(ZENIT Noticias / Roma 15.01.2026).- En la sede de la curia de Villa Giovanna D’Arco, en la ciudad de San Remo de la costa norte de Italia, la campana de los niños no nacidos resuena cada tarde a las 20:00 horas en la torre de la iglesia como «llamado diario a la conciencia» desde el 28 de diciembre de 2021.
Rebautizada «Campana del aborto» por miembros locales del Partido Democrático y de la izquierda, como Enrico Ioculano, concejal regional, Eduardo Verda, concejal de Imperia, y María Spinosi, progresista de Ventimiglia, que atacaron duramente al obispo local por la iniciativa, Antonio Suetta, que propone el sonido en recuerdo a los bebés abortados.
«Esta campana nació del deseo de dar voz a quienes no podían tener voz, de mantener en el corazón de la Iglesia la memoria de los niños no nacidos debido al aborto”, recoge la página web de la Diócesis. “Suena cada tarde como recordatorio diario de conciencia, oración y misericordia. Su sonido será una invitación al silencio, la reflexión, la compasión y la esperanza.» La campana se bendijo el 5 de febrero de 2022 durante la vigilia de oración del Día de la Vida en la basílica concatedral de San Siro y tiene grabada la inscripción «Cuarenta días de vida. 28 de diciembre de 2021 – 6 de febrero de 2022. A todos los hijos no nacidos».
Monseñor Suetta comentó al sitio provitaefamiglia.it: «No respondo a la controversia, porque es una controversia que esperaba y que no aporta nada nuevo. Siempre repiten el mismo estribillo, que la «Campana de la Vida» quiere precisamente corregir. El aborto no es un derecho, es un crimen; no es una conquista de la civilización, es un drama. El aborto no es solución a los problemas, pero la prensa, como siempre, retoma el tema con acentos típicos de la cultura y propaganda dominantes».
Ante la pregunta sobre la continuidad de la iniciativa, respondió: «Ha sido bien recibida por los fieles. La gente es sensible a este tema y ha compartido y valorado la iniciativa que sin duda continuará. Cabe señalar, entre otras cosas, que no es una iniciativa nueva, porque la campana señala el término del Jubileo en nuestra diócesis y en el memorial litúrgico de los Santos Inocentes.
La iniciativa inevitablemente ha generado controversia contra un obispo conocido por sus posturas contra la ley 194 que facilita el aborto en Italia, así como frente a los así llamados “derechos de la comunidad LGBT+”. El obispo aclara: «Desafortunadamente hay cierta sordera en el asunto porque hoy estamos muy influenciados por lo correctamente político y por mucha confusión en torno a nuestra posición. Mucha gente cree que, si una práctica está permitida por la ley estatal, automáticamente se vuelve legítima. Y es precisamente el propósito de nuestra iniciativa: aportar una palabra diferente a la que quieren imponer a la opinión pública».
El presidente de Arcigay Imperia, Pierluca Viani, declaró: «En un mundo desgarrado por conflictos atroces, en el que vidas inocentes se rompen por guerras, uno esperaría que un guía espiritual, que rezara por el bien de la humanidad, alzara la voz contra estas verdaderas brutalidades, en lugar de dedicar campanas a los llamados ‘Niños No Nacidos’. En mi opinión, las campanas deberían estar dedicadas y hacer sonar en honor a las víctimas de conflictos armados, violaciones, violencia y pobreza: los verdaderos males del mundo».
Monseñor Suetta expuso que no hay marcha atrás y la campana seguirá sonando a las 20:00 horas para «recordarnos que toda vida es un regalo, que todo ser humano tiene una dignidad infinita y que la respuesta cristiana a las heridas del mundo siempre pasa por amor, aceptación y verdad.»
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