El Santo Padre destaca la hermandad del pueblo albano

El Santo Padre da una breve rueda de prensa en el avión de regreso a Albania y profundiza sobre los detalles de su primer viaje apostólico en Europa

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El albanés es hermano. «Tiene la capacidad de la hermandad: y más. Y esto se ve en la convivencia, en la colaboración entre los islámicos, los ortodoxos y los católicos. Y colaboran, pero como hermanos ¿no?» Así lo ha expresado el santo padre Francisco al volver de su viaje de este domingo a Albania, el primero en Europa de su pontificado. Durante el vuelo de regreso, el Papa charló unos minutos respondiendo a las preguntas de los periodistas presentes. Y esta fue la respuesta que dio cuando le preguntaron sobre qué cualidad de los albanos le había conmovido. Asimismo, subrayó que otro rasgo que le había tocado, desde el principio, «es la juventud del país». Francisco afirmó que Albania tiene «un desarrollo superior en la cultura y también en la gobernación gracias a esta tolerancia».

El momento más emotivo y conmovedor del viaje fue el saludo del Papa al sacerdote y la religiosa supervivientes al régimen comunista. «¡Escuchar hablar a un mártir del propio martirio es fuerte! Creo que todos los que estábamos allí, estábamos conmovidos, todos. Y estos testigos hablaban como si hablaran de otro, con naturalidad, humildad. ¡Y esto me ha hecho bien!», reconoció el Santo Padre.

Por otro lado, el Santo Padre explicó que desde hace dos meses estudia este periodo difícil de Albania para entenderlo, el del régimen comunista. «Pero ellos tienen raíces culturales bellísimas y fuertes de gran cultura, desde el principio», observó al responder a la pregunta de un periodista albano sobre los mártires de esta parte de la historia de la nación. Además, indicó que al estudiar este periodo descubrió que el nivel de crueldad fue terrible. «Cuando he visto estas fotografías, no solo de los católicos, también de ortodoxos, islámicos… y cuando pensaba en las palabras que les dirigían ‘Pero, tu no debes creer en Dios – ‘¡yo creo!’ – bom, y les hacían desaparecer. Por esto digo, que también los tres componentes religiosos han dado testimonio de Dios y ahora dan testimonio de la fraternidad», afirmó Francisco.

El viaje del Santo Padre en Albania, país de mayoría musulmana, se ha realizado en un momento de inestabilidad global, que él mismo ha definido como una tercera guerra mundial por partes. Por eso, Francisco ha afirmado que su mensaje en esta nación «va más allá», no se queda solo allí. «Albania ha hecho un camino de paz, de convivencia y de colaboración que va más allá,  llega a los otros países que tienen igualmente raíces étnicas diferentes», recordó. Asimismo, quiso añadir que aunque Albania sea un país de mayoría musulmana, es un país europeo «precisamente por la cultura, la cultura de convivencia, también por la cultura histórica que ha tenido».

Una de las preguntas fue sobre la visión del Papa sobre Albania y por qué lo eligió como el primer país para visitar en Europa, «un país de la periferia». Al preguntarle sobre qué le dice a los que miran sólo a la Europa de los «poderosos» Francisco explicó que «es un mensaje, mi viaje, es una señal: es una señal que quiero dar».

Finalmente, durante la breve rueda de prensa en el avión papal, el Pontífice recordó sus próximos viajes. El 25 de noviembre estará en Estrasburgo, al Consejo de Europa y al Parlamento Europeo. Después visitará Turquía, a finales de ese mismo mes, para estar allí con el patriarca Bartolomé el día 30, fiesta de san Andrea.

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Staff Reporter

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