive ahora en Siria, no se puede hablar de vida normal. Lo normal allí es sobrevivir. No existe agua corriente, no hay electricidad. Los alimentos escasean y los que hay han elevado considerablemente su valor. Los hospitales son bombardeados y no quedan medicinas. Los jóvenes son captados para el terrorismo. Las iglesias son derrumbadas y a los cristianos se les persigue. La mortalidad infantil ha crecido el doble. Efectivamente, no se puede llevar una vida normal allí.

¿Qué esperanza tiene la gente allí?
— Padre Antonio Aurelio: La única esperanza por ahora es que se termine la guerra. Si esta situación no termina, no se podrá hacer nada. No se podrán reconstruir los edificios, no se podrá ir a trabajar (porque no hay trabajo), no se podrá tener una vida familiar. No hay esperanza mientras haya guerra. No hay esperanza mientras haya terror. La única esperanza es que desaparezca el terror de sus vidas.

¿Emigrar es la solución?
— Padre Antonio Aurelio: Emigrar no es una solución en ninguno de los casos. Todos hemos nacido en un país concreto, con una cultura concreta. Tenemos el derecho de vivir en ese país y en ese ambiente. Nadie quiere dejar su país, ni su familia, ni su vida. Nadie quiere ir hacia lo desconocido, hacia lo diferente. Pero también es verdad que nadie quiere morir de hambre. Nadie quiere morir por bombas o disparos. Nadie quiere vivir en medio de las ruinas y la desesperación. En definitiva, nadie quiere vivir en guerra. Por ello, se sienten obligados a emigrar. La verdadera solución es parar la guerra y que todos los refugiados puedan volver a sus casas, a sus familias, a su cultura, a su vida. A la vida que ellos han hecho crecer y han desarrollado en su país. Parar la guerra y que puedan encontrarse con sus amigos, con sus núcleos religiosos. Parar la guerra y que descubran de nuevo la esperanza de vivir.

¿Cómo darles esperanza?
— Padre Antonio Aurelio: No olvidando a los que se han quedado allí. No solamente debemos acoger a los refugiados, que necesitan de nosotros. Sino que no debemos olvidar a los que han quedado en estos países de guerra. Ellos continúan estando bajo las bombas. Ellos continúan sufriendo la carencia de agua. Continúan pasando hambre, sin poder encontrar alimentos. Ellos son los más pobres, porque no tienen dinero para pagar a las mafias y salir de sus países en guerra. Ellos siguen muriendo a causa de las bombas o los disparos. Estos son a los que verdaderamente debemos ayudar.
Pero también hay personas en Siria e Irak que no han querido dejar su país. Jóvenes cristianos que quieren ser protagonistas de la construcción de sus naciones y que en medio de la guerra han decidido, libremente, quedarse para ayudar y reconstruir su país. Estos también merecen nuestra ayuda y nuestra oración. Ellos merecen nuestro apoyo y nuestra admiración. Porque ellos serán los constructores de esperanza en medio de la desesperanza.

 

 

Daesh recluta a menores para sus atentados suicidas en Afganistán

El grupo terrorista, en plena expansión en el país, cuenta con niños dispuestos a convertirse en ‘mártires’

El autodenominado Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe) en Afganistán está reclutando a niños para utilizarlos en ataques suicidas, así como para combatir a las fuerzas que se oponen a su presencia en el país.

Unos 70 terroristas han viajado a Afganistán desde los bastiones de la banda takfirí, y ahora estos elementos forman el núcleo duro de los actos terroristas en el país, según un informe del Equipo de Supervisión de Al Qaeda de la Organización de las Naciones Unidas.

Los miembros de Daesh que operan en la zona están afiliados al llamado Califato de Khorasan, término creado por Al Qaeda para referirse al Este del mundo musulmán, que engloba los territorios de Pakistán, Afganistán e Irán y que a día de hoy se ha convertido en una plataforma para agrupar a los yihadistas en la región afiliados al líder del grupo terrorista en Siria e Irak, Abu Bakr al-Baghdadi.

Hace meses que los combatientes del Califato de Khorasan mantienen una guerra abierta con los talibán para conseguir la supremacía y afianzarse en las provincias afganas donde las fuerzas de seguridad de Kabul han perdido el control, especialmente en Kunar, Faryab, los distritos exteriores de Nangarhar y en Badakhshan, al noreste del país.

