Madre Teresa de Calcuta

El Padre Ángel vela el cuerpo de la Madre Teresa de Calcuta (C) Mensajeros de la Paz

Santa Teresa de Calcuta: El padre Ángel celebra Misa por su fiesta

El 5 de septiembre

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(zenit – 4 sept. 2020).– El padre Ángel celebrará la Misa mañana, 5 de septiembre de 2020, fiesta de santa Teresa de Calcuta, en el 23 aniversario de su muerte.

La celebración eucarística tendrá lugar en la iglesia de San Antón de Madrid (C/Hortaleza, 63), España, a las 20 horas, informa la ONG Misioneros de la Paz, en un comunicado.

La Madre Teresa de Calcuta es conocida como “el ángel de los pobres”. Entre otros galardones por su labor humanitaria, en 1979 obtuvo el Nobel de la Paz. Fallecida con fama de santidad en 1997, fue beatificada en 2003 por Juan Pablo II y canonizada por Francisco en 2016.

Bendición de la sepultura de la Madre Teresa

Teresa de Calcuta El padre Ángel, sacerdote y presidente de Misioneros de la Paz, fue la primera persona que bendijo la sepultura de la Madre Teresa en la casa de las Misoneras de la Caridad, en Calcuta, que ya habían dispuesto un lugar para su enterramiento. La Madre Teresa murió el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta y el Gobierno indio le concedió un funeral de estado, trasladando su féretro por la ciudad en el mismo carruaje que se utilizó para Mahatma Gandhi.

“La madre ha sido una de esas formas de caridad expresa. En mi vida he tenido siempre presente a tres de estos santos que yo llamo “de camiseta”: Vicente Ferrer, que hablaba siempre de la providencia; madre Teresa que siempre habló de la caridad y el Papa Francisco que habla de la misericordia”, comenta el padre Ángel.

“Ha sido una persona libre, independiente, a quien no achantaba nadie y que ha sufrido mucho con las autoridades eclesiásticas. Era una mujer que se ocupaba de las personas que no quería nadie, decía siempre: ‘A los que nadie quiere, déjenmelos a mí’. Ella veía a Jesús en cada uno de los hombres; acariciaba a la gente, a todos y les transmitía amor y tranquilidad”, resalta.

Y rememora que “cuando el mismo presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy le dijo sobre su obra: ‘Madre esto yo no lo haría ni por un millón de dólares’, ella dijo, ‘yo tampoco, lo hago por amor a Dios’. Ella era la paz, la caridad”.

Primer encuentro con la santa

A la madre Teresa de Calcuta, “la conocí la primera vez que vino a España”,continúa el relato del padre Ángel. “Fui al Palacio de Congresos que estaba junto al Bernabéu donde se nos había convocado a mucha gente. Recuerdo que con mucha valentía, antes de comenzar el acto, ante todos esos cientos de personas, dijo: ‘Vamos a rezar todos un Padre Nuestro’”.

“Era muy libre, decía las cosas como debían ser. También recuerdo que en la época en que la conocí, en los años 80, Mensajeros de la Paz desarrollaba un proyecto con casas que acogían a niños enfermos de SIDA y yo le propuse trabajar juntos y me contestó: ‘De eso nada; usted siga los caminos de Dios que yo también seguiré los caminos de Dios’. Y acertó porque era muy difícil un matrimonio con la madre Teresa de Calcuta”, ríe el padre Ángel.

“Hablaba mucho de que había que hacer más caridad y menos demagogia porque los pobres estaban entre la basura y nadie los miraba. Tenía una alegría inmensa, una mirada profunda y despierta…  Al final de sus días estaba muy deteriorada, con muchos achaques pero todos veíamos en ella la mirada, esos ojos…”, evoca el sacerdote.

