Este caso suscitó un amplio debate en la sociedad española sobre los límites de la autonomía personal Foto: Universidad Católica de Valencia

España: se dispara las eutanasias en un 32% mientras el gobierno social-comunista busca acortar los plazos para aplicarlas más rápido

El año pasado se registraron 1.284 peticiones de eutanasia. La comunidad autónoma con más solicitudes fue Cataluña, registrándose 6,14 por cada 100.000 habitantes, seguida de Navarra, con 5,41 y País Vasco, con 5,13, siendo la media española de 2,61 solicitudes por cada 100.000 personas.

Share this Entry

(ZENIT Noticias – Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia / Valencia, 07.07.2026).- Según los datos presentados por el Ministerio de Sanidad, en 2025 se practicaron 565 eutanasias en España, un 32,6% más que en 2024 que se realizaron 426.

Cabe recordar que, desde que se aprobó la ley de la eutanasia en España en marzo de 2021, tras su entrada en vigor se han registrado 3.716 solicitudes de eutanasia, de las que finalmente se han realizado 1.668.

Estos datos se conocen apenas tres meses después del fallecimiento por eutanasia de Noelia, una chica con graves problemas psicológicos, cuyo padre estuvo luchando en los tribunales para impedir que su hija fuera sometida a esa práctica.

Este caso suscitó un amplio debate en la sociedad española sobre los límites de la autonomía personal y la capacidad de decisión de una persona con serios problemas mentales.

El año pasado se registraron 1.284 peticiones de eutanasia. La comunidad autónoma con más solicitudes fue Cataluña, registrándose 6,14 por cada 100.000 habitantes, seguida de Navarra, con 5,41 y País Vasco, con 5,13, siendo la media española de 2,61 solicitudes por cada 100.000 personas.

De todas las solicitudes presentadas, 157 fueron denegadas y 91 fueron revocadas voluntariamente por los solicitantes.

Las personas que realizaron más solicitudes fueron pacientes que padecían patologías oncológicas (37%), seguidos de pacientes que padecían enfermedades neurológicas, que finalmente fueron los que recibieron la prestación de la eutanasia en un porcentaje más numeroso, siendo el 46% de los eutanasiados.

Casi un tercio de las peticiones de eutanasia no se llevaron a cabo por el fallecimiento de los solicitantes antes de recibirla; en la mayoría de estos casos se trataban de pacientes oncológicos.

De las personas que recibieron la eutanasia en 2025, ocho de cada diez tenían más de 60 años y un tercio más de 80 años.

Pese al incremento en solicitudes, España se sitúa por debajo de otros países en número de eutanasias aplicadas. Por países, el número de fallecimientos por esta causa fue de: 0,13% en España (565 fallecidos), 5,96% en Países Bajos (10.341), 5,10% en Canadá (16.499) y 4% en Bélgica.

Valoración bioética

El fenómeno de incremento de solicitudes y ejecuciones de eutanasias en los países en que se legaliza obedece a varios factores que también deben considerarse en el caso español:

En primer lugar, la carencia de atención paliativa de calidad a la que tengan acceso todos los pacientes que sufren enfermedades incurables con sufrimiento y dependencia asociados. La soledad, el temor a experimentar dolor o la incertidumbre de afrontar procesos de sufrimiento sin el apoyo necesario constituye un factor decisivo en el planteamiento de la opción eutanásica.

En segundo lugar, su legalización modifica en muchas personas la percepción ética hacia una práctica, no médica, que consiste en matar al paciente que sufre. El inicial rechazo hacia una intervención dirigida a provocar la muerte se torna en aceptación tras la permisividad jurídica.

En tercer lugar, puede establecerse un “efecto mimético”, que provoca que la extensión y generalización de su recurso atraiga a cada vez más candidatos a la opción eutanásica, en ausencia de alternativas eficaces y accesibles.

Finalmente, la promoción de la opción eutanásica desde los sistemas sanitarios, que la proponen a los pacientes como una más, reduce la necesidad de dedicar costosos recursos asistenciales a pacientes incurables, proponiendo una alternativa rápida y económica como es la eutanasia, aunque profundamente indigna.

La vida humana posee una dignidad inherente que exige su cuidado y acompañamiento especialmente en situaciones de vulnerabilidad. Con valor pero sin precio, debe protegerse desde la concepción hasta la muerte natural, sin excepciones ni distorsiones.

Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.

 

 

 

Share this Entry

Redacción Zenit

Apoya ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

@media only screen and (max-width: 600px) { .printfriendly { display: none !important; } }