Prodi pide no marginar al cristianismo en la futura Constitución europea

En una misiva de apoyo a la Convención de Cristianos por Europa

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BARCELONA, 6 enero 2003 (ZENIT.org).- El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, ha apoyado en una carta las iniciativas de quienes consideran que la futura Constitución europea no puede excluir a las tradiciones culturales y religiosas, en especial la cristiana, que han forjado el continente europeo.

La misiva del presidente de la Comisión tiene por objetivo expresar su «aprecio» y «apoyo» a la Convención de Cristianos por Europa, que se celebró en Barcelona del 6 al 8 de diciembre y culminó con el Manifiesto de Barcelona (http://www.eurocristians.org).

«En el proceso de construcción de la nueva Europa, nadie puede permanecer al margen o ser desconsiderado, cuando no excluido –afirma Romano Prodi–; no se pueden despreciar las tradiciones culturales y religiosas, en especial la cristiana, que ha sido y es indispensable en la definición de la memoria y la esperanza futura de Europa».

«En Europa, el futuro del cristianismo va estrechamente ligado al de los retos del continente, así como a sus responsabilidades ante el mundo en este momento histórico», añade.

La Unión Europea, según el presidente de la Comisión, de nacionalidad italiana, «debe demostrar al mundo que existe una manera democrática y civil de administrar la globalización, desde la propia democracia, la estabilidad y la paz».

«Para que esto sea posible –concluye Prodi–, necesitamos todos los valores de nuestra tradición: los laicos y los religiosos».

Al hablar de la actitud que debe tener la Constitución europea ante el cristianismo, el Manifiesto de Barcelona afirmó: «La neutralidad no consiste en negar la dimensión social de la conciencia cristiana de la mayoría del pueblo de Europa, sino en reconocerla al lado de otras concepciones globales religiosas y no religiosas con las que dialoga para conseguir el bien común europeo y la fraternidad universal».

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ZENIT Staff

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