CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 23 julio 2008 (ZENIT.org).- La Jornada Mundial de Madrid, que Benedicto XVI ha convocado para el año 2011, será un mensaje de esperanza, no de contraposición, ha explicado este miércoles el portavoz vaticano.

El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha comentado esta decisión del Papa que significa el regreso de estas Jornadas al viejo continente.

"Europa ha acogido en varias ocasiones las Jornadas Mundiales de la Juventud, pero es un continente en el que se mantiene siempre viva la confrontación entre la fe y los problemas de la sociedad moderna, de la secularización", explica el portavoz.

"El Papa habla con frecuencia de los riesgos de que Europa pierda sus valores fundamentales, ligados a la tradición cristiana y a la contribución que ha ofrecido la fe al desarrollo de este continente", añade.

"Este será ciertamente uno de los temas y de los objetivos de la próxima Jornada de la Juventud, pero sin polémica y sin voluntad de contraposición con el mundo que nos rodea", ha explicado el padre Lombardi a los micrófonos de Radio Vaticano.

"Recuerdo el hermoso Encuentro Mundial de las Familias, que se celebró en España, en Valencia, en 2006, en el que el mensaje del Papa había sido totalmente positivo, centrado en la belleza de ser cristianos, un mensaje positivo también para la familia de hoy", añadió.

"En un momento en el que la familia vive grandes dificultades, el ser cristianos es un mensaje positivo" aclaró.

"Creo que éste debe ser también el espíritu de la próxima Jornada de la Juventud, en España: un mensaje de esperanza, un mensaje que muestra cómo la fe ofrece una contribución bella y grande para el futuro de nuestras sociedades y del mundo, como ha sucedido realmente en Australia", considera.



El padre Lombardi ha constatado la desilusión de algunas personas por el hecho de que "por desgracia todavía no es posible organizar una Jornada Mundial de la Juventud en África, a causa de los problemas de carácter organizativo, de seguridad, etc.". "Volvemos por tanto a Europa --concluye--, aunque existe la intención de involucrar al continente africano de todas las formas posibles".

El arzobispo Maury también será nuncio del Papa en Kirguizistán y Tayikistán

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 14 julio 2008 (ZENIT.org).- Además de ser nuncio en Kazajstán, el arzobispo Miguel Maury Buendía, ha sido nombrado además por Benedicto XVI nuncio apostólico en Kirguizistán y Tayikistán, según informó este sábado la Oficina de Información de la Santa Sede.

Monseñor Maury fue ordenado obispo en la basílica de San Pedro del Vaticano el 12 de junio. El Papa le había nombrado nuncio en Kazajstán el 19 de mayo.

Monseñor Miguel Maury Buendía nació en Madrid el 19 de noviembre de 1955. Fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1980. Licenciado en Derecho Canónico, entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 13 de julio de 1987, prestando sus servicios en Ruanda, Uganda, Marruecos, Nicaragua, Egipto, Eslovenia, Irlanda y, por último, en la Sección para las relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado. Habla inglés, italiano, francés, esloveno y español.