Fray Markus Fuhrmann. Foto: Twitter @moritzwindegger

Franciscanos alemanes eligen como superior provincial a fraile declarado abiertamente homosexual

El portal de noticias oficial del episcopado alemán no ha tardado en colocar y destacar al nuevo superior “gay” en su portada agregando: “el nuevo jefe de la provincia alemana de la orden franciscana aboga por cambios en la moral sexual católica”.

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(ZENIT Noticias / Alemania, 11.06.2022).- «Si yo mismo soy gay, entonces quiero demostrar que lo soy». Son palabras de fray Markus Fuhrmann, religioso franciscanos quien hace pocas semanas salió -como se dice en el argot- “del closet”. Su declaración no trajo ninguna consecuencia en una Alemania cada vez más permeada por la ideología de género. Tan es así que el Capítulo Provincial de los franciscanos le ha elegido superior provincial.

Desde ese nuevo puesto de exposición y visibilidad pública la fe pasa a un segundo lugar. En el primero queda al activismo: el portal de noticias oficial del episcopado alemán no ha tardado en probarlo colocando y destacando en su portada que “el nuevo jefe de la provincia alemana de la orden franciscana aboga por cambios en la moral sexual católica”. Apenas el viernes 10 Markus Fuhrmann decía que la iglesia en Alemania debe ser una iglesia “que tenga equidad de género, que claramente se ponga del lado de los pobres y oprimidos, y una iglesia que sea sensible a las cuestiones de la moralidad sexual”. Y en declaraciones a un portal muniqués añadió: “Debido a que la forma en que esta moralidad se ha enseñado oficialmente hasta ahora, no sirve a la vida. Tiene que cambiar o desarrollarse más”.

Contrario a lo que dicen los documentos oficiales de la Iglesia, por ejemplo la “Instrucción sobre los criterios de discernimiento vocacional en relación con las personas de tendencias homosexuales antes de su admisión al seminario y a las órdenes sagradas” (Congregación para la educación católica, 2005) sobre las personas homosexuales y el acceso al sacerdocio, fray Markus Fuhrmann reivindica no solo su propia homosexualidad sino su intención de activismo para que los homosexuales lleguen al sacerdocio en la Iglesia católica: “hay algo que en realidad no debería estar ahí, pero todos saben que está ahí. Me gustaría promoverlo, sí como una oportunidad de ver que nosotros como iglesia somos coloridos, que la iglesia es (también) queer, que esto es lo que Dios quiere, que esto corresponde a la diversidad de la creación y, por lo tanto, es bastante normal”. Y sobre el celibato agrega: “Estoy a favor de un replanteamiento crítico del celibato en la forma de vida sacerdotal y estoy a favor de que las mujeres tengan acceso a los oficios ordenados”.

Pero qué es lo que dice oficialmente la Iglesia. El documento oficial arriba citado dice en el número 2:

Por lo que se refiere a las tendencias homosexuales profundamente arraigadas, que se encuentran en un cierto número de hombres y mujeres, son también éstas objetivamente desordenadas y con frecuencia constituyen, también para ellos, una prueba. Tales personas deben ser acogidas con respeto y delicadeza; respecto a ellas se evitará cualquier estigma que indique una injusta discriminación. Ellas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en sus vidas y a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que puedan encontrar.

A la luz de tales enseñanzas este Dicasterio, de acuerdo con la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, cree necesario afirmar con claridad que la Iglesia, respetando profundamente a las personas en cuestión, no puede admitir al Seminario y a las Órdenes Sagradas a quienes practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o sostienen la así llamada cultura gay.

Dichas personas se encuentran, efectivamente, en una situación que obstaculiza gravemente una correcta relación con hombres y mujeres. De ningún modo pueden ignorarse las consecuencias negativas que se pueden derivar de la Ordenación de personas con tendencias homosexuales profundamente arraigadas.

Si se tratase, en cambio, de tendencias homosexuales que fuesen sólo la expresión de un problema transitorio, como, por ejemplo, el de una adolescencia todavía no terminada, ésas deberán ser claramente superadas al menos tres años antes de la Ordenación diaconal.

Fray Markus Fuhrmann fue elegido superior provincial de los franciscanos, quienes sabían de su “salida del closet”, el pasado miércoles 8 de junio. En esa elección participaron 60 hermanos de la Provincia Franciscana Alemana de Ohrbeck. La provincia franciscana está compuesta por unos 300 franciscanos.

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Joachin Meisner Hertz

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