El Parlamento francés se pronuncia contra la clonación reproductiva

Permite la investigación con embriones «sobrantes»

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PARÍS, 18 enero 2002 (ZENIT.org).- La Asamblea nacional de Francia concluyó en la noche entre el jueves y el viernes el debate en torno al proyecto de ley de bioética. Los diputados rechazaron la clonación reproductiva, pero aceptaron las investigaciones con embriones no utilizados para la fecundación «in vitro».

Estos son los puntos principales del proyecto de ley:

Clonación
Prohibición de la clonación que busca reproducir seres humanos, animales o vegetales genéticamente idénticos (como en el caso de la oveja Dolly). La clonación reproductiva, según el proyecto, sería un crimen castigable con veinte años de prisión.

En varias ocasiones surgió el tema de la clonación terapéutica. La derecha se opuso formalmente. En la izquierda, una buena parte de los diputados, sin ser contrarios «a priori», se sumaron a la posición del primer ministro Lionel Jospin, candidato a la presidencia, quien tras el parecer negativo del Consejo de Estado, considera la cuestión como prematura y explosiva a pocos meses de las elecciones.

Investigación con embriones sobrantes
El proyecto de ley permite investigar con embriones «sobrantes» (no utilizados por las parejas que recurren a la fecundación «in vitro») para crear células estaminales, a condición de que los padres firmen un acuerdo por escrito.

Implantación de embriones tras la muerte del padre
El proyecto prevé la posibilidad de implantar, tras la muerte del padre, un embrión concebido por (fecundación «in vitro»). Estos embriones podrán ser implantados en el útero de la viuda a condición de que su marido haya dado el acuerdo por escrito. Deberían ser utilizados en un espacio de tiempo que varía entre los 6 y los 18 meses tras la muerte del padre. La filiación y los derechos de sucesión del hijo, en ese caso, son semejantes a los del hijo póstumo.

Patentes humanas
Los diputados volvieron a introducir además, por unanimidad, la prohibición de patentar lo vivo, es decir, hacer de un elemento del cuerpo humano, incluido un gen, «una invención patentable».

Esta disposición había sido suprimida del proyecto de ley bioética, debido a la existencia de una directiva europea sobre el tema. Los diputados querían, con este voto, expresar que «esta directiva no es traspasable en su forma actual al derecho francés y que Francia negociará el contenido», según el texto de la enmienda, porque autoriza la patentabilidad de un elemento aislado del cuerpo humano.

El proyecto, que revisa la ley sobre este mismo tema de 1994, será votado solemnemente el próximo 22 de enero. Luego pasará a ser debatido por el Senado, que con toda probabilidad no podrá terminar antes de la actual legislatura, que concluye el 22 de febrero.

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ZENIT Staff

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