Richard Dawkins. Foto: AFP

El ateo más famoso del mundo acusado de herejía

Su última declaración implica que las identidades de las personas transgénero son fraudulentas.

Share this Entry

Redacción

Richard Dawkins se ha hecho mundialmente célebre no tanto por sus investigaciones biológicas, campo del saber humano que es su área de competencia, sino más bien por su activismo contra las religiones en general y contra el cristianismo en particular. Se declara ateo y se esfuerza por que se note.

Su trabajo de carácter divulgativo le mereció en 1996 el reconocimiento de “Humanista del año” de la organización atea American Humanist Association (AHA). 25 años después esa misma asociación le condena “por herejía” y le retira el premio. ¿La razón? Cuestionar la ideología de género.

Así lo ha comunicado la AHA: “Richard Dawkins ha acumulado en los últimos años una historia de declaraciones que utilizan la apariencia del discurso científico para degradar a los grupos marginados, un enfoque antitético de los valores humanistas. Su última declaración implica que las identidades de las personas transgénero son fraudulentas, al mismo tiempo que atacan la identidad negra como una que puede asumirse cuando sea conveniente. Sus posteriores intentos de aclaración son insuficientes y no transmiten ni sensibilidad ni sinceridad”.

El hecho se convierte en destacable para el ámbito religioso en general en virtud de que ya no son sólo los cristianos los que experimentan la censura en este campo de la ideología de género sino ahora también los ateos. De este modo queda claro que hay ciertos dogmas que tampoco los ateos pueden cuestionar, aunque eso vaya en contra de los que los mismos ateos de la AHA tienen literalmente como “mandamientos”: “Ejercitaré el buen juicio planteando preguntas y pensando por cuenta propia”.

Algunas creencias, no obstante su incompatibilidad con la ciencia, ya no pueden quedar discutidas.

Share this Entry

Redacción Zenit

Apoya ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación