Se abre el proceso de canonización de Rebeca Rocamora, catequista de 20 años

El próximo sábado se presenta a esta joven que dejó “La estela de una sonrisa”

Share this Entry

ALICANTE, martes, 3 marzo 2009 (ZENIT.org).- España cuenta ya, aunque todavía falte mucho recorrido, con una nueva figura que iluminará el camino no siempre fácil de sus catequistas más jóvenes. La diócesis de Orihuela-Alicante, en la persona de su obispo Rafael Palmero Ramos abrirá el proceso de canonización de la joven Rebeca Rocamora Nadal, el próximo sábado 14 de marzo de 2009. La primera biografía de la sierva de Dios se titula «La estela de una sonrisa».

Rebeca falleció el 26 de mayo de 1996 a los 20 años de edad en Granja de Rocamora, Alicante –informa a ZENIT la Causa Rebeca Rocamora Nadal–, y «su vida sencilla como catequista parroquial y su aceptación de la enfermedad y forma de afrontar la muerte con alegría, calaron hondo en cuantos la conocieron». 

Muchas personas que la conocieron habían pedido durante estos años que su vida fuese divulgada entre la gente. Su biografía se publicó en abril del pasado año en la editorial Ciudad Nueva con el título «La estela de una sonrisa». 

Los promotores de la causa aseguran que «la difusión de tan hermosa noticia y de su vida puede hacer mucho bien a la juventud de hoy». 

Rebeca Rocamora Nadal nace en Granja de Rocamora, Alicante, el 7 de septiembre de 1975. Rubia, de grandes ojos azules y mirada serena, desde los primeros años destaca por su inocencia, vitalidad y alegría. 

Conoce tempranamente la enfermedad, que la acompañará durante toda su vida, sin perder nunca su hermosa sonrisa. Dentro del seno familiar es iniciada en la fe, que irá desarrollando en la parroquia con sencillez y entrega, sobre todo en la catequesis infantil, a la que dedicará todas sus energías. 

Crece como una muchacha en la que lo ordinario: el estudio, la familia, los amigos… y lo trascendente: Dios, el apostolado, la Cruz… se conjugan con naturalidad, destacando su amor a los demás y olvido de sí misma. 

Así, ante la aparición de una nueva e imprevisible enfermedad, su alma madura rápidamente, animando a todos y aceptando la prueba abrazada a la voluntad de Dios. 

En sus últimos días, las palabras a quienes le insistían pedir la salud: «Es que el Señor ya sabe que, si conviene, me la tiene que dar. Yo le pido que aumente mi fe», «apuntan a un corazón en que la fe se hizo grande y profunda», dicen los promotores. 

El domingo 26 de mayo de 1996, solemnidad de Pentecostés, muere dejando un testimonio de vida lleno de juventud y hermosura entregadas a Dios, a la edad de 20 años. Su causa de canonización se inicia el 14 de marzo de 2009. «Que su joven vida ofrecida sirva de orientación y estímulo a muchos jóvenes", desean quienes promueven la causa. 

El obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante Rafael Palmero Ramos, con fecha 25 de octubre de 2008, escribió un edicto para conocimiento de todos los diocesanos en el que manifestaba que, tras haber visto el escrito de fecha 22 de octubre de 2008, por el que el postulador de la causa Ildefonso Cases Ballesta, solicitaba la introducción de la causa de la joven catequista de la Parroquia de San Pedro apóstol de Granja de Rocamora, percatado además «de la creciente fama de santidad por sus virtudes y de intercesión entre los que la conocen y se encomiendan a ella, para que su recuerdo sirva de estímulo a la juventud y en concreto para los catequistas», comunica al clero y fieles todos de la Diócesis, la aceptación de la solicitud del postulador, en la que pide sea introducida la Causa de Canonización de la Sierva de Dios Rebeca Rocamora Nadal.

El obispo había recibido una carta de 10 de junio de 2008, del cardenal prefecto de la Congregación de los Santos, concediendo el nihil obstat, es decir, «la autorización precisa de la Santa Sede, para que pueda iniciarse en dicha diócesis, la Causa de Beatificación y Canonización de la Sierva de Dios Rebeca Rocamora Nadal». 

En su primera biografía, «La estela de una sonrisa», «late su corazón», afirma la editorial Ciudad Nueva. La autora, Laura Rocamora, una de sus hermanas, «con lenguaje sencillo y transparente, a través de sus recuerdos y vivencias familiares, va conduciendo sin esfuerzo al lector hasta la culminación de la obra de Dios en esta joven, que tanto puede decir hoy a quienes necesitamos modelos cercanos para emprender el camino de la santidad». 

La biografía cuenta con un prólogo de el obispo Palmero Ramos, en el que recomienda «la lectura a todas las familias cristianas». ¿Por qué?, se pregunta y responde: «Porque esta biografía, bien concebida y redactada, es un auténtico libro de familia. En familia, compacta y unida, estructurada sobre el sólido fundamento del matrimonio, nació, creció y maduró esta muchacha de sonrisa permanente. De valentía poco común ante situaciones humanamente adversas. De idas y venidas, vueltas y revueltas, en torno siempre a lo esencial. De fidelidad a la gracia, que ayuda a gozar, ya en la tierra, de Dios y de los dones de Dios». 

«No sólo los miembros de su familia –añade–, también los niños y niñas de la catequesis supieron formar en Granja de Rocamora un racimo apiñado en torno a ella. Se reforzaron así, en aquel momento, en la parroquia, los lazos fuertes de la sangre que corría por sus venas. Con los pequeños sintonizaron igualmente en aquel momento, los muchachos y muchachas del entorno». 

«Joven de nuestro tiempo y joven ejemplar -concluye el obispo–, esta ‘moza’ de la huerta, nos ha dejado perfectamente dibujada una herencia valiosísima: la estela de su sonrisa». 

La Causa Rebeca Rocamora Nadal está sita en la Parroquia de San Pedro Apóstol, Pza. de la Iglesia, s/n. 03348 Granja de Rocamora. Alicante y su página web es: www.rebecarocamora.es 

Por Nieves San Martín

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación