Participaron en las sesiones más de 70 responsables de Iglesias --entre ellos 30 obispos-- de países del África y de América Latina en conflicto o al borde del mismo. El encuentro, organizado por Caritas Internationalis y el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, nace de la conciencia de que una de los principales desafíos para la Iglesia consiste en detener las guerras y trabajar por la paz entre los pueblos.

En el discurso inaugural ante los delegados reunidos en Maputo, monseñor Francois Xavier Nguyen Van Thuan, Presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, recordó su experiencia de persecución en el conflicto que ha vivido su país, Vietnam. «En la guerra y en los conflictos, el sufrimiento de los inocentes es igual, independientemente de la facción a la que pertenecen. Las esperanzas de las mujeres, niños, jóvenes, ancianos, de los ciudadanos, son las mismas: esperan en la paz».

Mozambique constituye un modelo singular: es el único país africano que ha salido definitivamente de un conflicto, que duró 16 años, a través de una mediación en la que participó la Iglesia. Los acuerdos entre el Gobierno y la oposición armada, firmados en 1992 en Roma, gracias a la intervención de la Iglesia mozambiqueña (guiada por monseñor Jaime Gonçalves, arzobispo de Beira) y de la Comunidad de San Egidio, son los únicos que siguen en pie en el continente africano. Precisamente los mediadores de la paz en Mozambique ofrecieron en el encuentro su testimonio, pues es realmente útil para otros escenarios de conflicto en el mundo.

Eber Ferrar, de Caritas Internationalis, miembro del Comité organizador del encuentro, ha declarado a la agencia Fides que la cumbre se ha celebrado en Mozambique «pues sirve de ejemplo: demuestra que la solución de los conflictos es posible y que la construcción de la paz en la sociedad civil funciona. El pueblo mozambiqueño vivió 16 años de conflicto brutal y, sin embargo, ha sido capaz de superar los obstáculos a la paz y reconstruir el país».

Y añade: «Los daños causados por la inundación devastadora de este año no han debilitado el deseo de este pueblo de trabajar por la paz. Es también por esto que, en el espíritu del Jubileo, las Iglesias de América y de África han querido encontrarse en Mozambique para demostrar su solidaridad con el pueblo».

En Maputo se reunieron obispos de áreas particularmente afectadas por la violencia --como Congo, Ruanda, Angola-- o por conflictos internos de menor intensidad, como los del Chad, Colombia o México.

Según monseñor Francisco Joâo Silota, obispo de Chimoio y presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique, el encuentro ha sido «un símbolo para las relaciones y comunión entre África y América bajo el signo del año jubilar para construir una sociedad más justa, fraterna y solidaria».

El asesinato del padre Kaiser, síntoma de la crisis de Kenia

NAIROBI, 26 agosto (ZENIT.org).- El Padre John Anthony Kaiser era una persona incómoda en Kenia. Es por ello que alguien ha pensado en eliminarlo. Monseñor Peter Kairo, obispo de Nakuru, fue de los primeros en acudir el jueves por la mañana al lugar del delito, en Naivasha, a unos 70 kilómetros al oeste de Nairobi. Encontró el cadáver todavía sobre el asfalto. La cabeza del padre John había sido traspasada por un disparo.

El Papa intervendrá en el Congreso mundial de transplantes de órganos

ROMA, 27 agosto (ZENIT.org).- Desde hoy se encuentran reunidos en el Palacio de Congresos de Roma unos 4 mil científicos de todo el mundo, expertos en el campo de los transplantes, con motivo del XVIII Congreso internacional de la «Transplantation Society», la organización más importante en este sector. El próximo martes, Juan Pablo II intervendrá en la sede misma del encuentro, mientras que esta mañana los expertos participaron en una eucaristía presidida en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, por el cardenal australiano Edward Cassidy, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos.

Monseñor Rylko: Las lecciones de las Jornadas Mundiales de la Juventud

CIUDAD DEL VATICANO, 25 agosto (ZENIT.org-FIDES).- Terminadas las Jornadas Mundiales de la Juventud, que reunieron en Tor Vergata a dos millones de jóvenes, ha llegado la hora de hacer el balance. El arzobispo Stanislaw Rylko, secretario del Consejo Pontificio para los Laicos, fue invitado, junto con los organizadores del encuentro, a almorzar con el Papa en Gastel Gandolfo.