Perú: El abrazo de la misericordia de Dios desde una azotea

Cuando la fe no está en cuarentena

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(zenit – 30 marzo 2020).- Ante un nuevo escenario de fe, cientos de familias peruanas elevaron sus oraciones por aquellos que luchan por sus vidas en el mundo, frente al brote del nuevo coronavirus. Y lo hicieron aun confinados desde sus balcones y ventanas, porque iban a ver a Dios…

La oportunidad llegó para todos desde la azotea de la parroquia San Antonio de Padua, ubicada en el distrito limeño de Jesús María. Allí, el párroco y religioso franciscano Enrique Díaz, tomó la iniciativa de llevar un momento de esperanza a los hogares que, en cuarentena, no deben trastabillar en su fe.

Necesidad de Dios

Fue así que, sobre un improvisado altar revestido con la bandera peruana, alzó ante sus feligreses al Salvador, a quien les hace esperar contra toda esperanza: a Jesús Eucaristía, confinado él también por amor en una custodia.

En declaraciones para zenit, el padre Enrique detalló cómo gracias a una iniciativa de dos jóvenes de su parroquia, todos descubrieron la necesidad que tiene la humanidad de Dios, en este caso sus parroquianos: “El padre Daniel, Gustavo y yo nos dimos cuenta que en el convento teníamos un área libre en la azotea, entonces fuimos comprobando que podíamos hacer realidad esta idea. Incluso algunos vecinos facilitaron otros implementos como parlantes, música, luces, etc.”

Movidos por el amor

Minutos antes de los hechos, los vecinos animados por esta iniciativa de fe y esperanza no dudaron en expresar el amor al Perú entonando canciones con melodías criollas. “A pesar de que no todos comparten la fe católica, se vivió el momento con respeto y fraternidad”, comentó el joven sacerdote. Son este tipo de gestos los que mantienen viva la esperanza por calles, plazas y avenidas en el Perú.

“Tenemos como vecino a un disc-jockey, quien se acercó a la parroquia a instalarnos los equipos de sonido. Veíamos a jóvenes, adultos mayores, niños, alumbrando desde sus balcones con linternas al santísimo. Vivimos así, el amor misericordioso de Dios”.

Con este gesto de la comunidad, los religiosos franciscanos comprueban que nadie le gana a Dios en generosidad, pues la exposición del Santísimo se realizó durante dos días, sábado y domingo. “Es realmente un esfuerzo en conjunto. Todos los vecinos de alrededor se pusieron en movimiento y no descuidaron ningún detalle”.

Unión con el Papa Francisco

Esta expresión de fe frente al avance de la COVID-19 demuestra la sintonía que tiene el pueblo de Dios con su pastor universal. Pues bastaron unos días posteriores para saber que el santo padre iba a impartir la bendición Urbi et Orbi, también con el Santísimo Sacramento. Fue algo inusual, pero muy simbólico para sobrellevar estos tiempos: Jesús está con nosotros.

Aunque las imágenes mostraban a Francisco en una plaza de San Pedro desolada, los hechos, sus palabras y la presencia misma de Cristo en la Eucaristía, daban la certeza a los creyentes de que la Iglesia es dispensadora de aquellos dones que Dios le ha dejado para que administre y provea a sus hijos, sobre todo en tiempos como estos. Nuestra fe no está en cuarentena.

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Esther Nuñez Balbín

Lima, Perú Periodista colegiada con ejercicio de la profesión desde 2001. Licenciada en periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, de Lima. Estudios complementarios en Teología, Filosofía, comunicación digital; así como en Conducción de noticieros y producción audiovisual. Con preparación adicional en doctrina social de la Iglesia, comunicación institucional en el sector público y eclesial. Ha ejercido tareas como imagen institucional en la Oficina de Educación de la Conferencia Episcopal Peruana. Asimismo, Jefa de prensa de un canal y editora de dos revistas impresas. Experiencia en la realización de talleres de redacción, así como en corresponsalías de agencias y portales web, dirección, producción y conducción de programas de radio y televisión. Colabora con artículos, entrevistas y reportajes en Zenit desde agosto de 2018.

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