El Papa a los focolares: 'Contemplar, salir y hacer escuela'

El Santo Padre recibe a los participantes de la Asamblea general del Movimiento y les da las pautas para seguir en el camino de la evangelización

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El santo padre Francisco ha felicitado a María Voce, presidenta reelegida de los Focolares y a sus colaboradores, por «el trabajo fructífero al servicio del Movimiento, que en estos años ha crecido y se ha enriquecido con nuevas obras y actividades». Lo ha hecho esta mañana durante la audiencia con los participantes de la Asamblea general del Movimiento de los Focolares, que se celebra en Castel Gandolgo desde el 1 de septiembre y reúne a 500 personas de 137 países.

Del mismo modo ha dedicado unas palabras a Chiara Lubich, fundadora del Movimiento, «que en su fecunda existencia ha llevado el perfume de Jesús en tantas realidades humanas y en tantas partes del mundo». Por eso ha recordado que «fiel al carisma en el que ha nacido y en el que se alimenta, el Movimiento de los Focolares se encuentra hoy frente a la misma tarea que tiene toda la Iglesia: ofrecer, con responsabilidad y creatividad, su contribución peculiar a esta nueva estación de la evangelización».

En este contexto, el Santo Padre  ha indicado tres palabras para los miembros del Movimiento y aquellos que comparten sus ideales: «contemplar, salir, hacer escuela».

Contemplar –ha indicado el Papa– significa también vivir en compañía con los hermanos y las hermanas, compartir con ellos el Pan de la comunión y de la fraternidad, cruzar con ellos la puerta, que nos introduce en el seno del Padre, porque «la contemplación que deja fuera a los otros es un engaño». Y así, ha recordado que «es necesario agrandar la propia interioridad sobre la medida de Jesús y del don de su Espíritu, hacer de la contemplación  la condición indispensable para una presencia solidaria y una acción eficaz, verdaderamente libre y pura».

Por esta razón, el Papa les ha animado a «permanecer fieles a este ideal de contemplación, a perseverar en la búsqueda de la unión con Dios y en el amor por los hermanos y hermanas, a partir de las riquezas de la Palabra de Dios y de la tradición de la Iglesia, en este deseo de comunión y de unidad que el Espíritu Santo ha suscitado en nuestro tiempo».

La segunda palabra indicada por el Pontífice ha sido «salir». Salir –ha matizado– como Jesús salió del seno del Padre para anunciar la palabra del amor a todos, hasta donarse a sí mismo en el madero de la cruz. Y para hacer esto, «es necesario convertirse en expertos en ese arte que se llama diálogo que no se aprende fácilmente».

A propósito, el Santo Padre ha advertido que «no podemos contentarnos con medidas a medias, no podemos detenernos, sino más bien, con la ayuda de Dios, ¡apuntar hacia lo alto y ampliar la mirada!»

Asimismo, el Papa ha observado que «hace daño al corazón cuando, delante de una Iglesia, de una humanidad tan herida, con tantas heridas, heridas morales, heridas existenciales, heridas de guerra también… Duele ver cuando los cristianos comienzan a hacer bizantinismos filosóficos, teológicos, espirituales… eso no está bien». Eso es bizantinismo, ha advertido. «Hoy no tenemos derecho a la reflexión bizantinista. ¡Debemos salir! Porque –como ya he dicho otras veces– la Iglesia se parece a un hospital de campo: y cuando se va a un hospital de campo, el primer trabajo es curar las heridas, no hacer el test del colesterol…Esto viene después…¿Esta claro?», ha preguntado el Papa.

«Hacer escuela», ha sido la tercera idea desarrollada por el Santo Padre durante su discurso. Por eso ha indicado que es necesario formar, como exigen el Evangelio, «hombres y mujeres nuevos y con este fin es necesaria una escuela de humanidad sobre la medida de la humanidad de Jesús». Asimismo ha advertido que «sin una obra de formación adecuada de las nuevas generaciones, es una ilusión pensar poder realizar un proyecto serio y duradero al servicio de una nueva humanidad».

Para finalizar, el Santo Padre ha deseado a los presentes que esta Asamblea «traiga frutos abundantes». Además les ha dado las gracias por su «compromiso generoso».

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Staff Reporter

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