ROMA, viernes, 12 marzo 2010 (ZENIT.org).- Desde el 3 de marzo pasado, el padre John Baptist Luo Wen, de 39 años, está retenido en “detención administrativa”, en un centro gestionado por la policía de Fu'an, ciudad de la provincia costera de Fujian, China. Se le acusa de haber organizado sin autorización un campamento para estudiantes.

La detención la anunció este jueves “Eglises d'Asie”, la agencia de las Misiones Extranjeras de París.

Al sacerdote se le acusa, así como a otros seis sacerdortes que fueron dejados en libertad, de haber organizado, sin pedir autorización a las autoridades, un campamento para estudiantes durante las vacaciones del Año Nuevo chino.

En la diócesis de Mindong, una diócesis dinámica que cuenta con 70.000 fieles, pertenecientes en su mayoría a la parte “clandestina” de la Iglesia Católica, organizar campamentos para la juventud durante las vacaciones escolares es un medio privilegiado de enseñar el catecismo.

Para los estudiantes de la universidad estos campamentos se montan igualmente para conservar el contacto con ellos y formarles en la vida cristiana.

El campamento organizado por el padre Luo Wen y seis sacerdotes debía durar cuatro días, a fines de enero y principios de febrero, y reunir a unos trescientos estudiantes católicos. El 3 de febrero, hacia el final del campamento, la policía irrumpió en la iglesia de Saiqi, donde estaban reunidos los jóvenes, y ordenó el cierre.

“Decidimos obedecer e informamos a los estudiantes de la situación. Dijimos a los que tenían miedo de volver a casa que nosotros nos quedaríamos con quienes eligieran permanecer hasta el fin del campamento”, explicó el padre Luo, interrogado por la agnecia Ucanews antes de su arresto.

Una veintena de estudiantes volvieron a su domicilio y los otros se quedaron, a menudo animados por sus padres a quienes llamaron por teléfono para pedir consejo.

Finalmente la policía no hizo evacuar los lugares y no fue hasta el 4 de febrero cuando los sacerdotes fueron convocados para una entrevista en el puesto de policía, de donde salieron libres.

El arresto del padre Luo no se produjo hasta un mes después de los hechos, un retraso que los católicos del lugar explican por el hecho de que los policías tuvieron miedo de quedar mal el 3 de febrero y se tomaron tiempo para preparar su venganza.

Ahora, el padre Luo puede ser mantenido en detención por un máximo de quince días, como prevé la ley en caso de no obediencia de una orden encaminada a mantener el orden público.

El sacerdote declaró a Ucanews que estaba dispuesto a afrontar la detención “como testigo de Dios y heredero de los santos mártires”.

Activo en la evangelización con los jóvenes, sobre todo via internet, el padre Luo pertenece a la generación que no ha conocido la China maoísta y ha crecido en la China de las reformas, que han transformado la sociedad con gran rapidez.

En cuanto a los seis sacerdotes que estaban con el padre Luo en el campamento, tres de ellos, los padres Guo Xijin, Miu Yong y Liu Maochun, recibieron una orden de puesta en detención que por ahora se ha quedado en letra muerta. Los otros tres recibieron una multa de 500 yuanes cada uno (53 euros), que rehusan pagar. “Perfieren correr el riesgo de prisión que pagar esta multa”, afirman fuentes católicas locales.

La diócesis de Mindong cuenta con unos sesenta sacerdotes clandestinos y una decena de sacerdotes oficiales. Desde la muerte de monseñor James Xie Shiguang, fallecido el 25 de agosto de 2005, está dirigida por monseñor Vincent Huang Shoucheng, de 86 años y obispo clandestino.

Traducido del francés por Nieves San Martín

Georgia: el ecumenismo puede derrotar al secularismo

TBLISI, miércoles 10 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Para combatir el secularismo que se difunde cada vez más, es fundamental que católicos y ortodoxos colaboren.

Así lo afirmó monseñor Giuseppe Pasotto, Administrador Apostólico del Cáucaso, a la asociación caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), explicando cómo, para la Iglesia católica en Georgia, es fundamental la promoción del ecumenismo en el país.

«La misión fundamental de la Iglesia es trabajar por el ecumenismo, y el entendimiento con la Iglesia ortodoxa”, declaró.

A pesar del buen entendimiento entre católicos y ortodoxos, el prelado reconoció que puede haber tensiones en las zonas rurales.

“Para la minoría católica hay un conflicto con la mayoría ortodoxa. Los católicos no son tratados de la misma forma tanto en la escuela como en el ámbito laboral. El problema no es abierto, está oculto – pero es real”.

En esta situación, algunas familias católicas bautizan a sus hijos según el rito ortodoxo para darles más oportunidades en la vida.

“El gran objetivo es la unidad arraigada en la fe”; “alcanzarla es sólo cuestión de tiempo”, constató el obispo. “El mensaje de Cristo es ut unum sint – y es también mi lema episcopal”.

Fidelidad a la fe

Según el prelado, todas las confesiones en el país están afectadas por la globalización. “Ha habido un gran aumento del secularismo a causa de Internet y del crecimiento de las tecnologías de la comunicación. Ha comenzado a infiltrarse en las personas, un poco como el veneno en nuestro espíritu – el veneno del secularismo y del materialismo».

«Estoy preocupado por el hecho de que los jóvenes no saben resistir a la tentación”, confesó.

Si Georgia fue uno de los primeros países en adoptar el cristianismo, en el siglo IV, los valores históricos podrían ser erosionados.

«Georgia es muy consciente de su herencia cristiana, porque la fe cristiana está en su corazón”, observó. “Aunque hubo un periodo difícil bajo el régimen soviétivo, el pueblo permaneció fiel a su religión – no permitió al régimen soviético que la eliminara de su propio corazón”.

A pesar de esto, existe “un gran peligro”, representado por “el cambio de mentalidad de la gente hacia el materialismo, que es un problema que afecta a católicos y ortodoxos”.

Importancia de la catequesis

La catequesis, subrayó monseñor Pasotto, será fundamental para ayudar a la gente a conocer más su fe.

Por esto, “una gran tarea de la Iglesia” es precisamente la de “crear una buena base a través de la catequesis”, porque la gente “necesita conocer más l fe y la Biblia”.

“Queremos ver la fe más arraigada en el corazón del pueblo – comentó –. Queremos que la gente sea más consciente de los valores morales y los viva en la vida cotidiana”.

El prelado agradeció a AIN por el apoyo que proporciona a los proyectos pastorales, como campos de verano con cursos de catequesis para niños y ayudas a las monjas.

“Es muy difícil encontrar fondos para estos proyectos”, admitió. “Se pueden encontrar ayudas para proyectos sociales, pero no para proyectos pastorales”.

Neville Kyrke-Smith, director nacional de AIN Gran Bretaña, que ha visitado a las comunidades cristianas en Georgia, señaló que “Georgia es fundamental, tanto a nivel político como religioso. Esta región debe evitar ser balcanizada y destruida por el nacionalismo o por la intervención post-soviética”.

“El apoyo de AIN a los proyectos pastorales es vital para sostener la esperanza cristiana en este histórico país cristiano – añade –. La comprensión ecuménica y la construcción de puentes de diálogo son esenciales”.