Schoenstatt Costa Rica reza por la paz © Schoenstatt Costa Rica

Latinoamérica: Schoenstatt organiza iniciativa internacional de oración

Ante un nuevo orden social 

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(ZENIT – 8 dic. 2019).- La idea surgió por los gravísimos conflictos sociales que sufren Chile y Bolivia, pero pronto se amplió a generar conciencia de la importancia de la oración por la paz y la justicia en otros países de Latinoamérica y el Caribe, como Haití, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Colombia, Perú, Brasil, Honduras, México y otros países de la región. A la vez, al tomar conciencia de la persecución de cristianos, especialmente en países de Asia y África, la iniciativa tomó un carácter mundial.

En qué consiste la campaña

La misma consiste en rezar diez veces al día la oración de Confianza, que dice: “En tu poder y en tu bondad fundo mi vida. En ellos espero confiando como niño. Madre Admirable, en ti y en tu Hijo, en toda circunstancia, creo y confío ciegamente. Amén”. Esta oración, que expresa una fe inconmovible en el poder de Jesús, y de María, como intercesora, fue escrita en el campo de concentración de Dachau, por el fundador del Movimiento de Schoenstatt, P. José Kentenich, en medio de las terribles circunstancias imperantes en el lugar bajo el dominio nazi.

Siendo Schoenstatt un movimiento de carácter espiritual con una fuerte impronta pedagógica, el autor pone como sujeto de la oración al orante, quien afirma su confianza firme en el poder de María, motivando de esta manera a que dicha actitud se haga constante y potente en quien la expresa. De esta forma se apela a las gracias que María regala a quienes la reconocen como madre, con toda su bondad, y como reina, con todo su poder.

Esta campaña está generada en la oficina de Schoenstatt Intenational, a cargo de la Hermana M. Cacilda Becker, brasilera, residente en Schoenstatt, Alemania, y del P. Heinrich Walter, alemán, residente en Roma, Italia. La misma se promociona a través de las redes sociales y a través de grupos de Whatsapp de diez miembros cada uno. A través de estos medios se envían vídeos y fotos sobre cómo se participa de la iniciativa en distintas partes del mundo.

Un nuevo orden social en juego

Tanto en Chile, como en Bolivia y otros países de Latinoamérica, está en juego un nuevo orden social. El descontento popular que surge en diversos países está generado en injusticias propias de los sistemas y de la corrupción, no solo de los gobiernos. Es claro que algo debe cambiar radicalmente. Se trata de un tema global. Ya nadie se salva solo. Y no es cuestión simplemente de políticas, sino desde lo más profundo, se trata de qué concepción del hombre, de la sociedad, de Dios, de la comunidad, de la familia, de la justicia social debe surgir.

Desde algunas vertientes, importa simplemente una cuestión política y económica. Desde otras, como el marxismo, se pretende instalar una nueva visión del hombre y la historia. Una diferencia trascendental marcada por el P. Kentenich, es que el hombre penetrado por la gracia de Dios, desde la Iglesia, debe ofrecer una respuesta integral, orgánica, que abrace “el tiempo y la eternidad, el más acá y el más allá, las necesidades económicas, sociales, políticas, morales y religiosas de todos los hombres, también de los desheredados, de las masas que se cuentan por millones”. (Carta de N. Helvecia, 1948)

Pensamiento social del P. Kentenich

El pensamiento social del P. Kentenich se encuentra expresado en numerosas charlas que diera sobre esta temática, fundamental para su concepción del hombre nuevo en la nueva comunidad, uno de los tres fines de Schoenstatt. Kentenich no fue ni ecónomo ni político. Su concepción de justicia social se encuentra basada en una antropología fundamentada en valores trascendentes, desde la mirada de Dios, desde un Dios vivo, padre, que siempre busca la dignidad y justicia integral basada en el amor, tanto de cada individuo, como de la sociedad, sin exclusiones de ningún tipo. El mismo “ve en el colectivismo el compendio de las herejías antropológicas de nuestro tiempo, el cual crea un hombre radicalmente desvinculado de las personas, de Dios, del terruño, y de los ideales (y con ello, de la verdad metafísica revelada)”. (El Pensamiento Social del P. José Kentenich, Nueva Patris)

