António Guterres, secretario general de la ONU. Foto: ONU

Proyecciones demográficas de la ONU prevén un descenso de la fecundidad en el mundo

La división de población de la ONU dijo que sus estimaciones revisadas se debían al constante descenso de la fertilidad en todo el mundo y a una repentina desaceleración de las tasas de natalidad atribuida a la pandemia del COVID-19.

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Por: Rebecca Oas

(ZENIT Noticias – Center for Family and Human Rights / Washington, 15.08.2022).- La población mundial alcanzará su punto máximo antes y a niveles más bajos de lo que se pensaba, según las últimas proyecciones demográficas de la ONU.

La división de población de la ONU estima ahora que la población mundial alcanzará su punto máximo en el año 2086 con 10.400 millones. Anteriormente, los principales demógrafos del mundo estimaban que la población alcanzaría su punto máximo en el año 2100, con 10.800 millones.

La división de población de la ONU dijo que sus estimaciones revisadas se debían al constante descenso de la fertilidad en todo el mundo y a una repentina desaceleración de las tasas de natalidad atribuida a la pandemia del COVID-19.

La mayor parte del crecimiento de la población se concentra en un pequeño número de países, sobre todo en un par de países asiáticos con grandes poblaciones y en el África subsahariana, donde la fecundidad sigue siendo alta, aunque está disminuyendo constantemente incluso allí.

El nuevo informe con proyecciones demográficas revisadas se publicó el 11 de julio, que es el Día Mundial de la Población.

En un discurso para conmemorar la ocasión, el Secretario General de la ONU, António Guterres, denunció «los nuevos ataques a los derechos de la mujer, incluidos los servicios sanitarios esenciales», probablemente en referencia a la reciente decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que declara que el aborto no es un derecho nacional.

Aunque Guterres afirmó que «nuestro mundo está en peligro» debido a los conflictos, las pandemias y los problemas climáticos, se cuidó de no enmarcar una población mundial de ocho mil millones como una crisis en sí misma.

Sin embargo, las políticas de control de la población anteriores y actuales están teniendo un efecto profundo. A pesar de haber caído por debajo de la fertilidad de reemplazo, se prevé que la India supere a China como país más poblado del mundo, ya que la tasa de fertilidad de China -reprimida durante mucho tiempo por su política de un solo hijo- es aún más baja.

John Wilmoth, director del departamento de la ONU que elaboró el informe, instó a los gobiernos a no tomar medidas para reducir la fertilidad, argumentando que tendría poco efecto dada la estructura de edad de la población. Sin embargo, no todos están de acuerdo.

El comunicado de prensa de la ONU que anuncia los cambios revisados vincula las políticas de población a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Según el comunicado de prensa, las inversiones en políticas de población «contribuirán a reducir los niveles de fertilidad y a frenar el crecimiento de la población mundial» al ayudar a las niñas a permanecer más tiempo en la escuela y a comenzar a tener hijos más tarde, y al reducir la «necesidad insatisfecha» de planificación familiar.

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El Fondo de Población de las Naciones Unidas ha hecho de la eliminación de la «necesidad insatisfecha» de planificación familiar uno de sus tres principales objetivos, a pesar de que, para la mayoría de las mujeres, la supuesta «necesidad» no se debe a la falta de acceso, ni mide ninguna intención de usar anticonceptivos. Los académicos señalan cada vez más el mal uso generalizado del concepto de «necesidad insatisfecha», aunque reconocen su «importancia central para la planificación familiar mundial».

Lo que no se discute es el hecho de que la fertilidad mundial está disminuyendo, incluso en el África subsahariana y otras regiones en desarrollo. Las agencias de la ONU teorizan que este descenso de la fecundidad crea un potencial «dividendo demográfico» porque una mayor parte de la población está en edad de trabajar.  Sin embargo, los beneficios reales de esta tendencia no están en absoluto garantizados y no siempre se han materializado. Existe el riesgo de que poblaciones enteras envejezcan antes de enriquecerse.

Los economistas y demógrafos se preocupan cada vez más por la capacidad de los países que experimentan una baja fecundidad prolongada y que tienen poblaciones que envejecen para satisfacer las necesidades sociales y económicas de sus poblaciones.

Population Matters respondió a las nuevas proyecciones de la ONU desestimando la preocupación por el descenso y el envejecimiento de la población en los países desarrollados como «desafíos exagerados, propios del primer mundo».

Traducción del original en lengua inglesa realizado por el director editorial de ZENIT.

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Redacción Zenit

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