«Histórica visita» de un cardenal a la Reina de Inglaterra

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Pronunció un sermón en el oficio dominical anglicano

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LONDRES, 14 enero 2002 (ZENIT.org).- «Histórica visita». Son las palabras con las que ha calificado Radio Vaticano este lunes el sermón que pronunció este domingo el primado de la Iglesia católica de Inglaterra y Gales ante la reina Isabel II.

El cardenal Cormac Murphy O´Connor, arzobispo de Westminster, ofreció su predicación en la residencia de campo de la soberana durante el servicio religioso anglicano matutino.

Además de la reina y sus familiares, estaban presentes unas doscientas personas, católicas y protestantes. Ha sido la primera vez desde tiempos de la Reforma que un obispo católico es invitado por un monarca inglés a pronunciar un sermón.

En vísperas de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que comenzará el próximo viernes, el mismo cardenal O´Connor ha declarado que esta invitación es un signo de los progresos realizado en el camino hacia la unidad entre las dos comunidades cristianas.

El purpurado comentó el pasaje del Evangelio de Juan que refiere el primer milagro realizado por Cristo en las Bodas de Caná –la transformación de agua en vino– y subrayó el significado de la invitación de María a los sirvientes a hacer lo que Cristo les dijera.

«Importantes transformaciones en la relación entre las Iglesias católica y anglicana más generalmente en la sociedad han hecho posible esta histórica visita», reconoce Radio Vaticano.

En 1982, la reina Isabel ya había recibido a Juan Pablo II en Buckingham Palace, y en 1995 fue el primer monarca británico desde tiempos de Enrique VIII en participar en una liturgia católica.

Según «Radio Vaticano», «las últimas décadas han constatado el crecimiento del papel de la minoría católica en la vida británica. Los líderes del Partido conservador y del liberal-democrático son católicos, mientras que la mujer de Tony Blair es católica».

«Hoy por hoy se reconoce como anacrónico el viejo prejuicio que consideraba a los católicos como súbditos de un soberano extranjero, el Papa», sigue constatando la emisora pontificia.

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ZENIT Staff

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