La cadena Al Yazira ha mostrado el pasado 1 de noviembre las imágenes de un miembro de Daesh entrenando a varios menores en el uso de rifles de asalto AK-47 y pistolas. Además, ha difundido las declaraciones de dos de sus milicianos de 13 y 17 años que afirman no tener miedo a dar su vida por la causa, y señalan que han sido entrenados por militantes extranjeros establec
idos en la provincia para convertirse en ‘mártires’ a través de ataques suicidas.

El número de grupos e individuos que están declarando abiertamente lealtad a Daesh sigue creciendo en varias provincias de Afganistán. Las campañas de reclutamiento al este, muy provechosas en la provincia de Nangarhar, y al noreste están comenzando a dar sus frutos, según reconocen los analistas consultados. 

En este sentido, se está dibujando un escenario cada vez más preocupante. La Administración del presidente afgano, Ashraf Ghani, y las fuerzas de seguridad tendrán que enfrentarse a dos nuevos grupos insurgentes. Por un lado, al Estado Islámico, y por otro, al nuevo grupo talibán, el Consejo Superior del Emirato Islámico, que este lunes ha anunciado su escisión del Emirato Islámico de Afganistán con sede en la provincia paquistaní de Baluchistán.

 

 

Marihuana esclavizante

México: se estudia el uso de la droga con finalidad lúdica o recreativa

VER

La Suprema Corte de Justicia de la Nación, que se debería llamar Corte de Constitucionalidad, o de Legalidad, analiza la permisividad del cultivo, venta y consumo de marihuana, no por razones médicas y terapéuticas, que en algunos casos ayuda a mitigar el dolor, sino lúdicas y recreativas; es decir, sólo por el gusto y placer de sentirse superhéroe, conquistador, valiente y poderoso.

Quienes se sienten fracasados, rechazados, acomplejados y sin afecto familiar, se compensan con alcohol o drogas, en vez de enfrentar su situación y crecer en personalidad integral. Autorizarles legalmente que se droguen, es condenarlos a compensaciones esclavizantes de por vida.

Supongo que ninguno de los ministros de la Corte ha sufrido los efectos de esta droga en una persona cercana. Si conocieran el dolor de una madre, un familiar, un amigo, ante un marihuano, votarían en contra de esa posible legalidad. Quizá ellos pueden pagar grandes cantidades mensuales para intentar curar a un adicto en un centro de rehabilitación; pero la mayoría no lo podrían hacer, y tendrían que soportar a quien se sienta ahora legalmente autorizado a embrutecerse. Es un sufrimiento muy doloroso. Se sienten impotentes para reconstruir una personalidad afectada por estas adicciones.

El hecho de que en algunas partes de Estados Unidos o de Europa esto ya se haya permitido, no es razón legal. En los lugares donde más se consume, es donde hay más crímenes sin sentido, más desintegración familiar, donde se tienen que aplicar más medidas policiacas para controlar a adictos incontrolables. La venta de armas en Estados Unidos es libre, y ¡cuántos desastres ha causado!

Se argumenta que consumir marihuana es un derecho de la persona, que es una parte de su libertad, para que logre su desarrollo a satisfacción. Esto significaría que perder la razón y el control de sí mismo, por el alcohol o una droga, es un signo de libertad.

Significaría aprobar, como un derecho de su libertad, que los anarquistas y terroristas hicieran cuanto les viniera en gana, destruyendo vidas y bienes ajenos, pues impedírselo sería una violación a sus derechos. Eso no es libertad; eso es esclavitud, eso es una cadena de la que es muy difícil desatarse. La debilidad humana necesita ciertos controles, para evitar los abusos que puede generar el mal uso de la libertad. Incentivar el uso de la marihuana, es un daño a la libertad personal y a la sociedad, pues habría que tener más policías para controlar a los ingobernables. ¿Sería legal darles marihuana a los policías y a los militares para que le entren a lo duro de las acciones que deben realizar? Por favor…

PENSAR

El Papa Francisco ha definido a la droga como un “flagelo que sigue golpeando en formas y maneras impresionantes, alimentado por un mercado oscuro, que supera las fronteras nacionales y continentales”. Y advirtió por ello que “sigue creciendo el peligro para los jóvenes y los adolescentes”.

