Isabel Orellana Vilches

Isabel Orellana Vilches Misionera idente. Doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona con la tesis Realismo y progreso científico en la epistemología popperiana. Ha cursado estudios de teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Con amplia actividad docente desde 1986, ha publicado libros como: Realismo y progreso científico en la epistemología popperiana, Universitat Autònoma de Barcelona, 1993; El evangelio habla a los jóvenes, Atenas, Madrid, 1997; Qué es... LA TOLERANCIA, Paulinas, Madrid, 1999; Pedagogía del dolor. Ensayo antropológico, Palabra, Madrid, 1999; En colaboración con Enrique Rivera de Ventosa (†) OFM. Cap. San Francisco de Asís y Fernando Rielo: Convergencias. Respuestas desde la fe a los interrogantes del hombre de hoy, Universidad Pontificia, Salamanca, 2001; La "mirada" del cine. Recursos didácticos del séptimo arte. Librería Cervantes, Salamanca, 2001; Paradojas de la convivencia, San Pablo, Madrid, 2002; En la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador, ha publicado: La confianza. El arte de amar, 2002; Educar para la responsabilidad, 2003; Apuntes de ética en Karl R. Popper, 2003; De soledades y comunicación, 2005; Yo educo; tú respondes, 2008; Humanismo y fe en un crisol de culturas, 2008; Repensar lo cotidiano, 2008; Convivir: un constante desafío, 2009; La lógica del amor, 2010; El dolor del amor. Apuntes sobre la enfermedad y el dolor en relación con la virtud heroica, el martirio y la vida santa. Seminario Diocesano de Málaga, 2006 y Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador (2007). Cuenta con numerosas colaboraciones en obras colectivas, así como relatos, cuentos, fábula y novela juvenil, además de artículos de temática científica, pedagógica y espiritual, que viene publicando en distintas revistas nacionales e internacionales. En 2012 culminó el santoral Llamados a ser santos y poco más tarde Epopeyas de amor prologado por mons. Fernando Sebastián. Es la biógrafa oficial del fundador de su familia espiritual, autora de Fernando Rielo Pardal. Fundador de los Misioneros Identes, Desclée de Brouwer, Bilbao, 2009. Culmina la biografía completa. Tiene a su cargo el santoral de ZENIT desde noviembre de 2012.

Artículos de Isabel Orellana Vilches

San Bonifacio

«Apóstol de Alemania, reformador de la iglesia de los francos, defensor de la unidad de la eclesial, una de las figuras relevantes de la Europa de su tiempo. Influyó en la alianza establecida entre los carolingios y el papado»

San Francisco Caracciolo

«El predicador del amor de Dios que se calificaba como pecador. Contrajo la lepra a los 20 años y prometió consagrarse si sanaba. Cuando recobró la salud, cumplió su palabra. Es cofundador de la Congregación de Clérigos regulares»

San Juan XXIII

«Fue un hombre bueno que desde niño vivió con honda piedad, y de grande tuvo una inesperada influencia eclesial y mundial. Fue un gran pacificador, artífice del Concilio Vaticano II y de memorables encíclicas como la Pacem in terris y Mater et Magistra»

San Eugenio I

«Fidelidad y autenticidad alumbrada por la fe de este pontífice que se enfrentó al emperador Constante II, quien debió pensar que podría manipularle. Eugenio antepuso su amor a la Iglesia, y en su momento recusó el monotelismo»

San José Marello

«Esta lumbrera del episcopado, fundador de la Congregación de Oblatos de San José, y obispo de Acqui, debía a la Virgen su vocación. Fue un gran pastor, director espiritual, y mostró sensibilidad con las necesidades del clero»

Santa Ursula Ledóchowska

«La pasión por Cristo agonizante movió a esta polaca, apóstol en países del norte de Europa y de manera clandestina en Rusia. Auxilió a los indigentes y llevó a cabo una gran acción con niños y jóvenes para quienes fundó la Cruzada Eucarística juvenil»

Beato Luigi Biraghi

«Gran pedagogo, pacificador y fundador de las Hermanas Marcelinas. Un excepcional formador del clero que vivía convencido de que la santidad de un sacerdote atraería incontables conversiones. Gozó de la confianza de Pío IX»

San Agustín de Canterbury

«Apóstol de los anglosajones, obispo de Francia y arzobispo primado de Inglaterra, monje y prior, adalid de la abadía de Canterbury, un celoso defensor del evangelio que logró la conversión del rey Ethelberto, y de miles de sus súbditos»