(ZENIT Noticias – OMPrees / Nigeria, 21.01.2026).- Cuando se acaba de anunciar la liberación de un sacerdote nigeriano, secuestrado hace dos meses, la comunidad cristiana del Estado de Kaduna, al norte de Nigeria vuelve a ser golpeada por un nuevo ataque. En esta ocasión el objetivo ha sido 172 cristianos de dos iglesias que eran secuestrados este domingo 18 de enero. El director de la Christian Association of Nigeria, el reverendo John Hayab, declaró el lunes por teléfono a la agencia de noticias Reuters que al menos 172 fieles fueron secuestrados y que nueve escaparon posteriormente, dejando la cifra en 163 desaparecidos.
Vatican News y otros medios internacionales como Al Jazeera, hablan de que este domingo 18 de enero, los atacantes llegaron en masa, rodearon las dos iglesias y bloquearon las vías de salida, después obligaron a los fieles que estaban en ambas iglesias a abandonar el lugar y dirigirse al bosque. El ataque ocurrió durante las celebraciones religiosas y, hasta la fecha, no ha sido reivindicado oficialmente ni se conoce ninguna petición de rescate.
Esa misma mañana del domingo se confirmaba la liberación del padre Bobbo Paschal, párroco de la iglesia de Santo Stefano, en el municipio de Kagarko. Había sido secuestrado la noche del 17 de noviembre en la casa parroquial donde vivía. El sacerdote fue liberado el día anterior, tras dos meses de cautiverio, según anunció la Archidiócesis de Kaduna. Durante el robo que llevó a su secuestro, los bandidos asesinaron al hermano del sacerdote. No obstante, tras la liberación de este sacerdote, todavía siguen secuestrados otros tres sacerdotes: John Bako Shekwolo, Emmanuel Ezema y Joseph Igweagu.
La región, considerada estratégica por estar situada en una zona de transición entre el norte de mayoría musulmana y el sur predominantemente cristiano, ha sido con frecuencia blanco de grupos criminales y milicias armadas que operan aprovechando la débil presencia del Estado en las zonas rurales. Los secuestros y ataques contra comunidades religiosas y cristianas forman parte de un panorama más amplio de inseguridad que azota al país.
Según el último informe de la organización OpenDoors, Nigeria sigue siendo el país donde los cristianos sufren más violencia: en 2025, 3.490 personas fueron asesinadas por motivos relacionados con su fe, lo que representa aproximadamente el 70% del total mundial y coloca al país en la lista de países con un nivel de persecución “extremo”, según la organización. En los últimos meses se ha producido un aumento en el número de secuestros de sacerdotes, feligreses y estudiantes cristianos, como el ataque del pasado noviembre a una escuela católica en el Estado de Níger, donde fueron secuestrados más de 300 estudiantes y profesores.
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