(ZENIT Noticias / París, 10.06.2026).- A mediados del pasado mes de mayo de 2026, la Santa Sede confirmó la visita del Papa a Francia, concretamente a París y Lourdes. El martes 9 de junio el arzobispo de París envió un mensaje a la comunidad católica de la capital francesa dando más detalles de la visita e invitando a todos a prepararse para la visita del Santo Padre quien estará en París 2 días completos. A continuación la carta traducida por ZENIT al español:
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Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos:
¡Ya podemos dar rienda suelta a nuestra alegría, pues podemos confirmar públicamente que París acogerá al Santo Padre los próximos 25 y 26 de septiembre, durante su viaje apostólico a Francia!
Hace unas semanas recibimos el anuncio de este viaje como testimonio de su atención pastoral y paternal, ya manifestada en varias ocasiones desde su elección, hacia los católicos de Francia. Mucho más allá de aquellos con quienes se encontrará, aquí y en los diversos lugares que visitará, su presencia será un consuelo y un estímulo para muchos.
Llevamos ya varias semanas trabajando para preparar la estancia del Santo Padre en nuestra diócesis, aunque no podamos anunciarla formalmente hasta hoy, y me alegro personalmente de ver tanta buena voluntad que ya se está manifestando: que se agradezca a cada uno por su esfuerzo.
Sabemos que París es una de las diócesis de Francia, y que cada Iglesia particular refleja a su manera el rostro de Cristo: que el papa León haya elegido venir aquí entre las etapas de su viaje nos honra y nos compromete. Nos corresponde ahora trabajar con gran entusiasmo para crear las condiciones de un verdadero encuentro que trascienda nuestras propias fronteras. En París, capital y ciudad global, se concentran, en efecto, muchas de las realidades presentes en la Iglesia que está en Francia: una Iglesia que reza, se reúne con alegría, vive los sacramentos y da gracias al Señor en todo momento; una Iglesia del testimonio, en constante diálogo con el mundo, una Iglesia que interviene, incansable, en los debates que atraviesan nuestra sociedad secularizada; una Iglesia que nunca renuncia a cuidar de los más pequeños y los más frágiles. En París, el papa León XIV se encontrará con una Iglesia capaz de generar un pensamiento original, sustentado en la oración, sobre cómo ser cada vez más decididamente misionera en su acción, acogedora, creíble, atenta y cercana a todos.
Lo que el Santo Padre verá es, naturalmente, mucho más que lo que nuestra ciudad representa modestamente en todo esto; es una provincia, diócesis y parroquias, que reúnen a cientos de miles de cristianos que, aquí y más allá, y en Île-de-France, forman una única comunidad de hermanos y hermanas que trabajan sin descanso, con humildad, en la viña del Señor.
Habitantes de París y de Île-de-France, sea cual sea vuestra edad, estáis todos cordialmente invitados a asistir a los grandes encuentros que estamos organizando: el viernes 25 de septiembre a última hora de la tarde, antes de celebrar las vísperas en Notre-Dame con los sacerdotes, diáconos, consagrados y seminaristas de toda Francia, el Santo Padre vendrá a encontrarse con ustedes. La noche de ese mismo día estará dedicada a un intercambio y un tiempo de oración con los jóvenes. El sábado 26, por la tarde, el Santo Padre presidirá una misa al aire libre en el corazón de París, a la que os invito a uniros, asistiendo si podéis, o mediante la oración.
Todos estos eventos se encuentran en fase de preparación: por eso, de momento, solo podemos daros poca información, pero a mí y a mis hermanos obispos nos ha parecido esencial que podáis estar informados desde ya de las celebraciones y los momentos de encuentro que podréis vivir con el Papa.
Para que todo esto sea posible, hago un llamamiento a todos aquellos de vosotros que podáis contribuir a la preparación de este viaje, según vuestra disponibilidad. Con la donación de su tiempo, pues necesitaremos miles de voluntarios para garantizar el buen desarrollo de esta estancia del Papa en París. También con la contribución económica, que permitirá crear las condiciones para acoger lo mejor posible al Santo Padre y a todos aquellos, que serán muchos, que querrán venir a recibirlo aquí, en París.
Desde ahora, os pido sobre todo que os unáis a esta preparación en la oración: oración por el Santo Padre, aunque sé que esta intención nunca abandona vuestros corazones; oración también por todas las personas, y serán muchas, en numerosos lugares de todo nuestro país, que van a participar en la organización de este viaje. Por último, les pido que recen, siempre, por nuestra Iglesia en Francia: que permanezca unida tras los obispos en plena comunión con el sucesor de Pedro, conservando como única brújula, en todas las tormentas de nuestro tiempo, su alegre fidelidad al Evangelio del Señor.
En la alegría que nos embarga, les aseguro mi oración por cada uno de ustedes.
† Laurent Ulrich
Arzobispo de París
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