La violencia en Irak es más política que religiosa, dice un arzobispo

Monseñor Sleiman ilustra la obra de Cáritas en su país

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MADRID, martes 14 de julio de 2009 (ZENIT.org).- El arzobispo latino de Bagdad, monseñor Jean Benjamín Sleiman, ha asegurado que el problema de la violencia en Irak «responde más a causas políticas que religiosas».

Durante una rueda de prensa celebrada esta mañana en Madrid en la sede de Cáritas Española, el prelado sin embargo, ha reconocido que en el último año se ha constatado un avance muy importante en este campo, hasta el punto de registrarse un descenso del 80 por ciento en el número de víctimas a causa de la violencia.

Ahora bien, ha expresado su temor ante la posibilidad de que los atentados de los últimos días contra varios templos católicos «hunda la esperanza que este descenso de la violencia había ido despertando en la gente y muchos cristianos opten por huir del país».

El arzobispo de Bagdad de los latinos ha viajado a España en compañía del director de Cáritas Irak, Nabil Nissan, con objeto de dar a conocer en primera persona a diversos interlocutores de la Iglesia y de Cáritas en España las posibilidades que se abren tras el repliegue de las fuerzas norteamericanas y cuáles son los retos humanitarios más urgentes a los que está dando respuesta la Cáritas Iraquí.

Esta visita tiene lugar cuando se cumplen diez años de la realizada en 1999 por el entonces patriarca caldeo Rafael Bidawid.

Reconciliación y persecución

En su comparecencia ante los medios de comunicación, monseñor Sleiman se ha referido al grave reto de «reconciliación nacional» al que se enfrenta actualmente Irak, que no podrá abordarse mientras siga latente la división social y territorial que desangran al país.

«En la medida en que se avance en la reconciliación –ha señalado el prelado–, se podrá avanzar también en la solución de nuestros problemas».

El arzobispo de Bagdad se ha referido también al grave problema de la persecución religiosa a la que se ven sometidos las minorías cristianas y que en los últimos años ha provocado el exilio del país de al menos la mitad de los cristianos iraquíes.

Para monseñor Sleiman, la situación de los cristianos en Irak –una minoría integrada por alrededor de medio millón de creyentes pertenecientes a alguna de las 14 Iglesias cristianas presentes en el país– es más precaria en los lugares donde el fundamentalismo tiene mayor poder. De hecho, no ha cuidado en afirmar que «donde hay fundamentalismo, existe persecución».

Ayuda humanitaria y salud, prioridades de Cáritas Irak

Tanto el prelado como el director de Cáritas Irak han explicado los campos prioritarios de la acción humanitaria desarrollada actualmente por la red Cáritas en ese país.

Junto al programa de ayuda humanitaria para las personas en condiciones más vulnerables, Cáritas Irak lleva a cabo una importante labor en el campo de la nutrición infantil, la atención médica y la protección de las personas discapacitadas y de los desplazados internos a causa de la violencia.

Es justamente el campo de la salud donde Irak presenta actualmente mayores carencias. Según estimaciones de la Cáritas Iraquí, el país necesita al menos 3.000 nuevos centros de salud para poder ofrecer una cobertura sanitaria mínima a toda la población, que se resiente, además, de la falta de especialización y de la salida del país en los últimos años del 40 por ciento del personal sanitario.

«El problema de Irak es también un problema de ustedes»

Durante la rueda de prensa, monseñor Sleiman ha exhortado a la opinión pública en el extranjero y los cristianos de nuestro país a tomar conciencia de cómo «el problema de Iraq es también un problema de ustedes, un problema de toda Europa».

«La cuestión de Irak –ha dicho– no se reduce sólo a este país, sino que afecta a todo Oriente Medio, y las consecuencias de la violencia en esta región afectan también a toda Europa. Por eso es urgente que aquí se den cuenta de que construir la paz en Oriente Medio y en Iraq supone construir al mismo tiempo la paz en Europa».

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ZENIT Staff

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