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Bandera de Chile © Luis Hidalgo/Flickr

Chile: Cadena de oración nacional por la paz en el país

Violencia en las calles desde el 18 de octubre

(ZENIT – 21 oct. 2019).- Ante las movilizaciones masivas y los actos violentos desatados en el país, la Iglesia chilena llamó a asumir responsabilidades y buscar soluciones contando con los ciudadanos y convocó a una cadena de oración nacional celebrada ayer, 20 de octubre de 2019.

Así, la Conferencia Episcopal de Chile emitió el pasado sábado un comunicado manifestando sus reacciones, mientras que el administrador apostólico de Santiago, Mons. Celestino Aós, invitó al país a rezar por la paz.

Los hechos

El pasado 18 octubre se desató una oleada de violencia provocada por el reajuste del precio del billete del metro realizado la semana pasada. La rebelión en contra de esta medida se une a las manifestaciones colectivas de los últimos años en contra de la desigualdad, reivindicando mejoras de salud, trabajo, pensiones, educación, vivienda y transporte, indica Vatican News.

En esa primera jornada, se incendiaron más de 14 estaciones en Santiago de Chile, instalaciones públicas y locales comerciales. En pocas horas, los actos violentos se producían también en otras ciudades del país, así como movilizaciones espontáneas en los barrios.

De acuerdo a la misma fuente, a través de “cacerolazos”, manifestaciones pacíficas en las que se hacen sonar cacerolas, parte de la ciudadanía chilena pretende mostrar su cansancio ante la inequidad social que el desarrollo económico del país sigue comportando.

Víctimas mortales

El presidente de la nación, Sebastián Piñera, decretó el viernes el Estado de Emergencia para algunas ciudades con el fin de lograr el restablecimiento del orden y las Fuerzas Armadas y de orden público de Chile se enfrentan a los violentos.

A lo largo del fin de semana se sucedieron las protestas, las barricadas, los saqueos y los incendios. Según los datos ofrecidos por el diario chileno El Mercurio son ya 10 las víctimas mortales.

La última acción emprendida por el gobierno fue suspender la subida del precio de la tarifa del metro. No obstante, las clases están suspendidas en la mayoría de las comunas de Santiago, los servicios de transporte apenas funcionan y los toques de queda se extienden hacia más ciudades.

Preocupación de los obispos

En el comunicado sobre estos hechos difundido el pasado sábado 19 de octubre, los obispos del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile muestran su preocupación por la gravedad de los mismos, “tanto por sus causas como por su desarrollo y sus efectos” y consideran “que son parte de un proceso que venimos experimentado durante décadas y que tiene consecuencias profundamente humanas que no podemos ignorar”.

Para ellos, estas circunstancias constituyen “una imperiosa llamada para continuar creando una cultura del encuentro y la comprensión, capaz de escuchar y empatizar con los sufrimientos y malestares cotidianos de la sociedad chilena en materias laborales, de salud, seguridad ciudadana, educación, vivienda, pensiones, situación de pobreza, y los desafíos humanitarios de la inmigración, entre otros”.

Al mismo tiempo, condenan la violencia desatada en Santigao de Chile y remarcan que para que la condena sea efectiva, “tenemos que hacernos cargo de entender las raíces de esa violencia y trabajar con urgencia para prevenirla, detenerla y generar formas pacíficas de hacerse cargo de los conflictos”.

Responsabilidad de todos

También apelan a la función y responsabilidad política, que “si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de caridad” y a la ciudadana porque “es urgente la participación de todos, a través de canales legítimos para procesar participativamente las demandas sociales, la búsqueda de una vida digna y un bienestar integral, poniendo a las personas en el centro de la vida del país”.

A continuación, exponen la necesidad de “pasar de la preocupación a la acción” por parte de “las autoridades, los partidos políticos, la sociedad civil y sus organizaciones, las universidades e intelectuales, la propia gente organizada (…)” para construir una sociedad “que todos sintamos como propia y que todos nos comprometamos a cuidar como nuestro más preciado bien común”.

Oración y declaración de los líderes religiosos

Mons. Celestino Aós, por su parte, realizó la convocatoria de cadena de oración nacional con el siguiente mensaje: “A la violencia la derrota La Paz, a la injusticia la vence la justicia… En estas horas debemos repetirnos ‘El amor es más fuerte’. No es momento de muchas palabras, sino de oración. Les invito a que nos unamos en plegaria a las 21 horas. Paz y Bien a usted y su comunidad”.

Igualmente, de acuerdo al arzobispado de Santigo de Chile, el prelado, junto con algunos de los principales líderes religiosos que componen la Asociación de Diálogo Interreligioso de Chile (ADIR), emitirán hoy una declaración conjunta sobre la situación que vive el país.

Participarán, entre otros, el rabino Daniel Zang, presidente de ADIR; Omar Cortés Gaibur, secretario ejecutivo de ADIR; Muhammad Rumié, portavoz de la Mezquita As Salam, junto al Imam Shej Sulayman; María Teresa Moya, de la Corporación Brahma Kumaris; un representante de la Fundación Catarata; la obispa Izani Bruch, de la Iglesia Evangélica Luterana en Chile; Ana Castillo, de la comunidad Bahá’í.

About Larissa I. López

Larissa I. López es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Sevilla, Máster en Artes de la Comunicación Corporativa y Doctora en Comunicación por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Su trayectoria profesional ha transcurrido entre el ámbito de la comunicación y el de la docencia. Como redactora, ha colaborado con medios como Aceprensa, Pantalla 90 o CinemaNet. Como profesora, por su parte, ha impartido clases en la universidad y en centros de FP y bachillerato. En estos últimos realizaba también tareas relacionadas con la comunicación (redes sociales y edición de contenidos). Cordobesa de nacimiento también ha vivido en Sevilla, Madrid y Roma.

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