México celebra el aniversario de la canonización de Juan Diego

Emotiva participación indígena en el Santuario de la Virgen de Guadalupe

Print Friendly, PDF & Email
Share this Entry

CIUDAD DE MÉXICO, 1 agosto 2003 (ZENIT.org).- México celebró este jueves el primer aniversario de la canonización de Juan Diego, testigo de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, que tuvo lugar durante la última visita de Juan Pablo II al país.

Con este motivo, el arzobispo de la capital, el cardenal Norberto Rivera presidió una celebración litúrgica, en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en la que pidió al santo que interceda por el pueblo mexicano.

El aniversario de la canonización del primer indígena americano ofreció al mismo tiempo la oportunidad de llamar la atención sobre la situación de las poblaciones indígenas en México, que en algunos aspectos viven en condiciones de marginación y pobreza.

En su homilía, el purpurado elevó una plegaria a Juan Diego en la que le pidió: «clama y proclama, una vez más, tu mensaje sobre estos montes y valles, entre los espinos y abrojos de las injusticias, entre la aridez y el polvo de la corrupción, entre las piedras y la desolación de las falsedades, exactamente ahí donde más se necesita la calidez de la verdad, la fragancia de la justicia, la fertilidad de la paz».

En la ceremonia estuvieron presentes muchas etnias de México, con sus danzas y cantos, estandartes y vistosas indumentarias.

Al mismo tiempo, se entonaron cantos característicos del fervor popular mexicano en una amalgama entre la cultura india y la cultura española, que conforman el México de hoy, y de las que, como recordó el cardenal, fue «puente» Juan Diego Cuauhtlatoatzin.

Concluida la ceremonia, un indígena nahuatl tomo la palabra para dar «gracias porque por fin creo que la Iglesia jerárquica católica nos está tomando en cuenta a nosotros, pueblos autóctonos de las primeras naciones».

«Nosotros no somos payasos, no somos del grupo folklórico, no somos los que divierten a la gente», afirmó en su saludo al cardenal y a los representantes de la Iglesia presentes. «Nosotros traemos una tradición con nuestros padres y nuestros abuelos. Hoy ya totalmente mestiza, como usted lo dijo en la homilía, totalmente cristianizada, totalmente bautizada».

En la celebración estuvo presente también el nuncio apostólico en México, el arzobispo italiano monseñor Giuseppe Bertello.

Print Friendly, PDF & Email
Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación