Líbano: Cardenal Rai pide ayuda

Líbano: El cardenal Rai pide de nuevo ayuda para restaurar el país

“No dejen que caiga en desesperación”

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(zenit – 23 sept. 2020).- El cardenal Béchara Rai, patriarca de Antioquía de los Maronitas, pidió: “no dejen que el Líbano caiga en la desesperación. Ayúdenos a restaurarlo, una vez más, a ese vibrante y floreciente modelo religioso, político y cultural en el Oriente Medio, para que pueda desempeñar su papel y cumplir su propia misión”.

El cardenal, que también es presidente de la Asamblea de Patriarcas y Obispos Católicos del Líbano, presidió una videoconferencia en la que ofreció una descripción detallada de la situación actual en el Líbano y sus perspectivas para el futuro, informa el medio británico The Catholic Universe en una nota del 20 de septiembre.

Último punto de apoyo cristiano

“El Líbano, el último punto de apoyo cristiano en Oriente Medio, es el hogar de 18 comunidades confesionales cristianas y musulmanas, que viven juntas en igualdad de derechos y deberes. Es el único estado secular democrático en el mundo árabe. Es un ejemplo de unidad en la diversidad”, describió el cardenal Rai.

“El Líbano está experimentando problemas económicos, sociales y financieros sin precedentes, y se enfrenta, como resultado, a un peligro existencial como nunca antes en su historia”, añadió.

Problemas

Según la misma fuente, los problemas actuales incluyen la pandemia del coronavirus y la devastación humana y material causada por las explosiones en el puerto de Beirut el pasado 4 de agosto. La tragedia se saldó con la muerte más de 200 personas y 6.000 heridos, y dejó al menos a 300.000 personas sin hogar, apuntó el purpurado.

Además, estos problemas se ven agravados por décadas de corrupción política y financiera. “Debido al rápido deterioro económico y a las crisis sociopolíticas, las clases medias, la columna vertebral de la población y los cimientos de una nación floreciente, se están deslizando bruscamente hacia la pobreza; más de la mitad de la población libanesa vive ahora por debajo del umbral de la pobreza”, relató.

Y relató que la presencia de más de medio millón de refugiados palestinos y 1,5 millones de sirios desplazados ha sobrecargado la infraestructura del país y ha gravado aún más su precaria economía. El poder adquisitivo de la moneda nacional ha disminuido en un 80% y muchos libaneses han emigrado para lograr un trabajo en otros países.

La “Suiza del Oriente Medio”

El Estado moderno del Líbano se estableció en 1920. Durante casi 50 años, mantuvo una posición de neutralidad activa que contribuyó a su prosperidad y le valió el sobrenombre de la “Suiza del Oriente Medio”, resaltó.

El Líbano comenzó a decaer y perdió su neutralidad después de que se impusiera el Acuerdo de El Cairo de 1969. Este acuerdo permitió a los palestinos luchar contra los israelíes a través del sur del Líbano.

Diálogo entre cristianos y musulmanes

Bajo la constitución libanesa, el poder se comparte entre cristianos y musulmanes. En este sentido, el prelado remarcó que “para nosotros, el diálogo entre cristianos y musulmanes es la espina dorsal de la existencia del Líbano”.

La distribución del poder constitucional es una declaración formalizada de una práctica que existía antes de que se adoptara la Constitución. Compartir y dialogar aseguran la coexistencia de los dos grupos en esta nación.

Libertad de conciencia

La práctica del cristianismo en el Líbano es única en el Oriente Medio: “En todos los demás países árabes, el Islam es la religión del Estado y los cristianos no tienen la oportunidad de expresar sus opiniones. No existe la libertad de conciencia”, apuntó el presidente de la Asamblea de Patriarcas y Obispos Católicos del Líbano.

“Si un cristiano quiere convertirse en musulmán, está bien, pero si un musulmán quiere convertirse en cristiano, puede ser asesinado. Por eso es que la fórmula libanesa es tan importante”, agregó.

“En el Líbano, los cristianos y los musulmanes viven juntos en igualdad y queremos mantener esto por el bien del cristianismo en todo el mundo árabe”, pues, este modelo proporciona esperanza a los cristianos de todo el Medio Oriente.

