Nuevo obispo para Taizhou (China) después de 48 años

La sede estaba vacante desde 1962

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 15 de julio de 2010 (ZENIT.org).- Después de 48 años vacante, la sede diocesana de Taizhou tiene nuevo obispo desde el pasado sabado, según hizo público ayer la Santa Sede en un comunicado.

Se trata del sacerdote Anthony Xu Jiwei, de 75 años de edad y 25 de sacerdocio, que ya guiaba la diócesis desde 1999, como administrador diocesano.

Según el comunicado, la diócesis, que estaba vacante desde la muerte de monseñor Joseph Hou Joshan en 1962, tiene unos 6.000 fieles, quince sacerdotes, una decena de religiosas de la Congregación de Santa Teresa Siervas de la Caridad (fundadas por monseñor Xu), 25 iglesias y lugares de culto.

Su consagración tuvo lugar en Taizhou, de manos de monseñores Joseph Li Mingsu (Qingdao), Joseph Zhao Fengchang (Liaocheng), Joseph Xu Honggen (Suzhou) y Joseph Han Yingjin (Sanyuan), todos ellos en comunión con la Santa Sede y reconocidos por el Gobierno.

Monseñor Xu nació en Shanghai en 1935, e ingresó en el seminario de Ningbo en 1948, y después en Xujiahui (Shanghai) hasta 1958.

Entre 1960 to 1985 fue sentenciado a prisión y a trabajos forzados, un tiempo “de gracia” a pesar de las dificultades, según afirmó el nuevo obispo, a la agencia Asianews: “El periodo de prisión reforzó mi fe. Durante aquel periodo duro rezaba todos los días… Comprendí que Dios me ama profundamente y que está conmigo todos los días”.

En 1985 volvió al seminario de Shanghai y fue ordenado sacerdote en la diócesis de Ningbo. En 1999 fue trasladado a Taizhou, diócesis de la que acaba ser consagrado obispo, y en la que atendía la parroquia de Jiaojiang.

La diócesis de Taizhou también ha atravesado tiempos difíciles. Creada en 1946 (aunque como jurisdicción existía desde 1926), en 1957 vio a todos sus sacerdotes arrestados, incluyendo el obispo Hou, que estaba muy enfermo, y sus lugares de culto clausurados. En 1984 se reabrieron algunas iglesias, con sólo tres sacerdotes en activo.

Según explicó el propio monseñor Xu a Asianews, uno de sus retos pastorales más importante es “hacer madurar a la diócesis en la unidad”, considerando además que Taizhou no es una diócesis en la que haya especial conflicto entre las comunidades subterráneas y las oficiales.

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ZENIT Staff

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