COVID-19: Nicaragua vive la crisis sanitaria desprotegida y sin datos reales

Sobre el avance de la pandemia

Share this Entry

(zenit – 14 mayo 2020).- El Ministerio de Salud de Nicaragua y las autoridades gubernamentales prolongan su silencio sobre el avance de la pandemia de la COVID-19 en Nicaragua, pero en los centros hospitalarios quedan pocas camas disponibles, los ventiladores están topados o escasos, incrementan los casos de trabajadores de la Salud contagiados, faltan insumos primarios para la protección del personal y urge agilizar, descentralizar y transparentar los resultados de las pruebas de COVID-19.

Médicos desprotegidos 

Desde el inicio de la crisis, el Gobierno de Nicaragua, bajo el mandato de Daniel Ortega, ha mostrado reacciones atípicas, si se le compara con cualquier gobierno del mundo. Algunas características de ese comportamiento son haber desaparecido por más de 5 días sin dar las cifras oficiales y tratar que la mayor cantidad de gente posible participe de las actividades que promueven las diversas instituciones gubernamentales.

Una serie de entrevistas del equipo de zenit con personal médico de varios departamentos, confirman la creciente tensión sobre el avance de la pandemia, pese a que el Gobierno se niega a reconocer el aumento de casos sospechosos de COVID-19 en Nicaragua, clasificándolos como “indeterminados” o “neumonía atípica”.

Según la Unidad Médica Nicaragüense, en el Hospital Alemán (en Managua) hay al menos 87 pacientes sospechosos de COVID-19, seis de ellos con ventilación mecánica. Otros 17 pacientes sospechosos permanecen en el Hospital Bautista y 20 en Servicios Médicos S.A., (Sermesa) del departamento de Masaya. En el Hospital Manolo Morales permanecen tres pacientes sospechosos con ventilación mecánica. Los pacientes infectados por el virus aumentan drásticamente todos los días.

En los centros hospitalarios, según confirmó personal de Salud, al atender un caso sospechoso se debe llenar un formulario con los datos del paciente y enviarlo al Silais-Managua para que esté autorice la realización de la prueba de COVID-19; entonces, “si el Silais da el visto bueno, nosotros tomamos la muestra y la enviamos al Minsa”. Los resultados demoran lo que el Minsa disponga y en algunos casos solo se confirman vía telefónica, sin ningún soporte.

Chinandega, ciudad más golpeada

Chinandega es, tras Managua y Masaya, la ciudad más golpeada por la pandemia. El Gobierno solo ha reportado un caso positivo en esa ciudad del occidente del país; sin embargo, el independiente Observatorio Ciudadano registra al menos 73 casos sospechosos de COVID-19, hasta el pasado sábado, 9 de mayo.

En las redes sociales se ven como en altas horas de las noches trabajadores del sistema de salud hacen entierros en los cementerios de la ciudad, mientras que la población documenta y denuncia en sus cuentas personales.

Chinandega sería después de Managua, la ciudad con más personal médico contagiado de COVID-19. En todo el país, según la Asociación Médica Nicaragüense (AMN), hay al menos 60 profesionales de la salud como casos positivos del coronavirus. “Son médicos hospitalizados y médicos que ya superaron la crisis. Algunos estuvieron graves, pero no murieron”, dijo a un diario local, Greta Solís, presidenta de la AMN.

Iglesia con rostro cercano a las víctimas

En el hospital de Chinandega, se han contagiado: “cirujanos, ginecólogos, laboratoristas, enfermeras, internos, ortopedistas y médicos de base”, dijo a zenit una fuente médica de la ciudad. También son casos positivos la directora del hospital, el subdirector, el director de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), y la jefa de Enfermería. Hasta la redacción de este articulo las autoridades de salud no han dado mayor información sobre estos casos.

En un comunicado los obispos agradecen y aprecian “la labor invaluable, de todos los médicos y personal sanitario que actuando con ética y profesionalismo han defendido la salud y la vida de nuestro pueblo” puntualizan.

Al mismo tiempo hacen un llamado a los actores políticos y sociales del país a “tomar todas las medidas de prevención y precaución necesarias para proteger al pueblo”.

Denuncia del obispo Báez

Mons. Silvio Báez se despide de los fieles de Nicaragua © Twitter/Wilfredo Miranda

Mons. Silvio Báez se despide de los fieles de Nicaragua © Twitter/Wilfredo Miranda

Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua, denunció la deficiencia de la gestión del Gobierno de Daniel Ortega ante la llegada de la COVID-19 en Nicaragua. “En este momento, quienes están en el poder están propiciando el contagio. No han detenido las concentraciones masivas, deportivas, de diversión, de la playa, de tipo político y todo propicia el contagio”, señaló el religioso.

En su canal de YouTube, monseñor Báez destacó que la pandemia está golpeando con más intensidad a los nicaragüenses porque, desde hace dos años, el país se encuentra en una situación de vulnerabilidad debido a la represión gubernamental tras las protestas cívicas de 2018 que provocó una ola de muertes, exilio, prisioneros políticos, daños a la economía y asedio. Y este contexto ha empeorado con la COVID-19.

Share this Entry

Cristhian Alvarenga

Actualmente periodista en la diócesis de León, Nicaragua, autor del blog Iglesia en Salida donde aborda temas sociales y religiosos de Centro América, ambientalista preocupado por la situación de su país.

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación