el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvo una conversación telefónica con el cardenal Pietro Parolin

Marco Rubio habla con cardenal Parolin sobre Venezuela: esto es lo que se ha dicho

Si bien el Vaticano no ha publicado su propia versión de la conversación del 6 de enero, la amplia familiaridad del Cardenal Parolin con Venezuela refuerza el intercambio

Share this Entry

(ZENIT Noticias / Roma, 07.01.2026).- La diplomacia, la preocupación pastoral y una profunda incertidumbre convergieron a principios de enero cuando Estados Unidos, la Santa Sede y Venezuela se vieron arrastrados a las consecuencias de una dramática intervención militar y sus consecuencias políticas y humanitarias.

El 6 de enero de 2026, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvo una conversación telefónica con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano. Según el Departamento de Estado estadounidense, la conversación se centró en los «desafíos urgentes», con especial atención a los esfuerzos para mejorar la situación humanitaria en Venezuela, junto con compromisos más amplios con la paz y la libertad religiosa en todo el mundo. Ambos reafirmaron su intención de profundizar la cooperación entre Washington y la Santa Sede para abordar las prioridades globales compartidas.

El momento de la llamada fue significativo. Tan solo tres días antes, el 3 de enero, una operación militar liderada por Estados Unidos en Caracas resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La operación alteró de inmediato el panorama político del país y conmocionó a la región. El 4 de enero, durante el tradicional rezo del Ángelus, el Papa León XIV abordó públicamente la situación, afirmando que seguía los acontecimientos en Venezuela con profunda preocupación. Enfatizó que el bien del pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración y pidió pleno respeto a la soberanía de la nación.

Si bien el Vaticano no ha publicado su propia versión de la conversación del 6 de enero, la amplia familiaridad del Cardenal Parolin con Venezuela refuerza el intercambio. Fue nuncio apostólico en el país de 2009 a 2013, años marcados por una creciente polarización política y crecientes dificultades sociales. Su experiencia lo sitúa entre los funcionarios vaticanos con mayor conocimiento de la dinámica interna de Venezuela.

En el terreno, la jerarquía católica venezolana ha actuado con rapidez para interpretar los acontecimientos desde una perspectiva pastoral. El arzobispo Jesús González de Zárate Salas, de Valencia, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, describió una nación suspendida entre el alivio, el miedo y las preguntas sin respuesta. Tras el ataque, señaló que los venezolanos experimentaban sentimientos encontrados y que, para muchos, los acontecimientos habían generado más preguntas que respuestas.

El arzobispo recordó que el sábado 3 de enero, al difundirse la noticia de las inminentes incursiones militares, el pánico se apoderó de la población, con la gente acudiendo a buscar productos básicos. En cambio, al día siguiente, domingo 4 de enero, la participación en la misa fue casi normal, un detalle que interpretó como una señal de esperanza, discreta pero firme. Para los obispos, explicó, estos días se han vivido en oración y en constante comunicación con los sacerdotes, priorizando el acompañamiento pastoral sobre el análisis político.

González de Zárate describió caminos concretos que los obispos consideran esenciales para la reconciliación nacional: respeto a la dignidad de la persona, tolerancia y comprensión mutua, compromiso con el bien común y fidelidad a los valores democráticos consagrados en la Constitución. Reconoció que estos no son caminos fáciles, especialmente dadas las experiencias de las últimas décadas, pero insistió en que siguen siendo los únicos viables.

Al mismo tiempo, la conferencia episcopal reiteró que la responsabilidad de responder a las complejas realidades de Venezuela recae, ante todo, en los propios venezolanos. La asistencia internacional, afirmó el arzobispo, ha sido y seguirá siendo necesaria, especialmente en materia de ayuda humanitaria, derechos humanos y defensa del orden democrático.

Los obispos también expresaron su gratitud por las palabras del Papa León XIV durante el Ángelus del 4 de enero. Ven en su llamado un marco claro para el futuro: superar la violencia, buscar la justicia y la paz, salvaguardar la soberanía nacional, defender el Estado de derecho y respetar los derechos civiles y humanos, trabajando juntos para construir un futuro mejor.

En este contexto, la llamada del 6 de enero entre Rubio y Parolin parece menos un intercambio diplomático rutinario y más parte de un esfuerzo más amplio para afrontar un momento de inestabilidad. Con la acción militar del 3 de enero, la intervención papal del 4 de enero y el contacto diplomático del 6 de enero formando una secuencia apretada, la primera semana del año ha marcado el tono de lo que promete ser un período decisivo y delicado para Venezuela y para aquellos que buscan influir en su futuro.

Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.

 

Share this Entry

Jorge Enrique Mújica

Licenciado en filosofía por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de Roma, y “veterano” colaborador de medios impresos y digitales sobre argumentos religiosos y de comunicación. En la cuenta de Twitter: https://twitter.com/web_pastor, habla de Dios e internet y Church and media: evangelidigitalización."

Apoya ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

@media only screen and (max-width: 600px) { .printfriendly { display: none !important; } }