Al término de la audiencia que tuvo hoy con el papa Francisco, ante diversos medios de información, el presidente de Uruguay, José Alberto Mujica Cordano, indicó que le pidió al pontífice que la Iglesia contribuya en Colombia en el proceso de negociación que están realizando el Gobierno con la guerrilla de las FARC en Cuba. Principalmente debido al peso social que la Iglesia tiene sea en Colombia que en la zona del Caribe. Y que se lo pidió por motivos de humanidad.

Siempre en la residencia del embajador de Uruguay ante la Santa Sede, Daniel Ramada Piendibene, el presidente Mujica, consideró que estas negociaciones tienen “una importancia de tipo trascendente” por todo “lo que significan para Colombia y América Latina”. Y añadió que Francisco le indicó “estamos informados y la actitud de la Iglesia es positiva”.

Y que “pasó el sombrero” como lo hace por todas partes cuando se habla de pobreza, porque en el momento que esta llega a situaciones extremas no existe solamente un problema económico, y es necesario hacer algo más.

El presidente uruguayo, conocido por sus posiciones críticas respecto a la religión, indicó que la audiencia se realizó en clima de gran cordialidad y que tuvo la impresión de “hablar con un amigo del barrio”.

Mujica, presidente del país más laicista de América Latina, no asistió a la misa de inauguración del pontificado de Francisco. A Radio Cero antes de su viaje que le llevó a China, España e Italia, le dijo: “Aunque me estoy acercando a la muerte todavía no he podido creer en Dios".

La visita del presidente uruguayo a la Santa Sede se realiza después de una importante pugna con la Iglesia en su país, debido a la aprobación del “matrimonio igualitario” por parte del Gobierno, el cual desde el 3 de agosto permitirá los casamientos homosexuales. Y antes del referéndum del 23 de junio, cuando los uruguayos deberán decidir si rechazar o no la ley que despenaliza el aborto.

Mujica sigue viviendo en la misma granja en las afueras de Montevideo y junto con su señora la senadora Lucía Topolansky entrega parte importante de su sueldo a la coalición de izquierda, el Frente Amplio, para que realice obras sociales. Ambos integraron en los años sesenta el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), fueron encarcelados por la dictadura cívico-militar y liberados con el regreso de la democracia gracias a una amnistía.