El tipo de hombre orgánico para Kentenich es “el hombre radicalmente vinculado a las personas, a Dios, al terruño y a los ideales, animado en su interior por las fuerzas fundamentales del amor y, por eso, marcadamente personalizado, comunitario y sobrenatural”. (ibid)

Oración y acción

“Se le pide a Dios, y se asiste al hermano. Así se reza”, según el Papa Francisco. Esa es también la concepción del P. Kentenich sobre la intrínseca unidad de todas las realidades humanas y sobrenaturales. La oración debe ir unida a la acción, y viceversa. No es posible imaginar un hombre nuevo en la imagen de Jesús y María que no sea radicalmente comprometido con la justicia social, la dignidad de todos, pero especialmente de los más pobres. Esa persona nueva, que atiende al hermano y a la vez se compromete en la transformación de las estructuras sociales, está llamado también a estar profundamente anclado en el mundo de Dios, y a integrar su vida de familia, de oración y fe, con el compromiso social. Siempre habrá en cada persona alguna acentuación. Lo importante es que todo converja en un corazón que ama y se entrega auténtica y generosamente.

Fundamento de un nuevo orden social

Este es el camino de santificación cristiana, llamado a iluminar al hombre moderno, atomizado en emociones, ideales y actitudes separadas, como en compartimentos estancos, causantes de la profunda angustia que aqueja al mundo de hoy. Al faltar Dios en los corazones, queda un vacío que produce la separación mecánica de todo un mundo que Dios concibió como uno, unido, armonioso en medio de la imperfecta humanidad de la que nadie queda exento. Aquí se percibe la inmensa misión del cristiano, del católico, cuya principal misión no es recordar constantemente el pecado de otros, ni exponer doctrinas y mandamientos divinos, sino tocar corazones sufrientes, llenos de inseguridad y aflicción, y llenarlos con un amor humano, que conduzca al corazón de Dios. No hay forma de construir un nuevo orden social que realmente trasforme el mundo, que no ponga este principio como esencial: una respuesta vital a la crisis existencial del hombre.

Compromiso social

Schoenstatt está llamado a dar respuestas sociales comprometidas con los más necesitados desde sus Santuarios. Desde allí, donde María llama para transformar los corazones y enviarlos a contribuir a llevar dignidad a las personas, surgen proyectos sociales, que si bien no resuelven la acuciante necesidad de millones en el mundo, son como un oasis en la inmensidad, que transforma vidas reales.

Así en Bolivia surgió hace 25 años la Fundación Arco Iris, que ha rescatado de la calle a miles de niños y adolescentes, dándoles una razón para vivir con dignidad y proyectándolos en la sociedad. Uno de los programas sociales en Chile es María Ayuda, que acoge anualmente a más de 700 niños, niñas y adolescentes que han sufrido maltrato, abuso, negligencia u otro tipo de vulneración de derechos. Algunos de los programas sociales de Schoenstatt en Argentina son La Nazarena, Casa del Niño P. José Kentenich, en Florencio Varela, y María de Nazaret, en Villa Ballester. En ellos se da asistencia de aprendizaje, talleres para padres e hijos, deportes y salida laboral, en todos los casos en zonas de villas muy humildes, donde las relaciones familiares y sociales suelen ser extremadamente difíciles, donde falta trabajo y sobra la droga.

