Jardínes de la residencia pontificia de Castel Gandolfo Foto: Aleteia

Vaticano producirá y venderá su propia marca de vino

En el territorio del Estado Vaticano se han plantado vides para la producción de vino para atender las necesidades internas y tenerlo a disposición de los visitantes.

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(ZENIT Noticias / Ciudad del Vaticano, 31.01.2024).- El Vaticano es el mayor consumidor de vino por persona en el mundo, según las estadísticas del Wine Institute. Los residentes del Estado más pequeño del planeta consumen 74 litros de vino al año en promedio, casi el doble que en Francia e Italia juntas, y el triple del consumido en Gran Bretaña. Hay una explicación a la estadística.

National Catholic Reporter reporta que hay un dato inexistente en otros países: los residentes en el Vaticano son prácticamente mayores de edad y más varones que mujeres, quienes consumen el vino en las comidas con un promedio más alto. En otros países, la estadística suma a las mujeres y a los menores de edad, así que los 800 habitantes de la Ciudad del Vaticano levantan el promedio de consumo de vino por persona, así como los grupos de turistas que lo compran durante su visita. Ahora podrán beber una producción propia de la Santa Sede.

El vino vendrá de viñas plantadas en la residencia pontificia de Castel Gandolfo, zona extraterritorial del Estado Pontificio, situado en las colinas cercanas a Roma. Se elaborará con la variedad Cabernet Sauvignon y con etiqueta de la Santa Sede. Dirige el proyecto Riccardo Cotarella, enólogo y presidente de la Asociación de Enólogos y Enotécnicos Italianos.

Cotarella comenta que «el viñedo consta de dos hectáreas y se encuentra dentro de la residencia papal de verano, cerca de los Jardines Pontificios de Castel Gandolfo. Se han plantado diversas variedades de uva, pero predomina Cabernet Sauvignon», uva de fácil adaptación y de alta calidad vinícola.

Otra indicación relevante de Cotarella es el terroir donde está plantado el viñedo, pues «Castel Gandolfo es una zona espléndida». Los vinos llamados dei Castelli Romani, como se llama la zona, son afamados desde la Antigua Roma, según comentó Plinio el Viejo. “Aunque es una zona dedicada a vinos blancos, he querido basarme en mi experiencia con la bodega Colle Picchioni, de Paola di Mauro, con la que exploré el potencial de esta variedad de uva», expone Cotarella. «El vino será envejecido en barricas de roble y será embotellado en 2026».

La venta será exclusivamente en el Vaticano, donde existe un economato destinado a los residentes y profesionales vinculados al Estado Pontificio, que vende el vino sin cobrar impuestos. También se utiliza el vino en la celebración de la Eucaristía, que se consume durante la sagrada comunión en las pascuas.

El significado del vino en la tradición cristiana es alta, como lo declaró el Papa Francisco hace unos días: «Queridos amigos, el vino, la tierra, la agricultura y la actividad empresarial son dones de Dios, pero no olvidemos que el Creador nos los ha confiado a nuestra sensibilidad y a nuestra honestidad, para que hagamos de ellos, como dice la Escritura, una verdadera fuente de alegría para el corazón del hombre y de todos los hombres, no solo de los que tienen más posibilidades».

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Rafael Llanes

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