Ante tal fenómeno, dijo: «Siento la necesidad de manifestar mi dolor y mi preocupación. Quiero decir con mucha claridad que la droga no se vence con la droga. La droga es un mal, y con el mal no puede haber concesiones o compromisos. Pensar que se pueda reducir el daño consintiendo el uso de psicofármacos a aquellas personas que siguen usando drogas, no resuelve el problema. La legalización de las llamadas ‘drogas livianas’, también las parciales, además a ser discutible en el plano legislativo, no produce los efectos prefijados. Las drogas sustitutivas, además no son una terapia suficiente, sino un modo velado de rendirse delante del fenómeno. Quiero reiterar lo que he dicho en otra ocasión: ¡No a cada tipo de droga! Simplemente no, a cualquier tipo de droga. Para decir este no, es necesario decir sí a la vida, sí al amor, sí a los otros, sí a la educación, sí al trabajo, sí a más fuentes de trabajo. Si se realizan estos ‘sí’, no hay lugar para la droga, para el abuso de alcohol, para las otras dependencias” (20-VI-2014).

ACTUAR

Cuidemos la armonía familiar y la educación cristiana de niños, jóvenes y adultos, que son el mejor antídoto ante esta plaga invasora.

 

 

Venezuela: el presidente de la AN rechaza la visita de una misión de la UE

«Jamás recibiré a alguien que se vaya por el mundo a denigrar y atacar a nuestro país», ha dicho Diosdado Cabello ante la presencia de un grupo de eurodiputados en Caracas, para evaluar la situación política venezolana

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela (AN), Diosdado Cabello, ha rechazado la visita de una delegación del Parlamento Europeo (PE) que se encuentra en Caracas para evaluar la situación del país y ha indicado que no recibirá al grupo de eurodiputados.

“Jamás recibiré a alguien que se vaya por el mundo a denigrar y atacar a nuestro país, no son bienvenidos por lo menos para mí”, ha dicho Cabello. “Esos eurodiputados vienen aquí a Venezuela solo a entrometerse en cosas que no tienen nada que meterse ellos”, ha añadido.

La misión está compuesta por Gabriel Mato, del Partido Popular de España (PP); Fernando Maura, vicepresidente del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa; y Ramón Jáuregui, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), quienes comenzarán este jueves una visita en la capital, para “evaluar la situación política” y “preparar el envío” de una delegación parlamentaria completa después de las elecciones legislativas venezolanas previstas para el 6 de diciembre, según ha informado el PE.

Mato ha explicado a su llegada a Caracas que durante su estancia, que concluirá el sábado, han propuesto “reuniones con todas las autoridades” del país, en una agenda que todavía permanece abierta.

Asimismo, los eurodiputados mantendrán encuentros con la sociedad civil, diputados de la oposición y del oficialismo, cámaras de comercio y periodistas, en busca de “una visión global de la situación”.

Esta delegación ha recibido el mandato de visitar Venezuela de la Conferencia de Presidentes del PE el pasado 22 de octubre.

 

 

Cardenal Sistach: ‘Hablamos de las familias que encontramos en nuestro entorno’

“Teníamos tres horas seguidas de trabajo por la tarde y algunos padres sinodales, al cabo de unos días, pidieron que se hiciera una pausa para hacer el café. Y así lo hicimos”. Como ésta, el cardenal Lluís Martínez Sistach explicó este martes muchas otras anécdotas sobre el Sínodo de los Obispos dedicado a la familia. En un Aula Magna del Seminario Conciliar llena a rebosar, el arzobispo de Barcelona compartió su vivencia de tres
semanas de trabajo en el Vaticano. Dijo que reinó un “clima de comunión, de cordialidad y de fraternidad” pero que también se hacían patentes las “intervenciones de contenidos opuestos pero siempre con espíritu sinodal”. Dividido en tres partes ‘el ver, el juzgar y el actuar’, una por semana, el Sínodo puso en práctica las orientaciones y actitudes del papa Francisco.

“Buscábamos el bien de las familias y formular propuestas pastorales que manifestaran la misericordia de la Iglesia”, confesó el cardenal Martínez Sistach. A pesar de la dificultad entre culturas –porque para lo que uno era obvio para el otro era un escándalo–, los divorciados, los migrantes y los cursillos prematrimoniales se situaron en el centro del debate: “No hablábamos de la familia ideal sino de las familias que encontramos en nuestro entorno, las que llevamos en nuestra mente y en nuestro corazón”, destacó.

