China: Fallece el obispo de Pekín fiel al Papa

Era apreciado también por los fieles «patrióticos»

Share this Entry

ROMA, 1 enero 2002 (ZENIT.org).- Poco antes de Nochebuena falleció a los 83 años el obispo no oficial de Pekín (fiel al Papa), monseñor Matías Pei Shangde.

La muerte, como informó la agencia Fides el pasado 28 de diciembre, tuvo lugar en el hospital Shengxing de Zhangjiakou, provincia de Hebei, donde había sido internado desde hace meses por disfunciones renales. Desde abril de 2001 permanecía bajo arresto domiciliario.

La policía lo tenía bajo control incluso en el hospital, vigilando su cama durante el día. A pesar de que estaba gravemente enfermo (debía ser sometido periódicamente a diálisis) no dejó nunca de ocuparse de la pastoral en la zona de Pekín y Hebei, promoviendo la comunión con la Iglesia universal.

La muerte de monseñor Pei se produce dos días después de la de otro obispo de la Iglesia no oficial china, el franciscano de 90 años Odorico Liu Hede de Hankou.

Los funerales de monseñor Pei serán celebrados el 2 de enero por algunos sacerdotes de la región, en la parroquia del pueblo en que nació monseñor Matías Pei Shangde, Zhangjiapu, distrito de Zhuo Lu.

Muchos fieles de Pekín y Hebei querrían dar el último adiós al pastor pero la policía ha prohibido la participación en el rito a los no residentes en el pueblo.

Su funeral, explica el padre Bernardo Cervellera, director de Fides y profundo conocedor de la realidad china, debido a su fidelidad a Roma, será el de un simple «jubilado» de la fábrica de medicinas en la que había trabajado durante décadas.

«La estima por monseñor Matías Pei –afirma el padre Cervellera– entre los fieles de la Iglesia oficial, se había acrecentado últimamente, por su deseo de expresar la relación con Roma. Mientras tanto han aumentado las críticas al obispo patriótico monseñor Fu Tieshan, que participó en las consagraciones ilegales del 6 de enero de 2000, y que criticó al Vaticano por las canonizaciones de los mártires chinos. El mismo prelado se ha unido a las críticas del Partido Comunista contra el Mensaje de Juan Pablo II sobre la misión de Matteo Ricci en China, el pasado 24 de octubre».

En una entrevista concedida a Fides, monseñor Pei había comentado aquel mensaje en el que el obispo de Roma pedía perdón por los errores de los católicos cometidos en China: «Cuando he oído la noticia (de las palabras del Papa) me ha venido un fuerte deseo de arrodillarme ante su persona. Querría agradecerle el profundo y paterno amor que nos ha regalado a través del mensaje del 24 de octubre. El Santo Padre nos ha hecho reunirnos (oficiales y no oficiales): sólo él tiene esta fuerza, valor y esta capacidad de hacer vivo el espíritu del cristianismo, es decir el amor y la verdad».

«Como ha dicho en su mensaje, nosotros no tenemos miedo de la verdad histórica y de reconocer nuestros errores. Todo esto más bien servirá para mejorar nuestra misión en el futuro», concluía el prelado fallecido.

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

console.log("Prueba")