Santuario de Schoenstatt © Enrique Soros

Santuario de Schoenstatt © Enrique Soros

En Paraguay, uno de los numerosos emprendimientos sociales es la asistencia integral a muchachos que salen de prisión, a cargo del P. Pedro Kühlcke, los cuales reciben educación y entrenamiento para reinsertarse en la sociedad. En el infinito Brasil, donde millones reciben a la Virgen Peregrina en sus hogares, son también numerosos los programas sociales y educativos. De entre ellos mencionamos el Centro de Educación Infantil Catarina Kentenich, que en San Pablo atiende a 100 niños y niñas diariamente; Educar e Iluminar, una campaña que brinda servicios a 200 niños, ofreciéndoles educación de calidad; en Londrina el Proyecto Sabão y en Curitiba Cantinho de Sol Cei. A la vez en África, como en Burundi, Nigeria, Sudáfrica; y en Asia, como en India, Filipinas, etc., ante la inmensa pobreza, surgen proyectos de asistencia de salud, educación e inserción laboral.

Sin duda, otro aspecto social de importancia es la pedagogía, la educación integral de niños, niñas, adolescentes y adultos. En distintos centros educativos como en Argentina, Ecuador, Puerto Rico, Chile, Brasil, se contribuye a la formación de personalidades que sean un aporte generador de oportunidades para muchos otros en el futuro, gestando líderes con valores sociales y espirituales.

Un grito al cielo y al mundo

La campaña de oración que organiza Schoenstatt, a la cual están todos invitados a participar, quiere ser un llamado de atención a la Virgen María y a Jesús, a través de la oración de Confianza mencionada, apelando a su poder para lograr paz y justicia social en los pueblos, en la confianza de que con su poder, podremos cambiar el mundo para bien.

Imagen de la Virgen de Schoenstatt © Schoenstatt International/Martín Soros

Imagen de la Virgen de Schoenstatt © Schoenstatt International/Martín Soros

Pero también quiere ser un llamado de atención al mundo al respecto de dos puntos: sacar a la luz la visión de una Iglesia que tiene mucho que aportar en cuanto a las características que debe tener el hombre nuevo en un nuevo orden social. Todo está contenido en la doctrina social de la Iglesia, y especialmente en una respuesta actualizada, radical y comprometida socialmente, y que abarca a los pueblos y a las personas en toda su dignidad, en la exhortación apostólica del Papa Francisco Evangelii Gaudium. Es la parte teórica, basada en la médula vital de la realidad latinoamericana y del mundo.

El segundo punto es la acción. El compromiso social de la Iglesia, que en todos los rincones del mundo genera santos que entregan sus vidas por los más necesitados.

Desde la Coordinación Internacional de Schoenstatt, expresa la Hermana M. Cacilda Becker que “confiamos plenamente en el poder intercesor de María, lo experimentamos a diario. No dudamos que la oración por la paz en tantos rincones del mundo dará frutos potentes”. A su vez, el P. Heinrich Walter confía que “la Iglesia juegue un rol fundamental en la construcción de un mundo más justo y solidario, ofreciendo cristianos que se toman el camino de santidad con alegría, con altos ideales, que ayuden a forjar personalidades comprometidas con los destinos de nuestros países en la hermandad y la generosidad radical”.

La iniciativa de oración tiene como principal intención hasta el 7 de diciembre, la paz y la justicia social en los países de Centroamérica, Norteamérica y el Caribe; del 8 al 14 de diciembre, en Sudamérica; del 15 al 21 de diciembre, en los países de África; del 22 al 28 de diciembre, se rezará como preparación por la Navidad; del 29 de diciembre al 4 de enero, por la justicia social en Asia y Oceanía; del 5 al 11 de enero, por Europa, y hasta el 18 de enero, fecha en que culmina la campaña, se orará por todo el mundo. La idea es rezar todos los días, confiando en el poder intercesor de María, la oración de Confianza que presentamos arriba.

*Quien desee recibir más información sobre esta iniciativa, puede solicitarla en distintos idiomas a info@schoenstatt.com. Los avances de la misma se publican entre otros medios en www.facebook.com/schoenstatt.international/.

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Enrique Soros

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