Asimismo, el arzobispo de Barcelona admitió que hizo una enmienda al artículo número 85 de la Relatio Synodi, junto con dos compañeros de su grupo lingüístico, que fue aceptada por una mayoría absoluta. El documento final, tiene un contenido muy amplio y potente que hace numerosas referencias a la Evangelii Gaudium y contiene muchas citas del Santo Padre. Este texto, que abre puertas, evidencia que el estilo y el contenido pastoral propio del Pontífice se ha propagado por toda la Iglesia, indicó el Arzobispado en un comunicado

 

 

 

Nuestra Madre, con su «sí», abrió el cielo en la tierra

Carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra. ‘Acerquémonos a María para comprender a Dios’ 

«Nuestra Madre, con su «sí», abrió el cielo en la tierra» es el título de la nueva carta semanal del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra, quien habla de nuestra Madre la Virgen y, particularmente, de la Virgen de la Almudena. A continuación, publicamos el texto íntegro de la misma:

Hay una palabra que llena siempre el corazón de todos los hombres, esta es madre. A través de mi vida me he encontrado con muchas personas con ideas, planteamientos, creencias, culturas, geografías e historias personales muy diferentes, pero en todas pude ver el contenido profundo que tenía para sus vidas la palabra madre. Para nosotros los cristianos, esta palabra adquiere unas dimensiones nuevas desde el día en que Jesucristo Nuestro Señor, en el momento culminante en que da la vida por los hombres, dice al discípulo al que tanto quería, y en él a todos los hombres: «Ahí tienes a tu Madre». A María la dijo: «Mujer, ahí tienes a tu Hijo». Fue una conversación breve, pero llena de amor y pasión por los hombres. Necesitamos tener a quien, desde el momento de la Encarnación, dijo con todas sus fuerzas: «Me felicitarán todas las generaciones». La felicidad llega a esta tierra, no la van a dar los hombres, es Dios mismo quien la va a entregar.

¿Por qué nosotros seguimos diciendo que la felicitarán todas las generaciones? La felicitamos porque está unida a Dios, porque vive con Dios y en Dios, porque trae a Dios del cielo a la tierra. La felicitamos porque es precisamente a esta mujer única y excepcional a la que Dios eligió desde siempre para que le diese rostro humano. Él nos la entregó como Madre que acompaña y aconseja, que da la mano y hace de este edificio que es la Iglesia, formada también por Ella, un hogar, una casa de familia, donde su corazón latía durante nueve meses al unísono con el de Jesús. El deseo de Nuestro Señor, al entregárnosla como Madre, es que nuestro corazón dé los latidos que el de Ella daba junto a Jesús cuando estaba en su vientre: latidos de amor con las medidas del amor mismo de Dios, que no tiene medidas, tal y como el Señor nos lo muestra, precisamente en la Cruz, cuando da la vida por los hombres.

¡Qué belleza adquiere la vida de nuestra Madre a la luz de la despedida de Jesús de sus discípulos de este mundo! Baste recordar las palabras de Jesús: «Voy a prepararos una gran morada en la gran casa del Padre. Porque en la casa de mi Padre hay muchas moradas» (Jn 14, 2). Él ha venido para prepararnos la morada del cielo, pero quiso pasar como uno de tantos por esta tierra. Es necesario recordar también las palabras de María en el momento en que Dios le pide que preste su vida para hacerse presente en esta tierra y Ella dice con todas las consecuencias: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Con esta afirmación de confianza y entrega preparó aquí, en la tierra, la morada de Dios. Con esta decisión hemos podido ver a Dios hecho Hombre. El cuerpo y el alma de María se transformaron en morada de Dios y así Ella abrió la tierra al cielo. Con esta disponibilidad, con este «sí», comienza una nueva era de la historia.

María nos invita permanentemente a hacer el cielo en la tierra, a ser morada de Dios para los hombres; a hacer de nuestras vidas hogar donde la experiencia de empaparnos del amor de Dios sea transparente, familia que engendra vida definida por la entrega, el servicio, el perdón, el poner por delante al otro, o el servir al que más lo necesita. En las vísperas de una de sus múltiples fiestas y advocaciones, como es Santa María la Real de la Almudena, vamos a felicitar a María; digamos feliz y bienaventurada a quien quiso estar siempre junto a nosotros, «oculta en los muros de este querido Madrid», para acompañarnos y decirnos que es nuestra Madre. La felicitamos porque Ella nos recuerda y nos aconseja siempre que confiemos, que escuchemos y pongamos por obra lo que nos pida su Hijo. Por eso, ya desde el primer momento de la vida pública de Jesús, en las bodas de Caná, nos invita a que siempre y en todos los lugares resuenen estas palabras: «Haced lo que Él os diga».

