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Entrevista de La Croix al Papa: Economía de mercado, eutanasia, objeción de conciencia y laicismo

El Santo Padre en su entrevista a La Croix señala también que el laicismo tiene que ser bien aplicado (Segunda parte)

(ZENIT – Roma).- El Santo Padre en la entrevista a La Croix, hecha el 9 de mayo y publicada ayer, aborda otros temas que proponemos a continuación.

El sistema económico mundial hoy indica el Papa, ha caído en la idolatría del dinero, en donde “más del 80 por ciento de las riquezas de la humanidad están en un 16 por ciento de la población”. El Santo Padre asegura que “un mercado completamente libre no funciona” y si bien “los mercados en sí son un bien, necesitan una tercera parte o un Estado que los controle y equilibre. O sea, lo que es necesario es una economía social de mercado”.

Eutanasia, uniones civiles y objeción de conciencia entran también en la entrevista. Sobre cómo tienen que comportarse los católicos Francisco señala: “Es el Parlamento quien discute, argumenta, explica, expone las razones”, y añade que “es así que una sociedad crece”. Cuando una ley es aprobada, el Estado tiene que respetar las conciencias. Así Francisco reitera “el derecho a la objeción de conciencia”, que es necesario reconocer “en el interior de cada estructura jurídica, porque es un derecho humano”. Esto vale “también para un funcionario público que es una persona humana”. El Estado –asegura el Papa- tiene que tener en consideración las críticas. “Esta sería una verdadera forma de laicismo. No se pueden dejar de lado los argumentos planteados por los católicos diciendo simplemente ‘que hablan como un cura’. No, estos se apoyan en el pensamiento cristiano que en Francia se ha desarrollado de una manera notable”, precisa Francisco.

Sobre el laicismo, el Papa asegura que “los Estados tienen que ser laicos y los confesionales acaban mal, están contra la historia”. “Yo creo que la versión del laicismo tiene que ser acompañado por una ley sólida que garantice la libertad de religión”. Y añade que “cada uno debe tener la libertad de expresar la propia fe”: si la mujer musulmana quiere usar el velo “debe poder hacerlo” y esto vale “si un católico quiere usar una cruz”.

Es importante entretanto “no exagerar con el laicismo” porque “lleva a considerar las religiones como sub-culturas, en vez de culturas con plenitud de derechos”. Francisco expresa su temor de que esta actitud, un patrimonio del iluminismo, siga existiendo. “Francia tiene necesidad de dar un paso hacia adelante en este tema, para aceptar que la apertura a la transcendencia es un derecho de todos”.

La falta de vocaciones, es otro de los temas abordados en la entrevista. Y el Santo Padre recuerda que Corea “fue evangelizada durante 200 años por los laicos”. Una demostración de que para la evangelización no son necesarios los curas.

Por lo que se refiere al cardenal Philippe Barbarin, acusado recientemente por cubrir un caso de sacerdotes pederastas, antes de haber llegado como obispo de la diócesis en cuestión, el Santo Padre reitera: “Como ha dicho Benedicto XVI es necesaria la tolerancia cero”. Ahora Barbarin “no tiene que renunciar”, porque “sería un contrasentido, una imprudencia. Se verá después de la conclusión del proceso, pero ahora significaría admitir su culpabilidad”.

Y sobre los lefebvrianos, el Papa indicó que el superior de la Fraternidad San Pío X, Mons. Bernard Fellay “es un hombre con el cual se puede dialogar”. También aseguró que son “católicos en camino hacia la plena comunión” y que es necesario proceder en el diálogo “lentamente y con prudencia”.

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