CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 21 julio 2004 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha enviado un mensaje de pésame al recibir la noticia del accidente acaecido este martes en una mina de Ucrania en el que han fallecido 31 personas, mientras otras 5 seguían desaparecidas al cierre de esta edición con pocas esperanzas de ser encontradas en vida.

En un telegrama enviado en nombre del Papa por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado, al obispo Stepan Meniok, C.SS.R., exarca arzobispal de Donetsk-Kharkiv, el Papa pide al prelado que transmita su dolor a los familiares y amigos de las víctimas, así como a las autoridades.

El Santo Padre asegura sus «fervientes oraciones» por los difuntos y para que Dios ofrezca «consuelo a los heridos así como a quienes sufren por las consecuencias del grave accidente», afirma el mensaje publicado este miércoles por la Sala de Prensa de la Santa Sede.

Las autoridades están investigando las causas de la explosión de gas que tuvo lugar a mil metros de profundidad en la mina de carbón de Krasnolimansk, Ucrania oriental.

Las minas de Ucrania son consideradas entre las más peligrosas del mundo debido a la alta concentración de gas metano, a la falta de respeto de las normas de seguridad y a su equipo anticuado. Más de 755 de las minas de carbón de Ucrania son clasificadas como «peligrosas».

Juan Pablo II se despide de los Alpes y se traslada a Castel Gandolfo

INTROD/CASTEL GANDOLFO, domingo, 18 julio 2004 (ZENIT.org).- Manifestando su profundo agradecimiento a todos aquellos que han hecho posible unos días de sereno descanso en los Alpes italianos, Juan Pablo II se despidió en la tarde del sábado de las autoridades, fuerzas de seguridad y residentes de Introd y se trasladó a la residencia pontificia de Castel Gandolfo –a unos 30 kilómetros de Roma–, donde pasará el resto del período de verano.