Momentos compartidos

“Una cosa preciosa que recordaré siempre es que cuando la tuvimos delante queríamos ir a tocarla porque sabíamos que, tocándola, como cuando la gente quería acercarse a Jesús, nos curábamos de todo. Tocar a la madre era tocar a una santa en vida. Para mí no necesitaban canonizarla para que lo fuera”, agrega.

“Tuve también el privilegio de compartir con ella una de las ediciones del Premio Príncipe de Asturias, el de la Concordia para el que estábamos propuestos los dos. Yo le decía: ‘Y usted para que quiere el premio de la Concordia en Asturias si ya tiene el Premio Nobel y usted es una santa y no necesita nada’… y ella solo sonreía… Creo que gracias a ella me lo dieron a mí… porque se lo tenían que haber dado a ella… aunque sé que ella prefería seguir siendo lo que era: la madre Teresa”.

Una figura que cambió la Iglesia

Para el padre, esta santa constituye “una figura que cambió la iglesia y por eso y desde hace 5 años que me dieron la iglesia de San Antón, coloqué en el altar, justo debajo del púlpito donde leemos las lecturas, una escultura con su imagen y su foto como santa. El día de su beatificación estaba yo en Bagdag, en Irak, e hice allí la misa mientras la beatificaban en el Vaticano. Nos acompañaban en la concelebración las Misioneras de la Caridad que habían venido desde Calcuta, y en ese momento entraron los americanos con las ametralladoras en las manos porque creían que estábamos conspirando”.

“Gracias a que el nuncio que estaba allí con nosotros y que hoy es cardenal en Roma nos defendió, porque podrían habernos disparado. Cuando Mensajeros de la Paz viaja por el mundo, la primera visita obligada al llegar a cualquier país donde estén, es a las Misioneras de la Caridad . Siempre hemos estado muy unidos, incluso alguna asturiana que fue educadora nuestra en los inicios, cuando Mensajeros se llamaba La Cruz de los Ángeles , se unió a ellas en esta casa de caridad en Calcuta”, describe.

Funerales de su muerte

La madre Teresa marcó la vida de este pastor español “la he visto unas 8 o 10 veces en vida y en su último expirar también le acompañe viajando hasta Calcuta donde me quede 4 días. Fui con la Reina Sofía porque se celebraban los funerales de estado y la Reina la quería mucho. Allí estuvimos juntos y emocionados los dos porque sabíamos que la madre era una santa”.

“Por eso hago esta Misa para celebrar su recuerdo porque los que creemos que con la muerte no se acaba todo. En la iglesia se celebra más el día de la muerte que el del nacimiento porque el de la muerte de muchos se entiende que es un principio de santidad, aunque para mí, Teresa lo era desde que nació”, indica.

“La esencia de la Caridad”

Finalmente, el padre Ángel alude al hecho de que a la religiosa “la criticaron en vida y la siguen criticando algunos en muerte, porque decían que solo daba de comer”. No obstante, “ella, con esa sabiduría que tenía les contestaba: ‘A mí déjenme darles de comer mientras ustedes piensan en ideas y proyectos y en enseñarles a pescar con una caña. Pero mientras piensan en eso déjenme mantenerles vivos para cuando ustedes solucionen lo de la caña. Las ideas y los proyectos tardan en llegar y la gente en ese tiempo se muere de hambre’”.

“Me gustaría que la recordásemos como la madre de la Caridad, de la esencia de la Caridad”, concluye el padre Ángel.

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Larissa I. López

Larissa I. López es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Sevilla, Máster en Artes de la Comunicación Corporativa y Doctora en Comunicación por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Su trayectoria profesional ha transcurrido entre el ámbito de la comunicación y el de la docencia. Como redactora, ha colaborado con medios como Aceprensa, Pantalla 90 o CinemaNet. Como profesora, por su parte, ha impartido clases en la universidad y en centros de FP y bachillerato. En estos últimos realizaba también tareas relacionadas con la comunicación (redes sociales y edición de contenidos). Cordobesa de nacimiento también ha vivido en Sevilla, Madrid y Roma.

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