Vanity Fair afirma que normalmente excluye a los jefes de Estado. León XIV es la excepción Foto: Vanity Fair

Las elecciones brasileñas convierten a Nuestra Señora de Aparecida en el centro de una batalla

La dimensión religiosa de la campaña no es casual. Brasil sigue siendo un país donde las identidades católicas y evangélicas tienen un peso político considerable, aunque los dos candidatos obtienen apoyo de diferentes sectores religiosos. Por lo tanto, las elecciones impulsaron a ambas campañas a dirigirse a los votantes cuyas decisiones políticas están entrelazadas, de diferentes maneras, con sus convicciones religiosas.