Con el escrutiño de los votos al 99,84 por ciento, los resultados indican que en Croacia el 65,79 por ciento de los votantes lo hizo a favor de la inclusión en la Constitución de la definición de “unión de un hombre y una mujer” como concepto de matrimonio, mientras que en 33,59 por ciento se expresó en contra. Participaron en el referendo 942.665 votantes, equivalente al 37,84 por ciento del electorado. El número de participantes no es vinculante para el resultado del referendo, por lo que en Croacia quedan así excluidas las llamadas bodas gay.
Mons. Jure Bogdan, rector del Pontificio Colegio Croata de San Jerénimo en Roma entrevistado por ZENIT indicó que “este referendo lo hemos vivido como un examen sobre nuestra identidad cristiana, pero también de nuestra identidad natural”.
Y precisó que “no solamente para nosotros los cristianos, sino también para otras religiones y minorías religiosas, en particular para los judíos, ortodoxos y musulmanes fue importante. A tal punto que antes del referendo se ha escrito un comunicado conjunto sobre el tema”.
Añadió que “este miércoles a medio día, según indica una agencia de noticias, la Conferencia Episcopal de Croacia presentará un comunicado de su comisión Justicia y Paz con propuestas sobre la ley de la familia”. Mons. Bogdam reconoció que existe el temor que el actual gobierno quiera cambiar la legislación sobre la familia, para hacer un escamotage a los resultados del referendo, y que las pautas que indicarán los obispos servirían para que el pedido del pueblo croata no sea vanificado.
De hecho, el primer ministro Zoran Milanovic es favorable a las uniones homosexuales, al punto que el mismo día de la consultación popular declaro: “Es una cosa muy triste, pero no tenemos la posibilidad de evitarlo”. Y que “este referendo no es otra cosa que una manifestación de homofobia”.
El rector del Pontificio Colegio Croata aseguró que “se ha tratado una una defensa de nuestra identidad” y precisó que fue además “una oportunidad especial de diálogo interreligioso, aunque no la primera puesto que en otras ocasiones nos hemos encontrado con los representantes de otros credos, con la comisión Justicia y Paz, pero también con el episcopado croata”.
“Es una hermosa página de nuestra historia -consideró el rector- y una profesión de nuestra fe”. Y contó que ha recibido muchas llamadas telefónicas “en las que me felicitaban por la respuesta de Croacia a un tema tan importante como el matrimonio”.
El referendum fue convocado con una recolección de firmas del movimiento “En nombre de la familia”, que juntó unas 750 mil firmas. Según la ley bastaban la mitad, o sea el equivalente al 10 por ciento del electorado, pero el resultado redobló dicha clausula.
Además es el primer referendo que consulta a un país de la Unión Europea sobre lo que considera el matrimonio, y la respuesta ha sido «la unión entre un hombre y una mujer». A diferencia de otros países de la UE, en la que los políticos redefinieron el matrimonio sin consulta alguna.
La definición de lo que es una familia, fue apoyada por la preferencia popular en 20 de los 22 distritos electorales. Una de las dos zonas donde no obtuvo la victoria fue en Ístria (zona turística pegada a Italia) y en Primorje-Gorski Kotar.