'Fraternidad' Foto: Caffestoria

Fratelli tutti: hermandad humana, hermanos judíos

‘Fraternidad’. Un valor, incluso antes de ser una palabra, que abarca tres documentos del pontificado de Francisco. El quinto aniversario del Documento sobre la fraternidad humana llega en un momento de guerra y división. Que también interpela a nuestros hermanos y hermanas judíos.

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(ZENIT Noticias – Caffe Storia / Roma, 06.02.2024).- Se cumple el quinto aniversario del Documento sobre la fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia común, firmado el 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) por el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb. «Un documento razonado con sinceridad y seriedad para ser una declaración común de buena y leal voluntad», como se dice en el texto, firmado también «en nombre de los pueblos que han perdido la seguridad, la paz y la convivencia común, convirtiéndose en víctimas de la destrucción, la ruina y las guerras».

La fraternidad humana

La Historia ha querido que este aniversario caiga en el momento de una de las crisis más graves de los últimos años entre el mundo musulmán y el judío, como consecuencia de los actos de violencia asesina perpetrados en ese «rincón de la tierra» de características únicas que es Tierra Santa. Con los «dolores, desgracias y calamidades» de la realidad contemporánea ante los ojos, el Documento mantiene -e incluso amplifica- su actualidad.

Una vez más, se pone de manifiesto que el supuesto progreso de una también supuesta civilización va acompañado de «un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de la responsabilidad».

Lo que hace cinco años eran «zonas que se preparan para convertirse en teatro de nuevos conflictos, donde surgen focos de tensión y se almacenan armas y municiones», hoy son «situaciones de las que no se sabe con precisión cuántas víctimas, viudas y huérfanos han producido», desde Ucrania hasta Israel y Palestina. Entre otras cosas, por «las grandes crisis políticas, la injusticia y la falta de una distribución equitativa de los recursos».

Hermanos y hermanas judíos

La nueva Carta que el Papa Francisco ha dirigido en estos días a sus hermanos y hermanas judíos de Israel habla también de fraternidad. Al condenar cualquier retorno del antisemitismo y del antijudaísmo, invita a «romper la espiral del odio y de la violencia, y a romperla con una sola palabra: la palabra ‘hermano'», subraya el Pontífice, recordando su propia invocación a la paz en 2014.

En el complejo escenario de Tierra Santa, la fraternidad adquiere las connotaciones de «los pueblos que habitan la tierra que ha sido testigo de la historia de la Revelación», de «todos los pueblos que la habitan, israelíes y palestinos». En efecto, es una contradicción pretender ser sólo «hermanos», aquí como en todas partes.

Aunque el contexto de la Carta no se presta a una cita explícita, el Papa Francisco nunca ha ocultado su apoyo, como numerosos actores internacionales, a la creación de dos Estados, uno israelí y otro palestino, como solución al conflicto irresuelto en la zona. «La relación que nos une a vosotros [judíos] es particular y singular, sin oscurecer nunca, por supuesto, la relación que la Iglesia tiene con los demás y su compromiso también con ellos». En otros escenarios quizá se llamaría equivicinanza. «Juntos queremos trabajar por la paz y la justicia, haciendo todo lo posible para crear relaciones capaces de abrir nuevos horizontes de luz para todos, israelíes y palestinos».

Hermanos todos

«No nos resignemos a vivir encerrados en un fragmento de la realidad», se lee en un tercer documento, la encíclica “Hermanos todos sobre la fraternidad y la amistad social”, cuyo cuarto aniversario se cumplirá el próximo 3 de octubre. «En el mundo de hoy se debilitan los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad, mientras el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía de otros tiempos. Vemos cómo domina una indiferencia de conveniencia, fría y globalizada, hija de una profunda desilusión que se esconde tras el engaño de una ilusión: creer que podemos ser todopoderosos y olvidar que todos estamos en el mismo barco».

La era de la ilusión, también y sobre todo en política. Que hace olvidar que «todo político no deja de ser un ser humano». A veces es bueno recordarlo, a uno mismo y también a los hermanos.

Traducción del original en lengua italiana realizada por el director editorial de ZENIT.

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Simone Varisco

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