Rezo para el fin del aborto. Foto: Catholic Herald

Qué ha dicho la Iglesia de Estados Unidos tras el fallo del Tribunal Supremo

A nombre del episcopado, tanto el presidente de los obispos, el arzobispo de los Ángeles, José Gómez, como el presidente del Vomité Pro Vida del episcopado estadounidense, mons. William Lori, arzobispo de Baltimore, han hecho una declaración.

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(ZENIT Noticias / Washington, 24.06.2022).- Uno de los primeros pronunciamientos que se han producido tras conocerse el fallo de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos y en el tema del aborto, ha sido el de la Iglesia católica en los Estados Unidos.

A nombre del episcopado, tanto el presidente de los obispos, el arzobispo de los Ángeles, José Gómez, como el presidente del Comité Pro Vida del episcopado estadounidense, mons. William Lori, arzobispo de Baltimore, han hecho una declaración en la que abordan temas relacionados con el fallo.

Lo primero que han mencionado es que se trata de un día de relevancia histórica:

“Este es un día histórico en la vida de nuestro país, uno que agita nuestros pensamientos, emociones y oraciones. Durante casi cincuenta años, Estados Unidos ha aplicado una ley injusta que ha permitido que algunos decidan si otros pueden vivir o morir; esta política ha provocado la muerte de decenas de millones de niños prematuros, generaciones a las que se les negó el derecho incluso a nacer”.

Estados Unidos: Comunicado Monseñor Gómez

Mons. José H. Gómez (C) USCCB

A continuación han recordado que el país se fundó sobre la verdad de la igualdad, verdad negada con Roe V Wade:

“Estados Unidos se fundó sobre la verdad de que todos los hombres y mujeres son creados iguales, con derechos dados por Dios a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Esta verdad fue gravemente negada por la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unods en el caso Roe contra Wade, que legalizó y normalizó la eliminación de vidas humanas inocentes. Hoy damos gracias a Dios porque el Tribunal ha anulado esta decisión. Rezamos para que nuestros funcionarios electos promulguen ahora leyes y políticas que promuevan y protejan a los más vulnerables entre nosotros”.

Han recordado también a las víctimas de 50 años de abortos:

“Nuestros primeros pensamientos están con los pequeños cuyas vidas han sido arrebatadas desde 1973. Lloramos su pérdida y encomendamos sus almas a Dios, que los amó desde antes de todos los tiempos y que los amará por toda la eternidad. Nuestros corazones están también con todas las mujeres y hombres que han sufrido dolorosamente a causa del aborto; rezamos por su curación, y prometemos nuestra compasión y apoyo continuos. Como Iglesia, debemos servir a quienes se enfrentan a embarazos difíciles y rodearlos de amor”.

Y han visto esta reversión como respuesta a las oraciones, sacrificios y defensa de muchos estadounidenses:

“La decisión de hoy es también el fruto de las oraciones, los sacrificios y la defensa de innumerables estadounidenses de a pie de todos los ámbitos de la vida. Durante estos largos años, millones de nuestros conciudadanos han colaborado pacíficamente para educar y persuadir a sus vecinos sobre la injusticia del aborto, para ofrecer atención y asesoramiento a las mujeres, y para trabajar por alternativas al aborto, incluyendo la adopción, la acogida y las políticas públicas que apoyen verdaderamente a las familias. Hoy compartimos su alegría y les estamos agradecidos. Su trabajo por la causa de la vida refleja todo lo bueno de nuestra democracia, y el movimiento provida merece figurar entre los grandes movimientos por el cambio social y los derechos civiles de la historia de nuestra nación”.

Presidente del Comité Pro Vida, Mons. William Lori. Foto: America Magazine

Finalmente, los obispos hablan de trabajar por el Estados Unidos post Roe y se comprometen a trabajar por seguir ayudando a las mujeres y familias:

“Ahora es el momento de comenzar el trabajo de construir una América post-Roe. Es el momento de curar las heridas y reparar las divisiones sociales; es el momento de la reflexión razonada y el diálogo civil, y de unirse para construir una sociedad y una economía que apoye a los matrimonios y las familias, y en la que cada mujer tenga el apoyo y los recursos que necesita para traer a su hijo a este mundo con amor. Como líderes religiosos, nos comprometemos a continuar nuestro servicio al gran plan de amor de Dios para la persona humana, y a trabajar con nuestros conciudadanos para cumplir la promesa de Estados Unidos de garantizar el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad para todas las personas”.

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Tim Daniels

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