Guerra de Irak

El cardenal Rai dijo que la guerra en Irak ha destruido el cristianismo en Oriente Medio. Un millón y medio de cristianos vivían en la región antes de la invasión de Irak liderada por Estados Unidos, y un millón de cristianos han sido desplazados.

Aunque algunos sacerdotes y obispos permanecen en la región, las escuelas, hospitales y universidades cristianas ya no funcionan. “Como resultado, el impacto del cristianismo en la sociedad se ha desintegrado. Por eso estamos tan interesados en mantener al Líbano como un país fuerte”, remarcó.

Nuevo Gobierno

Mustapha Adib fue nombrado primer ministro el pasado 31 de agosto, después de que su predecesor y todo el Gobierno dimitieran tras explosiones del puerto de Beirut.

El cardenal Rai instó a Adib a elegir un pequeño grupo de ministros del gobierno que fueran “tecnócratas independientes e inteligentes” capaces de dirigir el país sin caer en los viejos patrones de corrupción.

La Iglesia es escuchada

El patriarca expuso también que la gente está ansiosa por saber lo que la Iglesia recomienda mientras el Líbano considera su futuro: “La Iglesia es libre. El patriarca y los obispos son libres y decimos la verdad tal como la vemos. No buscamos nada y por eso nuestra palabra es escuchada y apreciada”, explicó.

“El patriarca maronita ha sido históricamente una referencia nacional y no solo una referencia maronita”, aclaró, de manera que, “los políticos libaneses y el cuerpo diplomático esperan el sermón del patriarca el domingo para ver qué dirección quiere la Iglesia que tome el país”.

Además, los prelados libaneses emiten un comunicado público mensual que “tiene elementos de política y religión y el estado del país en general”. “La gente espera a escuchar lo que el patriarca quiere y lo que los obispos quieren y esto crea la opinión pública”, subrayó el purpurado.

Debilitamiento de la comunidad cristiana

“El debilitamiento de la comunidad cristiana en el Líbano sería una gran pérdida para el país, el Oriente Medio y, de hecho, el mundo”, aseveró.

“Por favor, no dejen que el Líbano caiga en la desesperación. Ayúdenos a restaurarlo, una vez más, a ese vibrante y floreciente modelo religioso, político y cultural en el Oriente Medio, para que pueda desempeñar su papel y cumplir su propia misión”, concluyó.

Catholic Near East Welfare Association

De acuerdo al citado medio católico, este encuentro virtual con el patriarca de Antioquía y de todo Oriente fue organizado por el Center on Religion and Culture Fordham (Centro Fordham de Religión y Cultura) en cooperación con la Catholic Near East Welfare Association (Asociación Católica para el Bienestar del Cercano Oriente) y Salt & Light Media.

El cardenal Timothy M. Dolan de Nueva York es el presidente de la Junta de la mencionada asociación católica, organización pontificia que está entregando ayuda directamente al pueblo libanés, sin importar su afiliación religiosa.

En una introducción a la conferencia, el cardenal Dolan expresó que el Líbano es un “bello laboratorio” de libertad religiosa y diversidad, y se ha convertido en una luz de esperanza para el mundo y que también ha experimentado la oscuridad y el terror de la guerra, la agitación, la corrupción y las divisiones profundas.

Mons. Dolan remarcó que el cardenal Rai es la voz “que tiene más sentido en el Líbano”.

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Larissa I. López

Larissa I. López es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Sevilla, Máster en Artes de la Comunicación Corporativa y Doctora en Comunicación por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Su trayectoria profesional ha transcurrido entre el ámbito de la comunicación y el de la docencia. Como redactora, ha colaborado con medios como Aceprensa, Pantalla 90 o CinemaNet. Como profesora, por su parte, ha impartido clases en la universidad y en centros de FP y bachillerato. En estos últimos realizaba también tareas relacionadas con la comunicación (redes sociales y edición de contenidos). Cordobesa de nacimiento también ha vivido en Sevilla, Madrid y Roma.

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