La Basílica De San Pedro reabre al público

La Basílica De San Pedro reabre al público © Deborah Castellano Lubov/zenit

Reportaje: ¿Qué encontrarías si visitaras la basílica de San Pedro hoy?

Corresponsal de zenit en el Vaticano

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(zenit – 25 mayo 2020).- En medio de esta pandemia mundial, Italia, uno de los países europeos más afectados por el coronavirus, con más de 30.000 muertes relacionadas con la COVID-19, está empezando a ver la luz y, poco a poco, algunos están volviendo a la normalidad.

Después de un largo período de encierro y sin celebraciones públicas de la Misa, Italia ha comenzado su llamada “Fase 2”.

Mientras que en la “Fase 1”, el Vaticano había cerrado la plaza de San Pedro al público, la basílica de San Pedro (zenit estuvo allí, en una basílica vacía, su último día antes del cierre al público), y los Museos Vaticanos, ahora se puede –bajo rígidas condiciones de seguridad– entrar en la plaza y entrar en la basílica de San Pedro.

La corresponsal de zenit en el Vaticano, Deborah Castellano Lubov, volvió, después de su visita especial “pre-cierre” en marzo, para observar qué puede esperar cualquiera que visite, o cualquiera en la zona, que esté interesado en ir.

Aquí explica, a través de sus fotos, exactamente lo que puedes encontrar en cada paso del camino.

Uno: Asegúrate siempre de mantener la distancia con todos, y una vez que vayas a comenzar tu trayecto, asegúrate de que tu mascarilla esté puesta y tus manos desinfectadas.

Inmediatamente después de llegar a la plaza de San Pedro, a la derecha, hay carteles que indican cómo entrar en la basílica.

Dos: Entra en la columnata y lee las instrucciones. Toma un poco de desinfectante.

Tres: Presta atención a las distancias marcadas en el pavimento (incluso si, como cuando la corresponsal fue, solo hay una familia delante).

Cuatro: Tómese la temperatura (con el termómetro en la frente).

Cinco: Proceda a la seguridad y preste atención de nuevo a las distancias marcadas en el suelo.

Seis: Después de la seguridad, hay un pequeño desinfectante de manos a la izquierda, ya que las puertas de bronce están más o menos a ese lado.

Proceda hacia la basílica.

Al entrar en la basílica, la seguridad estará vigilando para asegurarse de que permanezca con la mascarilla puesta y mantenga distancias de seguridad con todos (incluso si, como ocurrió a la corresponsal de zenit, estás solo allí, además de una familia con un niño pequeño y otra pareja).

Alrededor de la escultura de la Piedad, de Miguel Ángel, no había nadie. Estaba sola.

Siete: Junto a la tumba del papa san Juan Pablo II, además de su señal habitual, que indica que la zona es “Solo para la oración”, hay otro cartel que dice que solo se siente o se arrodille en los puntos amarillos marcados en los bancos.

El resto de la basílica vacía, más o menos, permanece como siempre.

Ocho: San Pedro ha sido acordonado (por ejemplo, no se puede tocar su dedo del pie para tener buena suerte).

Nueve: Pasada la estatua de san Pedro, todavía hay seguridad vigilando para asegurarse de que nadie rompe las reglas, o tratar de acercarse a las zonas acordonadas.

Diez: Para el coro, se observan ciertas medidas de seguridad en cuanto al distanciamiento y los micrófonos colgando.

Once: En el área de la penitencia, había señales que explicaban el distanciamiento y reiteraban que las máscaras son obligatorias.

Doce: En el altar, donde el cardenal Angelo Comastri, poco tiempo antes había dirigido la oración del Regina Co­eli este mes de María, la Virgen permanece brillante y tan bella como siempre.

El otro lado de la basílica estaba como siempre, excepto que, en ese momento, no se podía entrar en la capilla de San José.

La capilla del coro fue cerrada. No obstante, a medida que uno se acercaba a la salida, se podía ver una maravillosa y hermosa luz.

Una vez fuera de la basílica, se entra en una plaza prácticamente vacía.

Los baños a la izquierda de la basílica están abiertos, pero con varias condiciones de seguridad.

Espero que hayan disfrutado de este tour, si así lo desean, esperamos que puedan disfrutarlo de nuevo, o por primera vez en persona, lo antes posible.

A Presto! (¡Hasta pronto!).

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Deborah Castellano Lubov

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