Acerquémonos a María para comprender a Dios. Hay unas palabras en el Evangelio que nos invitan a hacer esta cercanía: «María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón» (Lc 2, 19). Es la Virgen quien, en el silencio, puede escuchar todo y con más facilidad percibir lo que Dios quiere de Ella. María silenciosa, oculta, pero abierta con todos los sentidos y en escucha constante a la Palabra de Dios. Ella vive de y en la Palabra de Dios. Conserva en su corazón todas las palabras que vienen de Dios y las une, haciendo un mosaico maravilloso, que le llevan a entender todo lo que sucede en la tierra desde la luz y la escucha de lo que llega del cielo.

¡Qué bien escuchó María al ángel! ¡Qué impresión más grande cuando en su saludo el ángel la dijo: «No temas, María»! Había motivos suficientes para temer, pues tenía que tomar la decisión de llevar el peso del mundo sobre sí, ser la Madre de Dios, del Redentor, del Hijo de Dios, del Rey del universo. Pero aquellas palabras –«No temas»– penetraron hasta el fondo de su corazón porque sabía de quién se fiaba y quién le pedía confianza. Por eso dijo: «aquí estoy», «aquí me tienes», «haz en mí casa lo que deseas». María queda transformada, pues Dios envió a su Hijo, nacido de mujer; es aquí donde se concentra la verdad fundamental sobre Jesús como Persona divina que asumió plenamente nuestra naturaleza humana. Acerquémonos a María, sintamos el gozo inmenso de la mujer que hace silencio, que oye, que escucha a quien siempre nos habla y nos dice lo mejor para nosotros; a la mujer que en las bodas de Caná, cuando aquella familia y los encargados de preparar la fiesta estaban apurados, se acerca y comparte su experiencia para salir de todo apuro: «Haced lo que Él os diga». Es una llamada a la escucha. Solamente Dios toma rostro en nuestra vida cuando lo escuchamos. Un «sí» para abrir las puertas del cielo a la tierra.

A través de mi vida he conocido y cultivado muchas advocaciones de la Virgen, que me hicieron arraigarme a la tierra en la que vivía y, al mismo tiempo, descubrir aspectos nuevos de nuestra Madre: Bien Apar
ecida, Santa María Madre, Virgen de los Milagros, Virgen de Covadonga –Santina–, Virgen de los Desamparados y Santa María la Real de la Almudena. A través de estas advocaciones aprendí siempre algo nuevo de nuestra Madre la Virgen. Hoy, el Señor ha querido que la invoque y llame Santa María la Real de la Almudena. Ella, que permaneció mucho tiempo oculta en los muros, nunca quiere imponerse; la Almudena es la que no se impone, la que no tiene pretensiones, la que quiere estar cerca de nosotros los hombres, la que se hace presente con la sencillez, nobleza y cortesía que simplemente nos ofrece a Jesús, el Rey del universo. Aquí reside su realeza, ofrece lo más noble para ser humano, con el humanismo verdadero. Y este no es otro que Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

María, con su «sí», da el «sí» de todos los hombres. Su «sí» es la puerta por la que Dios pudo entrar al mundo. Y con tu «sí» a Ella, das la belleza más grande a esta tierra, pues te enseña a «hacer lo que Él te diga». En la Escuela de María: 1. Conoce el rostro de Dios por la maestra que primero lo conoció; 2. Contempla ese rostro con detención y profundidad, y 3. Presta la vida para mostrar a través de ella ese rostro.

