FBI. Foto: Telenoticias

Agente encubierto del FBI investigó a grupos católicos, violando la primera enmienda

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El FBI buscó reclutar personas en casas de culto católicas como fuentes potenciales para monitorear e informar sobre sus feligreses.

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Por: Rafael Manuel Tovar

 

(ZENIT Noticias / Washington, 16.04.2023).- El presidente del comité de armamento del Congreso de Estados Unidos declaró que el FBI dedicó un agente encubierto para investigar a los católicos por posibles casos de extremismo violento.

Las indagaciones pasaron a precisar cómo la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) indagó a estadounidenses católicos colocando a agentes en parroquias católicas para recabar información sobre los fieles. El FBI utilizó al menos un agente encubierto en la búsqueda de información sobre católicos tradicionalistas, según expresó Jim Jordan, republicano de Ohio, presidente del Subcomité de la Cámara de Representantes sobre la Militarización del Gobierno Federal.

El FBI intuyó un posible vínculo entre los católicos tradicionalistas y el movimiento nacionalista blanco de extrema derecha, según la división del FBI de Richmond, Virginia. El comité interviene por la preocupación sobre la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos estadounidenses, garantizados en la Primera Enmienda, la cual protege la libertad de religión y expresión. Estas libertades se ven amenazadas con el uso de «informantes» del FBI en los centros de culto.

El memorándum señala a católicos interesados en la misa tradicional en latín con potencial vínculo a fuerzas extremistas de la supremacía blanca. «El interés de los extremistas violentos motivados racial o étnicamente en la ideología católica radical-tradicionalista casi seguramente presenta nuevas oportunidades de mitigación». Queda en el aire si el FBI ha investigado también actividades de otras denomizaciones religiosas.

Jim Jordan anotó: «Ahora sabemos que el FBI confió en al menos un agente encubierto para producir su investigación». Y pidió al director del FBI, Christopher Wray, una comparecencia para aclarar el alcance del memorándum. También observó que el FBI planeaba organizar trampas como fuentes de información en las «parroquias católicas principales», en el «liderazgo diocesano» y en la Fraternidad San Pío X.

«Además de participar en el acercamiento a los líderes de otras iglesias, el área del FBI de Richmond intervendrá para sensibilizar a estas congregaciones sobre las señales de advertencia de radicalización y obtener su ayuda para servir como trampas de actividad sospechosa», citó Jim Jordan, del documento redactado del FBI.

Jordan dijo que el documento revela que el contenido fue revisado y aprobado por dos analistas de inteligencia de alto nivel y el Asesor Principal de División local del FBI. El director del FBI dijo al Comité Selecto de Inteligencia del Senado que estaba «horrorizado» al conocer el memorando filtrado de la división de Richmond de la oficina y que no reflejaba los procedimientos normales del FBI. «No llevamos a cabo investigaciones basadas en la afiliación o las prácticas religiosas», declaró Wray. «También hemos ordenado a nuestra división de inspección que revise cómo sucedió esto y trate de averiguar cómo podemos asegurarnos de que algo así no vuelva a suceder. Al enterarse del documento, la sede del FBI lo eliminó de nuestro sistema interno. El FBI también inició una revisión, que ahora está en curso».

Jim Jordan añadió: «Los documentos producidos hasta la fecha muestran que el FBI buscó reclutar personas en casas de culto católicas como fuentes potenciales para monitorear e informar sobre sus feligreses. Los estadounidenses asisten a la iglesia para adorar y congregarse para su mejora espiritual y personal. Deben ser libres de ejercer sus derechos fundamentales según la Primera Enmienda, sin preocuparse de que el FBI pueda haber plantado las llamadas fuentes ‘trampa’ u otros informantes en sus lugares de culto».

Además, asegura que «con base en la información limitada producida por el FBI al comité, ahora sabemos que el FBI confió en al menos un agente encubierto para producir su análisis, y que el FBI propuso que sus agentes participaran en actividades de divulgación en las parroquias católicas para desarrollar fuentes entre el clero y el liderazgo de la iglesia para informar sobre los estadounidenses que practican su fe».

Dunham expresó que «el FBI no es anticatólico de ninguna manera o forma, y no ataca a personas de ninguna fe debido a sus creencias religiosas. No clasifica las investigaciones como terrorismo doméstico en función de las creencias religiosas, incluido el catolicismo».

Pero según CBS News, el informe del FBI fue aprobado inicialmente por varios supervisores del FBI, incluido un abogado notable de la oficina de Richmond. El informe citó información recopilada de un «FBI UCE», el acrónimo referido a un empleado encubierto. En la sección titulada «Oportunidades», el informe aconsejó usar «Solicitudes de recopilación para aprovechar las fuentes existentes y / o iniciar evaluaciones de Tipo 5 para desarrollar nuevas fuentes».

El FBI ha recibido la citación del comité y dijo que está totalmente comprometido a cooperar con «las solicitudes de supervisión del Congreso consistentes con sus responsabilidades constitucionales y estatutarias».

El sistema que defiende las libertades de los ciudadanos funciona en Estados Unidos y es plausible que descubra intentos de atropello por el poder para intervenir en la vida privada de los ciudadanos. La existencia de individuos ubicados en lugares de influjo sobre la sociedad manifiesta la necesaria protección que todos merecen sobre su fe.

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Redacción Zenit

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