El Papa invita a comenzar el día en oración

Al comentar en la audiencia general el Salmo 118

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CIUDAD DEL VATICANO, 15 enero 2003 (ZENIT.org).- Comenzar el día rezando es la mejor manera de afrontar las satisfacciones y dificultades de la jornada, pues permite vivir en cercanía con Dios, afirmó este miércoles Juan Pablo II.

El pontífice dedicó la tradicional audiencia general, en la que participaron 3.000 peregrinos en la Sala de Audiencias del Vaticano, a meditar en el Salmo más largo de la Biblia, el 118, en particular en una estrofa en la que el Salmista se alza antes de la aurora para pedir la ayuda divina.

El deseo del Papa para todos los creyentes fue «que todas las mañanas abramos la mirada sobre la vida cotidiana, con sus alegrías y pesadillas, invocando a Dios para que esté cerca de nosotros y nos guíe con su palabra, que infunde serenidad y gracia».

El Salmo, que muchos cristianos rezan precisamente en la Liturgia de los Laudes, invita a invocar la ayuda de Dios sin descanso. La oración, dijo, es «como un diálogo que se abre cuando ya es de noche y cuando la aurora no ha salido y continúa durante todo el día, en particular en las dificultades de la vida».

«El horizonte es en ocasiones oscuro y tempestuoso», reconoció el Papa –«ya se acercan mis inicuos perseguidores, están lejos de tu voluntad», dice el Salmista–. «Pero el que ora tiene una certeza inquebrantable, la cercanía de Dios con su palabra y su gracia», siguió diciendo el obispo de Roma.

El sucesor del apóstol Pedro ofreció al final una lectura cristiana del Salmo bíblico propuesta en el siglo IV por el obispo de Milán, san Ambrosio (340-397).

El Padre de la Iglesia invita al creyente al comenzar el día con la oración, pues de este modo Cristo «la primera luz que brillará en lo secreto de tu corazón», recordando que la vida debe vivirse en oración constante.

«¡Ya sea que comamos, ya sea que bebamos, anunciamos a Cristo, rezamos a Cristo, pensamos en Cristo, hablamos de Cristo! ¡Que Cristo esté siempre en nuestro corazón y en nuestra boca!», afirmó el Papa citando a Ambrosio.

La catequesis continúa con en la serie de meditaciones que Juan Pablo II viene dedicando a los salmos y cánticos del Antiguo Testamento. Pueden consultarse en la página web de «Zenit» en la sección dedicada a la «Audiencia del miércoles» (http://www.zenit.org/spanish/audiencia/).

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ZENIT Staff

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