(ZENIT Noticias / Filadelfia, 09.07.2026).- Casi quince años después del inicio de su batalla legal, las Hermanitas de los Pobres defienden una vez más su derecho a ejercer su ministerio caritativo sin la obligación de proporcionar cobertura médica para anticonceptivos. La reciente audiencia ante un tribunal federal de apelaciones subraya cómo uno de los casos más importantes sobre libertad religiosa en la historia reciente de Estados Unidos sigue sin resolverse, a pesar de las repetidas victorias de la orden católica ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
El 7 de julio, las Hermanitas comparecieron ante el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito de Estados Unidos en Filadelfia, solicitando al tribunal que revoque un fallo de un tribunal inferior que, una vez más, puso en peligro su exención religiosa. El caso se deriva de la obligación de cubrir los anticonceptivos introducida durante la administración Obama bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare, que obligaba a muchos empleadores a incluir la cobertura de anticonceptivos en los planes de seguro médico de sus empleados.
Desde el principio, las Hermanitas de los Pobres sostuvieron que cumplir con el mandato violaría su fe católica. La congregación, que ha servido a ancianos empobrecidos durante casi dos siglos, argumentó que no podía participar en la cobertura de anticonceptivos, incluidos productos que, según creen, pueden tener efectos abortivos.
Esta disputa ha dado lugar a uno de los casos de libertad religiosa más prolongados en Estados Unidos. En 2020, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó, por mayoría de 7 a 2, que la primera administración Trump había actuado legalmente al crear exenciones para empleadores religiosos con objeciones de conciencia al mandato. No obstante, Pensilvania y Nueva Jersey continuaron impugnando dichas exenciones ante los tribunales.
Este esfuerzo cobró nuevo impulso en agosto de 2025, cuando un tribunal federal de distrito en Filadelfia falló a favor de los dos estados, lo que motivó la última apelación.
La organización Becket Fund for Religious Liberty, que ha defendido a la congregación durante gran parte del litigio, representa a las hermanas ante el Tercer Circuito. El presidente de Becket, Mark Rienzi, describió la continua batalla legal como una campaña innecesaria contra una comunidad religiosa cuya misión se ha mantenido inalterable a lo largo de la disputa.
«Los estados no tienen derecho a privar a las Hermanitas de los Pobres de sus derechos civiles federales», argumentó Rienzi, instando al tribunal de apelaciones a desestimar la demanda y preservar las protecciones que la Corte Suprema ya ha reconocido.
La Madre Loraine Marie Maguire también expresó su frustración por el hecho de que una congregación dedicada al cuidado de ancianos en fase terminal haya pasado tantos años en litigios en lugar de centrarse exclusivamente en su labor caritativa.
«Durante casi 200 años, nuestra orden ha acogido a ancianos pobres y moribundos en nuestros hogares como si fueran el mismo Cristo», dijo. «Simplemente queremos continuar con esa misión sin vernos obligados a traicionar nuestra fe».
Tras los alegatos orales, la abogada de Becket, Lori Windham, expresó su confianza en que la decisión del tribunal inferior debería ser revocada, señalando que el conflicto legal se ha extendido ya por aproximadamente 15 años. Se espera un fallo del Tercer Circuito antes de que finalice el año.
Aunque la disputa legal se centra principalmente en la libertad religiosa más que en la política médica, el caso sigue reflejando un debate ético más amplio en torno a ciertos anticonceptivos.
Más recientemente, en 2023, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) actualizó el etiquetado de la píldora del día después (Plan B) para indicar que no interrumpe un embarazo ya establecido. Sin embargo, organizaciones que representan a médicos provida, incluida la Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos Provida, siguen argumentando que, dependiendo del momento del ciclo reproductivo de la mujer, los anticonceptivos de emergencia no solo pueden retrasar la ovulación, sino también prevenir la implantación después de la fecundación. Citando estudios publicados, estos médicos sostienen que los efectos biológicos pueden variar según el momento en que se tome el medicamento.
Para las Hermanitas de los Pobres, sin embargo, la batalla legal va más allá de las disputas científicas. En su esencia reside una cuestión constitucional que ha llegado repetidamente a los tribunales más altos del país: si las organizaciones religiosas pueden seguir sirviendo a la sociedad de acuerdo con sus profundas creencias sin verse obligadas por la política gubernamental a actuar en contra de sus convicciones morales.
Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.