Con gran afecto, os bendice:

+ Carlos, arzobispo de Madrid

 

Beato José López Piteira – 6 de noviembre

«Joven cubano de ascendencia española. Un agustino que pudo haberse liberado de la muerte que pendía sobre él por su condición religiosa, pero eligió derramar su sangre por Cristo siendo mártir en la guerra española de 1936»

La divina Providencia quiso que este joven, primer beato cubano, defendiendo su fe en Cristo viniese a derramar su sangre en España, la tierra de sus antepasados, aunque llevó clavada en su corazón hasta su postrer aliento la isla caribeña que le vio nacer. Pero un apóstol es ciudadano del mundo, un vastísimo territorio que se conquista palmo a palmo entregándolo todo, como Cristo exige en el evangelio, de modo que cualquier lugar al que se vea conducido en aras de la voluntad divina se convierte en un destino amado e irrenunciable. Y esto que José tuvo presente en todo momento, unido a la gracia divina que le alumbró, hizo que no tambalease lo más mínimo justamente cuando se enfrentó a la muerte brutal que otros le impusieron. No es tan mundialmente conocido como otros mártires, pero forma parte por derecho propio de quienes supieron hacer frente con toda valentía a ese cruel instante que se cernía sobre ellos, y que generosamente dieron su vida dejando tras de sí un admirable legado de amor.

Un día de primeros del siglo XX su humilde familia abandonó la noble tierra gallega para ganarse el sustento, como hicieron tantos compatriotas. Allí quedaron, bajo la custodia de los abuelos, dos de sus hijos, de los que se despedirían con inmenso dolor. En su equipaje portaban la fe heredada de sus padres como un preciado tesoro que habrían de transmitir a su numerosa prole. José nació en Jatibonico, Cuba, el 2 de febrero de 1912. Fue el quinto de los hijos que vinieron al mundo en ese hogar creado por Emilio y Lucinda, y segundo de los varones; después nacerían cinco vástagos más.

En plena niñez, poco antes de cumplir sus cinco primeros años de vida, José regresó junto a sus progenitores a España. Aunque apenas existen datos de su infancia, debió ser uno de esos niños que no crean problemas. Cursó estudios en régimen de internado con los benedictinos de Santa María de San Clodio, del municipio de Leiro, Orense, dando así sus primeros pasos hacia la vida religiosa. A buen seguro que sus padres habrían puesto grandes esperanzas en él. Finalizados sus estudios, se integró con los agustinos de Leganés, Madrid. Profesó con ellos en 1929, y prosiguió su formación en el monasterio de san Lorenzo del Escorial. Se han destacado las cualidades que apreciaron en él en esa época de su vida subrayando su «carácter bondadoso y tratable, entusiasta y observante».

Y efectivamente no sería mal religioso cuando un año antes de convertirse en sacerdote, momento que aguardaba gozoso, ya estaba decidido su futuro como vicario apostólico de Hai Phòng, en Vietnam. Sus superiores habían vislumbrado en él las cualidades y virtudes que iban configurándole como un gran apóstol. No llegó a partir y tampoco pudo recibir el sacramento del orden. Sus sueños se truncaron violentamente al ser apresado el 6 de agosto de 1936 junto a sus hermanos religiosos en medio de la fratricida contienda española. El antiguo colegio madrileño de San Antón, que había sido propiedad de los padres escolapios, donde tantos alumnos fraguaron y compartieron su fe –entre otros Fernando Rielo, fundador de los misioneros y misioneras identes–, convertido entonces en cárcel, fue el escenario donde se desenvolvieron los preámbulos del particular calvario de José.

Cuando llegaron a buen puerto las gestiones realizadas por sus atribulados familiares ante las autoridades cubanas, en un gesto de valentía y coherencia el beato declinó la oferta de su liberación. Y su temple apostólico, lleno de caridad, se puso de manifiesto en su inquebrantable voluntad de dar hasta el final los mismos pasos de sus hermanos de comunidad: «Están aquí todos ustedes que han sido mis educadores, mis maestros y mis superiores, ¿qué voy a hacer yo en la ciudad? ¡Prefiero seguir la suerte de todos, y sea lo que Dios quiera!». Así lo determinó, con rotundidad, dispuesto a cumplir la voluntad divina. Los rostros de sus superiores y formadores le contemplaban conmovidos. Y con ellos compartió numerosos sufrimientos en cerca de cuatro meses marcados por las privaciones y la angustia, hasta que entregó su alma a Dios en Paracuellos del Jarama, Madrid.

Fue ajusticiado el 30 de noviembre de 1936, junto a otros 50 religiosos agustinos, exclamando: «¡Viva Cristo Rey!», al tiempo que renovaba el supremo acto de perdón aprendido del Redentor hacia quienes le privaban de su vida; así le franqueaban las puertas del cielo. Tenía 24 años. Fue beatificado el 28 de octubre de 2007, junto a 497 mártires de la persecución, por el cardenal Saraiva, como Delegado de Benedicto XVI.

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ZENIT Staff

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